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POR TERCERA OCASIÓN CONSECUTIVA TOCA REMONTAR UN 1-0

"De lo más triste que viví"

Anxo, siendo tratado este lunes por el fisioterapeuta del Pontevedra, Manu Barros
Anxo, siendo tratado este lunes por el fisioterapeuta del Pontevedra, Manu Barros
Anxo lamentó los insultos y amenazas de los que fue objeto por parte del entrenador del Haro, David Ochoa

Siempre hay una primera vez para todo. Para lo bueno y para lo malo. Que se lo digan a Anxo. El jugador del Pontevedra ya ha pasado página del incidente que vivió el pasado domingo en el campo de El Mazo, donde su equipo perdió contra el Haro y a él le llovieron los improperios del entrenador riojano, David Ochoa.

"Me sorprendió bastante. Estaba en el campo y en una jugada en la que se detuvo el partido y me estaba dando la vuelta para colocarme de nuevo en defensa escuché que me estaban faltando al respeto, insultándome y amenazándome". La sorpresa inicial se incrementó cuando Anxo descubrió a su agresor verbal. "Pensé que se trataría de un jugador rival que estaría en el banquillo. Cuando me giré, no tenía del todo claro quién era el que hablaba, porque no me había fijado en el entrenador del Haro. Cuando me di cuenta de que era él pensé: ‘el entrenador me está insultando’".

Lo primero que hizo al ser consciente de lo que había acontecido fue dirigirse a la banda y "hablar con el asistente para comentarle lo que estaba sucediendo. ‘Es una vergüenza que el entrenador me falte al respeto de esa manera’", le explicó.

El zurdo granate llegó a una conclusión sobre lo que pretendía David Ochoa. "Quería volverme a ‘picar’ para que yo le dijese algo y al momento acudir al línea para que me amonestase. Al final él quedó fatal, porque yo había avisado antes al asistente y cuando (David Ochoa) se dirigió a él, ya estaba sobre aviso".

GUANTE BLANCO. Lo que más llamó la atención del jugador ribeirense fue el comportamiento del técnico atendiendo a cómo se desarrolló el enfrentamiento. "En mi vida un entrenador me había insultado o faltado al respeto de esta manera. En alguna ocasión se habían dirigido a mí enpersona para comentarme algo o criticarme alguna acción puntual. Pero en Haro ni siquiera tuve ningún problema con ningún futbolista rival. No hubo nada", expresó. "El partido fue intenso, pero de guante blanco, con mucho respeto".

Anxo cree que la actitud de Ochoa se debió a que el Pontevedra no parase el partido para atender a un hombre del Haro tendido sobre el césped en la segunda parte, cuando el marcador era de 1-0. "Supongo que sería por no enviar el balón por la banda, pero contra el Mensajero sus jugadores perdieron mucho tiempo y decidimos que no tiraríamos el balón fuera. Es de lo más triste que viví como futbolista, que un técnico se dedique a insultar a los rivales", sentenció.

"De lo más triste que viví"
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