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España hace lo que debe

Gonzalo Pérez se eleva para definir ante el portero estadounidense. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
Gonzalo Pérez se eleva para definir ante el portero estadounidense. JOSÉ LUIZ OUBIÑA

Los Hispanos Júnior debutan en 'su' Mundial en un plácido partido ante una muy floja Estados Unidos ►El equipo dirigido por Isidoro Martínez logró una renta importante en la primera parte y se relajó tras el descanso

Decía Isidoro Martínez en la previa al debut que España ya "olía la sangre". Y no se equivocaba el seleccionador nacional júnior, sabio y buen conocedor del grupo que tiene entre manos. Porque los Hispanos se estrenaron en su Mundial sin concesión alguna ante una débil Estados Unidos, pero cuya sensación de fragilidad en todos los aspectos del juego fue potenciada por el buen hacer del equipo local. Porque España sacó el diente ante los yankis durante la primera parte para sentenciar el partido y se llevó para la cama sin incertidumbre alguna la primera victoria. Era más que esperada, pero no deja de ser menos importante, sobre todo teniendo en cuenta que otros favoritos, como Portugal, patinaron de lo lindo en su estreno o bien, como Alemania, les costó más de la cuenta pese al resultado final.

El bloque español hizo lo que debía. Partió con garra para solucionar el partido por la vía rápida y luego se dosificó y evitó lesiones, aunque no fuese por la dureza del choque, que acabó demasiadas exclusiones para los locales.

Kilian evitó que Estados Unidos se acercase en el marcador en los primeros minutos. A partir de entonces, España creció

El equipo de Martínez salió muy concentrado, sabedor de su enorme superioridad pero a la vez con la intención de no sufrir ni un atisbo de atragantamiento. Era el debut. Y en estos partidos, nunca se sabe. Así, Isidoro puso en liza un siete inicial que podría ser el de gala, con Serradilla en defensa y Tarrefeta por él cuando España tenía que crear. Natan y Amibilia flanqueaban en la ofensiva al capitán y surtían de balones a una segunda línea que lograba recibir muy cómoda cada vez que el equipo circulaba medianamente bien el balón. Sobre todo, los extremos, que gozaban de lo lindo.

Así, aunque Estados Unidos comenzó adelantándose por medio de Amitovic, pronto España puso tierra de por medio. Tarrafeta, que no tuvo necesidad de demostrar su potencial, sacó el brazo a relucir. Y luego Zabala acertó desde el extremo. España atacaba con acierto, pero todavía le faltaba ajustar sin balón. Y mientras la defensa se tomaba su tiempo para ajustarse, apareció Kilian Ramírez. El portero del Cuenca estuvo inmenso en el primer tramo del partido y negó el gol yanki en tres lanzamientos de siete metros casi consecutivos.

MEJORÍA ATRÁS. Esa circunstancia acabó de rebajar la moral de Estados Unidos, que a partir del 1-1 no volvió a oler ni atisbo de premio en el partido. Tarrafeta siguió con su particular engrasamiento y Gonzalo Pérez encontraba el camino del gol con asiduidad, fuese desde el extremo o desde los siete metros.

Con el 8-2, Estados Unidos pedía tiempo muerto. No se había llegado al ecuador del primer acto y el partido carecía de cualquier interés relacionado con el resultado. El 1 en el marcador era seguro.

España había mejorado en defensa y los ataques estadounidenses eran atropellados. Incluso en ocasiones, esperpénticos. Porque muchos de ellos acababan en infracción. Una situación que aprovechaba España para salir en transición y ampliar todavía más la frontera numérica en el marcador.

Isidoro Martínez rotaba y daba entrada a su segunda unidad al completo de forma progresiva. Con otros siete ya en la pista y el exteucrista Natan Suárez descansando hasta el final del partido en el banquillo, el equipo español hacía todavía más daño. Mamadou Diocou estaba con ganas y cada vez que encontraba opción de lanzamiento, dirigía el balón a la red. Así hasta en cinco ocasiones consecutivas, con una amalgama de definiciones que no erró hasta el sexto.

Con dos pivotes como Álvaro Martínez e Iván Montoya coexistiendo en la pista y un sonrojante 21-5, el choque se fue al descanso. La segunda parte, sencillamente, sobró. Porque si España no hubiese vuelto a marcar, habría ganado igualmente el partido.

España, con Broto en la portería, se relajó en ataque ante lo cómodo del resultado. Estados Unidos siguió intenso y el choque se puso bronco, con unos colegiados que castigaron, quizá en exceso, a España con exclusiones. Fue lo único reseñable de la segunda mitad. Que pase el siguiente.

FICHA TÉCNICA
34 - España: Kilian Ramírez, Gonzalo Pérez Arce (6,3p), Natan Suárez (1), Tarrafeta (4), Amibilia (1), Álvaro Martínez (2) y Zabala (5) -equipo titular- Jorge Broto (ps), Montoya, Oliveras (2), Goenaga, Serradilla (1), Miguel Martínez (3), Mamadou (6), Adriá Martínez (2) y Pol Valera (1).
13 - Estados Unidos: Robinson, Klerud (2), Amitovic (2), Hamm, Skorupa, Baltagi (3,1p) y Bengozi (1) -equipo titular- Ingram (ps), Seifert (4p), Kennedy, Koury, Zarikos, Stromberg (1), Babic y Kutlesa.
Marcador cada cinco minutos: 3-1, 7-2, 12-2, 16-3, 19-4, 21-5 (descanso); 21-6, 24-8, 26-9, 29-11, 33-13 y 34-13 (final).
Árbitros: Belkhiri Youcef y Hamidi Sid Ali (ALG). Excluyeron a Serradilla (2), Oliveras, Álvaro Martínez y Goenaga, por parte de España, y a Kutlesa (2), Baltagi y Zarikosm, de Estados Unidos. Expulsaron a Klerud con roja directa (min. 37).
Incidencias: Encuentro correspondiente a la primera jornada del Grupo A del Campeonato del Mundo júnior de balonmano disputado en el Pabellón Municipal de Pontevedra ante unos 1.200 espectadores.

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