50 años de una gesta del balonmano nacional que tuvo acento pontevedrés

En 1973 se jugó el único Campeonato Internacional de balonmano escolar de la historia al que Rafael Sánchez-Agustino Fis acudió como delegado del equipo de los Maristas. A principios de mayo, en León, celebraron sus bodas de oro
Fis junto al busto del hermano Tomás. DP
photo_camera Fis junto al busto del hermano Tomás. DP

Cincuenta años no son nada o lo pueden ser todo. Depende de como se mira. Y es que en 50 años la cantidad de recuerdos y momentos que se guardan en la memoria pueden hacer olvidar tiempos pasados. Sin embargo siempre hay citas, eventos, recuerdos que perduran para siempre y que, además, son motivo para reunirse y celebrar.

Hace 50 años, en 1973, el equipo juvenil de los Maristas de León tuvieron el placer de participar (y quedar subcampeones) en el primer, y a la postre único, Campeonato Internacional de balonmano escolar, una cita disputada en Burdeos (Francia) a la que acudieron como campeones de España y en cuya expedición viajó un pontevedrés: Rafael Sánchez-Agustino Fis.

"Yo en ese momento era presidente del Comité Escolar Infantil de balonmano y en esa labor que había hecho la Federación Española me distinguió para, en el primer campeonato internacional de balonmano escolar juvenil en Burdeos, que fuese el delegado del equipo español", recuerda Fis que, sin pensárselo dos veces, "me fui a León, empalmé con ellos en el coche de la Cultural Leonesa y nos fuimos para Burdeos para representar a España".

Una petición de la Federación Española que para Fis fue "un honor ya que para mí los Maristas era una institución dentro del balonmano" y fue por ello que no dudó ni un instante en embarcarse en esta aventura que, más tarde, tendría todavía más importancia. Por el resultado conseguido y por ser, finalmente, la única edición celebrada de dicho campeonato.

"Era presidente del Comité Escolar Infantil de balonmano y la Federación me premió con ser el delegado del equipo español en ese campeonato", recuerda Fis

En cuanto a la parcela deportiva, recuerda el exprofesor que "en el grupo de los Maristas estaba Francia B, el equipo campeón de Yugoslavia y el de Alemania", tres rivales a los que "le vencimos a todos" consiguiendo el pase a la final. Una final no exenta de polémica ya que "los árbitros eran franceses, hubo una polémica por la designación ya que había viajado una pareja de cada país y además los jugadores tenían barba y eran grandes, pero no se podía comprobar su verdadera edad", una situación que finalizó con la derrota del conjunto español por dos tantos.

En palabras de un pontevedrés que estuvo allí representando a toda una federación nacional "es posible que el campeonato no se volviese a celebrar porque a los otros países no les gustó demasiado la actuación de los anfitriones, por como se amañó el campeonato". Y así fue. La cita no se volvió a celebrar y quedó para el recuerdo como la única edición.

Es por ello que las bodas de oro bien valían una celebración. "Cada cierto tiempo en León celebran esta gesta, pero como se acaban de cumplir los 50 años realizaron un acto y me invitaron a mí", explica Fis que asegura que "me quedé anonadado de que se acordaran de mí y quisieran contar conmigo. Fue un orgullo".

Fis (primero por la izquierda de la fila de arriba) con el equipo juvenil de los Maristas.
Fis (primero por la izquierda de la fila de arriba) con el equipo juvenil de los Maristas.

Se fue junto a su mujer a León, donde faltaban alguno de los protagonistas de esa gesta que tuvo acento pontevedrés. Cuenta Fis que "todo fueron atenciones hacia nosotros, nos hicieron una recepción privada en el colegio, nos entregaron unas placas conmemorativas y nos invitaron a una comida todos juntos en la que estuvimos recordando anécdotas de aquel viaje a Burdeos".

"Aproveché el viaje para hacerme una foto con el busto del hermano Tomás que fue uno de los grandes impulsores de deporte en los Maristas, un equipo al que años después de ese Campeonato Internacional (fue en el 1978) fuimos capaces de ganarle con el Cisne para ser cuartos de España", recuerda Fis que cuando hace 50 años fue designado como delegado del equipo que representaría a España en el Campeonato Internacional escolar, no pensó que formaría parte de una gran gesta y que 50 años después celebraría con ellos en León las bodas de oro.

Un viaje a León que supuso para los protagonistas de la historia un viaje al pasado. Un viaje a como un día un equipo que "era una potencia en España tanto en deporte escolar como en federados" se fue a Francia a representar a toda España en un campeonato internacional.

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