El triatleta pontevedrés Lucas García, en estado grave tras un accidente

El joven campeón del mundo, de 17 años, chocó contra un coche cuando se entrenaba en bicicleta por las carreteras de Barro junto a sus compañeros del CGTD ► Permanece ingresado en la Uci del Hospital Clínico Universitario de Santiago
Lucas García Picón, tras proclamarse campeón del mundo en Pontevedra. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
photo_camera Lucas García Picón, tras proclamarse campeón del mundo en Pontevedra. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

El triatleta pontevedrés Lucas García Picón permanece desde la tarde de este jueves en la Uci del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela después de sufrir un grave accidente en bicicleta cuando se entrenaba, junto a sus compañeros del Centro Galego de Tecnificación Deportiva, en las carreteras del municipio de Barro.

El deportista de 17 años, que el pasado mes de setiembre se proclamó campeón del mundo de grupos de edad en su ciudad, chocó contra un coche cuando había aventajado en unos metros a varios de sus compañeros que se lo encontraron ya tirado en el suelo. De manera urgente se personó una ambulancia y ante la gravedad de su estado los sanitarios optaron por trasladarlo directamente al Clínico compostelano en vez de a Montecelo.

Lucas García. ADP
Lucas García. ADP

Lucas sufre un fuerte traumatismo craneoencefálico, además tiene fracturadas varias costillas y dañados el riñón y el pulmón según señalaron fuentes sanitarias consultadas por este periódico, que también explicaron que las 72 horas posteriores al accidente son decisivas. Un dato esperanzador es que su estado se ha mantenido estable en las primeras 24 horas, algo que los médicos consideran clave.

El accidente tuvo lugar en el transcurso del entrenamiento vespertino del jueves en el que casi siempre lo hacen conjuntamente el grupo de rendimiento, al que pertenece Lucas, como el de tecnificación del CGTD, aunque para los más jóvenes el kilometraje es más corto. 

El golpe se produjo en las carreteras secundarias entre la N-550 (conocida popularmente como la carretera de Santiago) y la PO-531 (la de Vilagarcía) una vez pasado San Antoniño, que es un escenario habitual de entrenamiento para ciclistas y triatletas debido a su orografía y la poca circulación de coches.