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"Me he quitado un peso"

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Martín Diz protege el balón en el partido de pretemporada ante el Racing de Ferrol. DAVID FREIRE
Martín Diz rompió su "gafe" al conseguir marcar su primer gol con el primer equipo ante el Villalonga. Luego logró tres tantos más
 

Fue solo un amistoso, pero precisamente estos partidos previos a la competición oficial están para detectar errores y reafirmar virtudes. Y Martín Diz viene enseñando muchas. El extremo vilagarcián obtuvo hace un año su licencia como jugador del primer equipo granate. Y aunque su papel en el equipo ha ido adquiriendo protagonismo, a Diz le pesaba acumular toda una temporada sin ver puerta. Pero de repente, en San Pedro, Martín se sacudió el "meigallo" y marcó de golpe cuatro tantos que refuerzan su moral de cara a una nueva temporada que ya asoma en una semana.

"Aunque sea un amistoso, es un chute de confianza. Es el primer gol que marco con el primer equipo y luego tuve la suerte de que cayeron otros tres más. Cuando cayó el primero dije: "joder, por fin".

"Soy un jugador que si falla una ocasión desconecta del partido. Ese puede ser mi defecto, aunque he mejorado mucho en eso", apunta

Y es que pese a que su función principal no es la de marcar tantos, el jugador de Vilagarcía reconoce que ha marcado goles "desde pequeño", por lo que el no ver portería era algo que tenía rondando en su cabeza: "Sí que me pesaba, porque desde pequeño he sido de meter goles. Aun no jugando de delantero centro, sí que me pesaba. El año pasado tuve oportunidades en partidos importantes: contra el Celta B en Barreiro, contra el Compostela...". Diz no las aprovechó y eso le quedó marcado a fuego en su mente.

Precisamente esa cabeza es un aspecto que ha tratado de trabajar mucho desde su llegada al PCF, hace ahora dos veranos cuando concluyó su etapa juvenil. "Soy un jugador que quiere hacerlo todo bien siempre y si no lo hace bien, se cabrea consigo mismo. Ese puede ser mi defecto, porque siempre me lo dicen: desconecto del partido porque me empiezo a comer la cabeza por fallar una ocasión", reconoce Diz, que ha tenido en Sergio Moreira a su gran mentor en este aspecto: "El pasado fue un año duro porque estuve mucho en el banquillo y tuve que cambiar el chip y decir: "cuando salga lo tengo que hacer bien sí o sí. Y si me sale algo mal, seguir. Porque sino no vas a jugar nada". Fue algo que toqué mucho con Sergio Moreira, que fue mi primer entrenador en el filial. Me comí mucho la cabeza y hablé mucho con él todas las semanas. Así que lo mejoré mucho de hace dos años para aquí". Precisamente por esa relación, Diz apunta que el "ascenso" del extécnico del filial al primer equipo es "un incentivo" para todos los jóvenes. "Evidentemente nadie regala el puesto, pero está bien tener ahí a alguien de confianza", matiza.

"El pasado año fue duro porque estuve mucho en el banquillo. Tuve que cambiar el chip y Sergio Moreira me ayudó"

AUTOEVALUACIÓN. Sobre su pretemporada, Diz asegura haber hecho "partidos buenos y otros malos". "Me estoy adaptando al modelo de juego, al míster, a los compañeros nuevos... Yo de momento estoy conforme, pero me creo que puedo dar más aún", expresa el futbolista de 20 años -cumplirá 21 en diciembre-.

Mientras, a nivel colectivo ve al equipo adaptándose correctamente a la nueva idea del técnico, Ángel Rodríguez. "Hay muy buen ambiente tanto con el míster como entre nosotros. Lo que quiere proponer es algo que nos gusta a todos: tener el balón, ser dominadores y crear muchas ocasiones. El jugador como más cómodo se siente es con la pelota", recalca. Así, pese a que tan solo acumulan unas semanas trabajando, entiende que los resultados no tienen porqué tardar en aparecer: "Yo creo que no tiene porqué tardar mucho en verse la mejor versión del Pontevedra. Mucho dependerá de cómo nos vayan saliendo las cosas. Veo al equipo muy bien con el balón en los pies y creo que podemos obtener buenos resultados desde el principio. De hecho, vamos a por ello".

"Nosotros tenemos muy claro cuál es el objetivo: ascender. Pero nos podemos volver locos. Ya vimos lo que nos pasó"

Sobre el objetivo del curso, Diz es de los que no se niega a pronunciar la "palabra mágica": ascenso. "Nosotros tenemos muy claro cuál es el objetivo: ascender. Pero no nos podemos volver locos porque ya vimos lo que pasó el año pasado. Que no sucedió por exceso de confianza, sino por circunstancias. Sabemos cuál es el objetivo, pero también que hay que partido a partido sacando los resultados. Por eso tratamos de hacer nuestra burbuja para trabajar y olvidarnos un poco de lo de fuera", expone el futbolista criado entre el Arosa SC, la ED Arousa y el Celta de Vigo antes de llegar en el año 2019 al filial del PCF. "Quizá no sea un canterano como tal, pero sí tengo el cariño al club que puede tener un canterano. Y noto que la afición tiene ganas de ver a los jóvenes y de que nos den oportunidades", finaliza Martín, ya definitivamente "desvirgado" en el primer equipo.

Romay completa sus primeros 90 minutos
Han tenido que pasar casi nueve meses, pero el regreso a la más absoluta normalidad para Romay está cada día más cerca. Y es que el pasado miércoles, el mediapunta malpicán completó su primer partido entero desde que se rompió el ligamento cruzado de una de sus rodillas.

Este paso es uno más dentro de su recuperación, que arrancó allá por finales del año 2020 y ultima sus coletazos finales tras una pretemporada a la que ya reincorporó con cierta normalidad. Tras perderse el primer encuentro amistoso por su paternidad, y sumar algo más de 20 minutos en los siguientes encuentros, Romay encadenó una parte de cada encuentro ante el Juvenil y el Dépor y en San Pedro disputó de su primer partido completo, en el que dejó un buen nivel.

"Me he quitado un peso"
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