El lastre de remar por rutina

El Pontevedra CF ha empezado perdiendo en más de la mitad de los partidos de la segunda vuelta ►Los granates han sido capaz de remontar dos veces en Pasarón, pero no a domicilio
Rufo lamenta una ocasión perdida en A Lomba. DAVID FREIRE
photo_camera Rufo lamenta una ocasión perdida en A Lomba. DAVID FREIRE

Remar contracorriente no es la mejor rutina para llegar a la orilla. El Pontevedra CF se ha acostumbrado en esta segunda vuelta a tener que remontar. Y su poderío le ha permitido recortar puntos al Unión Adarve hasta alcanzar el liderato. Pero la capacidad de reacción exige un sobreesfuerzo y no es infinita. Así se vio el pasado domingo en A Lomba, donde el conjunto lerezano perdió el liderato tras no ser capaz de darle la vuelta al marcador a partir del gol inicial del Arosa.

El 1-0 del conjunto arlequinado elevó a siete el número de veces que el PCF ha comenzado un partido perdiendo en esta segunda vuelta. Y es que con el gol de Cotilla, el cuadro de la Boa Vila ha visto cómo en más de la mitad de los 13 partidos del segundo tramo de liga su rival se ha adelantado en el marcador. Un lastre demasiado grande contra el que luchar.

Ante el Arosa, el equipo granate sumó su segundo punto a domicilio tras comenzar perdiendo en los partidos circunscritos a la segunda vuelta. El anterior fue en O Vao, donde el Pontevedra también se repuso al tanto inicial del Coruxo. De hecho, logró darle la vuelta al marcador. Pero no remató en sus múltiples ocasiones y acabó encajando en el tiempo añadido (2-2).

La clave: 13 veces encajando antes
El PCF recibe un gol por partido, pero hasta en 13 de los 30 partidos encajó primero

De este modo, las remontadas a domicilio se le resisten a la escuadra granate. Tras superar el ecuador de la liga, el equipo dirigido por Ángel Rodríguez encajó el primer gol del encuentro en Leganés y Llanera. En ambos encuentros fue incapaz de responder con un gol y acabó sumando cero puntos. También perdió en Pasarón contra el Bergantiños, ya que el tanto del equipo de Carballo llegó en los instantes finales, con el cuadro local volcado al ataque.

Aquella fue la última derrota del PCF como local, que a partir de entonces sumó 10 de 12 puntos a orillas del Lérez. Los seis últimos llegaron tras sendas e idénticas remontadas ante el Unión Adarve y el Real Avilés Industrial. En los dos encuentros fue perdiendo el conjunto lerezano 0-1 y 1-2, pero acabó ganándolos por 3-2.

PRIMERA VUELTA. Esa capacidad de reacción la tuvo también el Pontevedra en casa en la primera vuelta. Y es que ante el Coruxo (2-1) y el Palencia Cristo (4-1) los pupilos de Rodríguez acabaron sumando los tres puntos pese a arrancar por detrás. A esas dos remontadas se le unió la única a domicilio: en Langreo (1-2). Hace justo una vuelta, el Pontevedra fue capaz de ganar en el Ganzábal tras comenzar perdiendo y acabar el partido con diez. Una historia muy similar a la de A Lomba, pero con distinto final en Vilagarcía para desgracia de los granates.

De este modo, el PCF ha culminado en toda la temporada cinco remontadas. De verse con cero puntos, a acabar con 15. Además, contra el Móstoles, el Arenteiro, el Coruxo y el Arosa fue capaz de rescatar un empate. Son síntomas de un equipo que demuestra fortaleza para reaccionar antes las adversidad, pero poca solidez a nivel defensivo, pues a los siete partidos de la segunda vuelta en los que arrancó perdiendo se le suman los seis del primer tramo de liga regular. 30 goles encajados en 30 partidos no es una cifra alta, pero sí ofrece una media de un gol en contra por partido: un indicativo de que el Pontevedra, por rutina, siempre debe marcar dos tantos para ganar.

Baja. Cortés, pendiente de evolución por el abductor
Álvaro Cortés no pudo vestirse de corto el pasado domingo en Vilagarcía de Arousa. Un problema en el abductor generado durante un entrenamiento de la semana provocó que el meta tuviese que siguir el partido de sus compañeros desde la grada y dejase su puesto en la convocatoria a Iván Comesaña, meta del filial. El portero de 23 años entró en la lista aprovechando que el Pontevedra B ya había jugado entre semana.

El lunes, el cancerbero madrileño fue sometido a pruebas médicas que no arrojaron "roturas evidenciables ni hematomas" en la zona. Este miércoles, en el regreso del equipo al trabajo, los servicios médicos del club valorarán su estado físico y decidirán si se reincorpora o no al grupo.

Comentarios