EL FUTURO LES PERTENECE

Jorge Madriñán, el mago de la canasta

Jorge Madriñán se enamoró del baloncesto a través de un campus. Esta temporada fue el jugador más destacado de la liga cadete, siendo el mejor anotador de la competición
Jorge Madriñán, en Barcelos. GONZALO GARCÍA
photo_camera Jorge Madriñán, en Barcelos. GONZALO GARCÍA

Su camino en el mundo del baloncesto comenzó a la par que el del Boa Vila Basket y al igual que el club, el crecimiento como deportista de Jorge Madriñán estos últimos años ha sido extraordinario. Jugador franquicia de la entidad, sus primeros pasos fueron en fútbol, pero en un campus se enamoró de la canasta. "Me gustó, hice amigos y me apunté a las extraescolares", recuerda, "cuando se formó el club me uní y juego desde entonces".

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En su primer año en el Boa Vila había pocos equipos y la falta de niños de su edad hizo que Madriñán se iniciara con compañeros mayores. En la actualidad, el pontevedrés se ha convertido no solo en uno de los jugadores más destacados del club sino también de la competición. Y es que Madriñán despidió la temporada siendo el mejor anotador de la liga regular cadete, con 137 puntos anotados en tan solo nueve partidos jugados. Un mérito que contribuyó a que su equipo finalizara el curso como el mejor e imbatido.

"Lo importante es ganar, unos días meto yo y otros días mis compañeros, depende también del partido y el rival", reconoce, "si no metes muchos puntos, pero el equipo gana y era un partido importante estás contento igual". Los valores que transmiten en el Boa Vila Basket y el espíritu de familia acabaron por cautivar a un Madriñán que ya se había enamorado del baloncesto. "Es un deporte muy dinámico, estás todo el rato moviéndote, atento y eso lo hace más entretenido", cuenta.

El pontevedrés, que juega como base, reconoce ser "bastante competitivo" y cuando pierde algún partido analiza con todo el grupo antes del entrenamiento "lo que hicimos bien, lo que hicimos mal y lo que tenemos que entrenar más". Su punto fuerte tiene claro que es "subir el balón y dar asistencias, es cierto que meto canastas pero no es lo que mejor se me da". Mientras trabaja "el rebote y la defensa", los puntos que ahora quiere mejorar.

Madriñán entrena tres o cuatro días por semana y habitualmente juega dos partidos, ya que además de la categoría cadete compite con una superior para "echar una mano a los mayores". Realiza una sesión semanal con ellos y eso facilita la conexión después sobre la pista, si bien reconoce que algunos rivales "técnicamente pueden ser mejores, pero sobre todo en lo físico sí que hay cambio".

Para el pontevedrés, la clave que lleva a un deportista a mejorar es "entrenar serio, centrarse en mejorar tus puntos débiles". En el horizonte está su sueño de algún día "ser profesional".

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