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De Marín a Marruecos por un deseo

Conchi Trías y Juan Pazos, con el Seat Panda. JAVI CERVERA
Conchi Trías y Juan Pazos, con el Seat Panda. JAVI CERVERA
Juan Pazos y Conchi Trias se lanzan a la aventura este año participando en la Panda Raid 2020, una carrera por desierto africano a la que esta pareja espera llegar tras un largo viaje

"Una aventura fuera de lo común para salir de tu zona de confort", así definen Juan Pazos y Conchi Trias la aventura en la que se embarcarán en una semana: la Panda Raid 2020, una carrera por el desierto de Marruecos en la que todos los participantes conducen un Seat Panda. Aunque esta carrera empieza el día 6 de marzo en Almería, para esta pareja afincada en Marín comienza un día antes, que será cuando ellos salgan desde Marín en su Seat Panda.

En su primer año participando en esta prueba Juan y Conchi han decidido ir hasta la línea de salida montados en su coche, ya que los gastos de transportarlo en un remolque exceden el presupuesto. Y teniendo en cuenta que se trata de un coche que ya cumple 33 años circulando por las carreteras para Juan el primero objetivo es poder llegar a Almería sin que el coche los deje tirados. "El viaje comienza en casa, porque va a ser lo más duro y lo más difícil", asegura Juan Pazos que, aunque tiene etapas de 200 y 400 kilómetros por delante confiesa que "lo que más miedo nos da es el viaje hasta Almería". Y no solo el viaje de ida, ya que si lo logran "tenemos otro largo viaje hasta casa de nuevo".

Para Juan esto es un sueño cumplido que durante años ha rondado en su cabeza y más con el Seat Panda desde hace cuatro años en su garaje. Tras aplazar la idea esta vez ha sido Conchi la impulsora. "Esto solo se hace una vez en la vida. Porque con las obligaciones y demás quizás no podríamos hacerlo", asegura la joven. Y coincidiendo con el año que Juan Pazos cumple 30 años ambos decidieron lanzarse a esta aventura. Y, aunque se trate de una carrera, Conchi sentencia que "no vamos para ganar. Vamos para participar, para pasárnoslo bien, para descubrir un nuevo país, un nuevo continente y realmente también para descubrirnos a nosotros mismos, porque en este tipo de viajes en el que estás tú solo contra el mundo te deja un sinfín de oportunidades para aprender y para descubrirte".

"El viaje comienza en casa, va a ser lo más duro y más difícil. Loq ue más miedo nos dá es el viaje a Almería"

LA PREPARACIÓN. A pocos días de la carrera aún quedan cosas por hacer en el Seat Panda. Juan aún está trabajando en él para dejarlo todo listo y poder hacerlo lo mejor posible en esta Panda Raid. Esta aventura ya comenzó cuando el verano de 2019 se inscribieron en esta carrera aunque Juan Pazos confiesa que no fue hasta enero cuando comenzó en serio con la preparación mecánica.

Aunque también hay muchos otros preparativos a parte de los relacionados con el motor, ya que la organización de esta carrera pide unos requisitos básicos a los corredores para garantizar la seguridad como puede ser un enganche para poder ser remolcados, un bidón de gasolina extra, otro de agua además de ropa adecuada para aguantar las temperaturas altas por el día y las bajas por la noche.

Lo único que le ha faltado a la pareja es probar el Panda por el terreno propio de Marruecos, aunque Juan lo ha puesto a prueba por caminos duros de piedras y está seguro de que debería aguantar.

LAS REACCIONES. La pareja se muestra muy ilusionada por vivir esta experiencia tan inusual aunque aseguran que en su entorno hay reacciones de todo tipo. "Los amigos lo sabían desde el primer día y, la verdad, hay pocas apuestas de que pasemos de Ourense. Pero la familia lo sabe desde hace muy poco tiempo, es más a mi abuela aún se lo contamos hoy y creen que estamos locos", afirma Juan Pazos.

Conchi Trías: "Respecto al motor y sus arreglos iré aprendiendo sobre la marcha; soy buena alumna"

Pero a pesar de que sus amigos no tengan muchas esperanzas todos comparten la misma pasión que Pazos por el Seat Panda. Y es que el joven marinense fue el primero de todos en comprarlo y tras él casi toda la pandilla se hizo con un coche de este modelo con el que comparten días de ruta. Por lo que todos estarán muy pendientes de sus dos amigos en esta aventura.

En el caso de Conchi, ella asegura que hay varios amigos que confían mucho en ellos y a los que le encantaría vivir la experiencia, aunque también confiesan que tienen curiosidad por ver como se desenvuelve esta catalana afincada en Marín en un entorno tan diferente. "Casi todos mis amigos dicen: vamos a ver como tú, Conchi, que no sabes nada de coches como te vas a desenvolver allí, pero bueno, empujar se me dará bien, eso seguro", sentencia.

Para Conchi es la primera experiencia de este estilo y su primer contacto con el mundo del motor, por lo que se iniciará por todo lo alto. "Creo que realmente me bautizo y me inicio en el momento que salgamos de casa, que es cuando empezará esta aventura. Y respecto al motor y sus arreglos, yo aprenderé sobre la marcha, soy buen alumna", afirma.

A pesar de que pueda parecer de locos, ellos están muy tranquilos. "No te vas a perder. Hay un localizador GPS y vienen a por ti". Además, también cuentan con un campamento y con el desayuno y la cena por parte de la organización. Por lo que no estarán completamente solos en el desierto, algo que los deja muy tranquilos.

Aunque saben que será duro no nada les quita la ilusión a Juan y Conchi, que están deseando comenzar esta aventura donde él pone la parte mecánica y ella el apoyo moral y saber hasta donde pueden llegar con un Panda al que ya le tienen un cariño especial.

Una carrera solidaria
Esta carrera por el desierto de Marruecos cumple este año su décimo segunda edición. Año tras año esta cita además de juntar a los apasionados por los Seat Panda también ha contribuido con el país anfitrión en varios aspectos.

Actualmente parte del dinero de la inscripción que paga cada participante se destina a ayudas escolares para los niños de Marruecos, contribuyendo así a sus estudios. Además, también se destina otra parte de esa inscripción a la lucha por el cuidado del medio ambiente. De esta forma ayudan en la causa y contrarrestan el impacto que puedan generar las emisiones y la contaminación provocadas. 

LOS PATROCINADORES. En el mundo del motor es muy común que los participantes de carreras como esta acudan con la ayuda de patrocinadores que estampan sus pegatinas en los coches de los competidores. En el caso de Juan y Conchi, ellos acuden a esta cita sin patrocinadores. Pero eso no significa que no vayan a llevar pegatinas en su coche. Esta vez han sido ellos mismos los que han querido adornar su coche de forma gratuita con asociaciones locales como la Protectora de Animais do Morrazo para darles mayor visibilidad y contribuir así en todo lo posible.

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