Una mejora... ¿sostenible?

El Pontevedra de Otero cambió de cara con respecto a La Línea. Regresó a la defensa de tres y con juego directo, produjo mucho más. Tras comenzar perdiendo, el equipo reaccionó y rescató un punto ante el tercero y mereció los tres. Pero sigue todavía a seis de la salvación
Charles celebra el gol del empate con los hinchas mientras varios jugadores del Castilla lamentan el empate. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
photo_camera Charles celebra el gol del empate con los hinchas mientras varios jugadores del Castilla lamentan el empate. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Fue un punto insuficiente en un momento en el que el reloj ya anuncia una cuenta atrás en vez de correr hacia delante. Pero una mejora, al fin y al cabo. Que no es poco, teniendo en cuenta el agujero en el que se había metido el Pontevedra después de tres derrotas consecutivas ante rivales directos en el inicio del 2023.

El equipo granate rompió su mala racha y lo hizo ante el tercer clasificado -ahora segundo-, tras encajar el 0-1. Fue capaz de reaccionar a un tanto inicial del rival para acabar sumando, algo que no hacía desde su triunfo en Ceuta de noviembre, cuando se repuso al gol local apoyado por su superioridad numérica.

La reacción fue evidente. Pero ahora falta por ver si es sostenible, justo cuando el calendario se empina con las visitas a Vigo y Ferrol y, entre medias, el choque en casa ante la Cultural Leonesa.

Regreso al pasado

Otero regresó a los tres centrales que instauró Antonio Fernández. Lo hizo en parte por obligación. Y en otra, por querencia. Porque como reconoció en rueda de prensa, la intención era que el equipo estuviese más protegido ante un Castilla mortal con espacios. Aunque esa superpoblación del área no funcionó en el 0-1, lo cierto es que el PCF fue capaz de cortocircuitar el juego ofensivo del filial durante la primera mitad. Todo a costa de estar muy hundido y de sacrificar a su delantero -Rufo primero, Bakero después- en un marcaje individual al pivote para poder descolgar a los extremos y, con ellos, atacar el espacio a la contra.

El plan no cerró la portería propia ni sirvió para inquietar la del rival en el primer tiempo, pero sí surtió efecto tras el descanso, cuando el equipo elevó las líneas, empezó a presionar de manera más agresiva y mezcló ese juego directo con combinaciones más en corto para no dejarlo todo a expensas de ganar duelos contra la última línea del Castilla.

Reacción... productiva

El Pontevedra encajó, pero mostró una capacidad de reacción que había perdido claramente en sus dos últimos partidos al primer revés. El cuadro lerezano tiró de orgullo, pero también de fútbol. Porque frente a un equipo que peleará por el ascenso casi con total seguridad, acumuló 11 disparos en la segunda mitad. De ellos, tres fueron a portería y uno, el de Charles, acabó en las redes.

Manteniendo la estructura del 3-4-3 primero y luego pasando al 4-2-3-1, el conjunto lerezano fue capaz de llegar con relativa frecuencia a la meta de De Luis. Tanto que sus 13 chuts totales son la tercera mejor cifra de este curso, pues el equipo granate promedia únicamente 8,4, siempre según Wyscout. Chuts peligrosos como el de Diz o Yelko Pino, al ser lejanos, no ayudaron a elevar la probabilidad de gol (los llamados goles esperados) a más de 1,1, una cifra más próxima a la media granate (0,97 por partido), pero que el equipo solo había alcanzado ante el Córdoba (1,43) y el Badajoz (2,46) entre diciembre y enero.

Más lesiones "dolorosas"

Se enfrentó al Real Madrid Castilla sin Ángel Bastos, Borja Domínguez y Brais Abelenda. Pero en los primeros minutos de juego, se "rompió" un hombre más. De nuevo, importante. Fue Rufo, que tuvo que abandonar el choque por una lesión muscular en el gemelo que, a falta de parte médico oficial, le mantendrá apartado del verde como mínimo un par o tres de semanas si se confirma que hay rotura o microrrotura.

De este modo, el equipo granate afrontará el inicio de febrero sin cuatro de sus piezas importantes en una plantilla de 23 que también se ha visto debilitada con la baja de Guèye, que parece ya definitiva.

A la espera de fichajes de última hora, el Pontevedra afronta el partido contra el Celta B con tres porteros y 15 jugadores de campo disponibles con ficha del primer plantel. A ellos se les une Jaichenco, titular el domingo como carrilero derecho y del que Otero destacó su partido a pesar de sus dificultades atrás.

Salir "vivo" de febrero

Empezó ya su "Tourmalet" con la visita del Real Madrid Castilla como prólogo a un febrero de aúpa. Porque el Pontevedra arrancará el segundo mes del año acudiendo a Balaídos para jugar contra el Celta B, el equipo más en forma de la categoría. Luego llegará a la Boa Vila una Cultural Leonesa que aspira al playoff. Y para cerrar el bloque de cuatro partidos, el choque en A Malata.

Salir "vivo" de estos encuentros es clave, pues luego el PCF se mide consecutivamente a Ceuta, Fuenlabrada y Mérida, rivales directos. Aunque los seis puntos por debajo de la permanencia a los que se mantiene el equipo no ayudan a ser optimistas, la mejoría ante el Castilla puede ser un nuevo punto de inflexión... o no.

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