El Pontevedra ha encajado siete goles a balón parado en los últimos ocho partidos

Los diez minutos del final también están resultando letales, con cuatro dianas recibidas después del 80 de juego
Una acción a balón parado en el duelo entre el Pontevedra y el Ourense CF. GONZALO GARCÍA
photo_camera Una acción a balón parado en el duelo entre el Pontevedra y el Ourense CF. GONZALO GARCÍA

La dolorosa derrota cosechada ante el Ourense CF (0-2) dejó un trasfondo más significativo, si cabe, que la pérdida del liderato por parte del Pontevedra CF. Y es que el conjunto granate volvió a encajar en una acción a balón parado, una tendencia que viene "arrastrando" desde hace casi dos meses. Lo hizo, además, en los últimos minutos del partido, los cuales también están resultando letales para los pupilos de Yago Iglesias.

Aunque los lerezanos dispusieron de ocasiones para adelantarse en el marcador, al equipo le falló la definición y acabó sucumbiendo ante su rival directo por el ascenso a Primera Federación. Pero más allá del ambiente y de todos los alicientes que acompañaban este partido, el análisis puro de lo que ocurrió en el "verde" devuelve datos preocupantes en cuanto a los puntos débiles del equipo.

El gol con el que se adelantó la escuadra de Rubén Domínguez llegó en el minuto 82 desde la esquina. Andrada puso el centro y Miguel Prado llegó desde segunda línea para tocar el balón con la punta de su bota y abrir el marcador en Pasarón. El propio Mario Gómez reconoció en sala de prensa que el córner estuvo "mal defendido" por el equipo. El minuto y la forma en que se dio el gol supusieron un fuerte golpe para los granates, que poco después encajaron el segundo y vieron cómo sus esperanzas de puntuar y mantener el liderato se escapaban.

El de Prado fue el séptimo gol encajado por el Pontevedra en una acción a balón parado en los últimos ocho partidos disputados. Esta cifra supone nada menos que el 70% de los tantos que ha recibido en contra el cuadro lerezano desde el pasado 3 de marzo. El primer conjunto en batir con esta estrategia a los granates fue el Oviedo Vetusta.

Entonces, los pupilos de Yago Iglesias consiguieron ganar, pero con un resultado más ajustado de lo esperado. Santi Miguélez puso las tablas en el marcador (1-1) tras golpear el esférico con fuerza desde la semiluna del área, donde el Pontevedra había cometido falta. Castigo a balón parado que se repitió en el último cuarto de hora, cuando Cheli cazó el esférico en el segundo palo a bote de córner, cruzó el disparó y puso el partido en un puño (2-3).

Entonces los de Yago Iglesias sumaron de tres, pero no pudieron repetir victoria dos semanas después ante el Rayo Cantabria. Tras dejar la portería a cero contra el Avilés Industrial, el Pontevedra encajó de nuevo y lo hizo tanto a balón parado como en los últimos minutos. Álvaro Santamaría fue el héroe de los locales en las Instalaciones Nando Yosu cuando, en el 95 de partido, remató con la punta de la bota un centro botado por Neco Celorio para poner el 2-2 definitivo.

Después de ese partido, el Pontevedra enlazó dos jornadas más de forma consecutiva pagando caros sus errores en defensa. Los granates empezaron perdiendo ante el Marino de Luanco cuando Nacho Matador puso el balón desde la esquina de córner -el primero botado del partido-, y en el corazón del área Merayo remató libre de marca. La balanza se decantó al final para los de Yago Iglesias (2-1), pero no ocurrió igual la semana siguiente.

Contra la Arandina, los lerezanos solo consiguieron sumar un punto al encajar el tanto del empate superado el minuto 80 y a raíz de un saque de esquina en el que el esférico llega al segundo palo a bote de Pesca y Serrano remata para cerrar el 1-1.

La historia se repitió finalmente en el Vero Boquete-San Lázaro. Después de que Charly consiguiera igualar la contienda (1-1), David Soto dio un golpe de efecto al peinar en el primer palo un saque de esquina cerrado botado por Manu Ramírez y que supuso el 2-1 antes del descanso. Finalmente los granates conseguirían el 2-2.

PUNTUACIÓN. De los siete goles encajados a balón parado por el Pontevedra en las últimas ocho jornadas, cuatro se dieron en los diez minutos finales de partido. Además, en los seis partidos en los que encajó gol -dejó la portería a cero con Avilés Industrial y Covadonga- logró sumar la mitad de los puntos: 9 de 18.

Comentarios