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El Mosteiro regresa al campo de Meis como local

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Público de Pontevedra- Racing de Santander juvenil en el Municipal de Meis. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
Esto se debe a que dispone de más aforo y control del público que A Xunqueira

El Pontevedra ha regresado con su equipo juvenil de División de Honor al Campo Municipal de Meis para disputar sus encuentros como local. El pasado fin de semana la escuadra preparada por Roberto Feáns se midió al Racing de Santander en la instalación que ya acogió los enfrentamientos del equipo en campañas anteriores.

Uno de los motivos de la elección de la instalación meisense es diferente al de ocasiones precedentes: el Covid-19. Y es que el club granate ha optado por desplazarse para poder disponer de una instalación con más aforo y también para contar con un mayor control sobre la instalación, esto último algo que no tiene que ver con la pandemia.

La grada del campo de juego de Mosteiro y los protocolos aplicados permiten una mayor cantidad de personas en las gradas de las que posibilitan el campo Manolo Barreiro 1 de A Xunqueira.

El club granate, en colaboración con el Concello, desarrolló un protocolo particular en el pasado ejercicio para que se puedan llevar a cabo encuentros con aficionados en la instalación. Sin embargo, las medidas son estrictas con el objeto de preservar la salud y las posibilidades que ofrece la infraestructura son limitadas para los intereses del club granate.

La distancia de seguridad de 1,5 metros entre cada aficionado (a no ser que sean convivientes), provocaba que el aforo se viese mermado hasta aproximadamente 70 personas (se incrementaría en el caso de que hubiese convivientes que se pudiesen agrupar por parejas).

Pero además, existía un agravante para la situación. Un agravante estructural que tiene solución, pero implica una inversión relativamente importante por parte del propietario del campo, el Concello. El Pontevedra cobra entrada por los partidos de División de Honor juvenil y del Pontevedra B a los no socios. Controla el acceso con personal del club. Pero la instalación está delimitada por vallas que permiten la visión de lo que sucede en el campo desde el exterior.

En años anteriores, el Concello de Pontevedra, a petición del propio club, instaló una lona opaca para evitar que las personas que se encontrasen en el exterior pudiesen presenciar desde las aceras de la calle lo que acontecía en el terreno de juego.

Pero las lonas fueron quemadas por algunas personas hasta quedar reducidas a la nada y, al comprobar la ineficacia de la medida, el gobierno local optó por no renovarlas, bajo el riesgo evidente de que volviesen a ser anuladas por nuevos usuarios.

Aforo y desinfección. El protocolo del PCF y el Concello se aplica exclusivamente al Manolo Barreiro 1 de fútbol 11. Los dos campos de fútbol siete y el segundo de fútbol 11 no están abiertos por varios motivos.

En primer lugar, el concelleiro de Deportes, Agustín Fernández, recuerda que deben ser los clubes los que desarrollen un protocolo que incluya el control de acceso al campo con la identificación de los asistentes por parte del club anfitrión y el control del cumplimiento de las medidas de distancia y seguridad. Si lo llevan a cabo, se permitirá el uso de la instalación y el acceso de público a los encuentros.

Otro aspecto del que deberían encargarse los clubes usuarios en ese protocolo sería la desinfección de las gradas, otro argumentó que esgrimió el Concello como limitante para la disputa de partidos.

La desinfección requiere un tiempo que implicaría la suspensión de enfrentamientos. Y el gobierno local estima que, si no hay garantías de desinfección de las gradas, es preferible que la instalación se emplee para la práctica deportiva aunque no tenga público que se suspendan partidos para que pueda haber aficionados en las gradas.

Por esos motivos y el estricto cumplimiento de los protocolos, el municipio es uno de los pocos del entorno que no permite el acceso de público a campos de fútbol.

El Mosteiro regresa al campo de Meis como local
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