Adrián Sieiro: "No me obsesiona París 2024"

Tras proclamarse campeón del mundo en el C4-500, el pontevedrés habla sobre sus expectativas y logros en el año de su redención, después del virus que afectó a su compañero y tras superar una época en la que necesitó ayuda psicológica
Adrián Sieiro posa con el oro del Campeonato del Mundo. DP
photo_camera Adrián Sieiro posa con el oro del Campeonato del Mundo. DP

Un paseo con su abuelo por el río Lérez cuando tenía 16 años fue suficiente que Adrián Sieiro se aventurase a probar el piragüismo. "Antes jugaba al fútbol y mi hermana y yo estábamos buscando otro deporte. Fuimos a dar un paseo con mi abuelo y decidimos apuntarnos y probar", recuerda Sieiro.

Y al final la prueba no fue tan mal. El pontevedrés tiene ahora 29 años y acaba de lograr un oro en el Campeonato del Mundo Sprint. Fue el pasado 7 de agosto cuando junto a Manuel Fontán, Pablo Graña y Joan Moreno logró la primera posición en la prueba C4-500.

Pero hace algo más de un año las cosas no marchaban tan bien. Su excompañero, Sergio Vallejo sufrió Covid y estuvo 40 días encerrado. Cuando salió le diagnosticaron el virus de Epstein-Barr, una dolencia parecida a la mononucleosis que causa fatiga extrema. Cuando todo esto finalizó ya era abril del 2021 y el selectivo estaba a la vuelta de la esquina. No lograron pasar y se quedaron fuera de Tokio. "Salimos al selectivo y pasó lo que pasó. Salimos ya sin opciones de ir a Tokio", repasa Adrián.

Ambos se hundieron. Llevaban tres años a un nivel altísimo y todo lo trabajado se había ido al garete. "Claro que pensé en abandonar. En el momento lo piensas y dices 'que le den a esto. Llevo cinco años ganando y ahora esto", afirma Sieiro.

"Pensé en abandonar. En ese momento lo que piensas y dices 'que le den a esto', llevo cinco años ganando"

Pero el pontevedrés logró superar el bache. Cambió de compañero y empezó a trabajar con una persona de una clínica de la Boa Vila. Se empezó a encontrar mejor y el punto de inflexión fue el Europeo del año pasado. "Sergio me dijo que no se veía bien. Cambié de compañero y fuimos al Europeo habiendo entrenado siete días juntos y quedamos quintos. A partir de ahí te vuelve a entrar el gusanillo y dices 'seguimos aquí", relata el lerezano.

Las cosas fueron mejorando y los resultados llegaron. Así, el pasado domingo consiguió la medalla de oro en el Campeonato del Mundo, la confirmación de que el éxito está de vuelta. "Bien me llevo encontrando todo este año. Me volví a Pontevedra a entrenar (antes los hacía en Sevilla) porque quería desconectar y estar con mi familia, y he entrenado mejor que nunca. He disfrutado cada entrenamiento y ahí está el resultado del Campeonato del Mundo. Todavía a día de hoy no lo asimilo. Estoy muy contento", comenta Sieiro sobre su vuelta.

"Cambié de compañero y fuimos al Europeo con 7 días de entreno. Quedamos quintos. Ahí te vuelve a entrar el gusanillo"

En estos momentos el palista lerezano se encuentra en Mallorca, preparando el Europeo de sprint en aguas tranquilas con su compañero, Joan Antoni. Será en Múnich, del 18 al 21 de agosto y Adrián ya avisa que irán a por todas con el C2-500: "Andamos bastante bien. El otro barco de España quedó ahora campeón del mundo y a nosotros nos sacó nada, una décima".

A pesar de que este sea su objetivo más próximo, en tres años son los Juegos Olímpicos, la espinita de Adrián. A pesar del varapalo de no ir a Tokio, Sieiro no se vuelve loco con París: "No, obsesión no. Lo pasé muy mal con lo de Tokio y ahora me lo tomo con más tranquilidad. Pienso ir año a año y si no se consigue no hay nada que reprochar. Pero voy a dar todo de mí para estar en esa cita". Además, afirma que se va a centrar en la distancia del C2-500 para llegar allí.

Si no voy a los Juegos sería muy feliz si voy al clasificatorio y gano el Campeonato del Mundo en el C2 500

Pero a pesar del que el objetivo sean los Juegos Olímpicos, con una madurez de 29 años y todo lo vivido, a Adrián ya no le agobia llegar o no llegar: "Si no voy a los Juegos ya sería muy feliz si voy al clasificatorio y gano el C2-500 en el Campeonato del Mundo. Aunque al año siguiente me quedase fuera, con eso ya podría decir 'ha valido la pena".

Un duro revés ha servido a Adrián Sieiro para enfocarse sin obsesionarse. A tres años vista, es una de las grandes esperanzas y de las grandes historias de redención del deporte español.

El virus que les dejó sin JJOO

El 2021 fue el año del desastre para Adrián Sieiro y Sergio Vallejo, compañeros de canoa. Este último sufrió Covid y estuvo unos 40 días encerrado por seguir dando positivo. Tras superar el virus, le diagnosticaron Eptein-Barr, una enfermedad infecciosa que causa fatiga extrema, fiebre y una gran inflamación de la garganta y los ganglios linfáticos. 

El clasificatorio 

Fue en abril del año pasado cuando sucedió todo esto. En mayo llegó el clasificatorio para los Juegos y la pareja llegó sin opciones, ni físicas ni anímicas, de poder luchar, a pesar de llevar tres años siendo de las mejores parejas del panorama mundial. "Sabíamos lo que había. Antes de la prueba ya sabíamos que era imposible. Llegamos allí y pasó lo que pasó", cuenta Sieiro.

Comentarios