31-30. El paraíso se convierte en infierno para el Cisne

El equipo pontevedrés cayó derrotado ante el Handbol Ibiza, antepenúltimo clasificado, en un partido en el que solo mostró buena imagen en el inicio de la segunda mitad ► Ocaña acabó lesionado
Furtado, el máximo anotador este sábado, en el último encuentro en casa. RAFA FARIÑA
photo_camera Furtado, el máximo anotador este sábado, en el último encuentro en casa. RAFA FARIÑA

El Cisne vuelve a las andadas. Después de dos victorias consecutivas, Ibiza parecía un destino propicio para lograr encadenar tres y seguir escalando posiciones y creciendo en confianza. Sin embargo, el conjunto dirigido por Eugenio Tilves, penúltimo clasificado, sacó a relucir todo su talento joven para convertirse en un hueso demasiado duro de roer.

De nada sirvieron los continuos cambios de efectivos y de estrategias sobre una pizarra que echó humo pero que nunca encontró con la fórmula más allá de los primeros minutos de la segunda parte, que hicieron albergar esperanzas de volverse con el triunfo. Un traspié al que además se unió la lesión de Ocaña en los últimos lances, para completar una noche para olvidar que le deja sexto en la tabla con 13 puntos.

No pudo ser más desalentadora la puesta de largo de un Cisne muy atascado en las labores ofensivas. No fluyó el ataque diseñado por Jabato, con constantes amenazas de pasivo frente a un rival que tuvo muy claras las armas para frenar y salir en estampida. Así llegó el primer tiempo muerto solicitado por el bloque lerezano, al ver cómo el 6-3 se iluminó en el marcador antes del paso por el minuto diez.

Cuando Franzini no logró su mejor versión Abián entró para dar la suya

Tocó remangarse en defensa, en especial en el eje, con Etayo y Calvo muy hundidos viendo los desajustes de sus compañeros en la línea de seis hombres de la muralla cisneista. Una y otra vez Khalil aprovechó los espacios libres para dominar su zona de influencia y castigar a un Franzini que vivió una noche mucho menos plácida que las de sus últimas visitas a la isla balear. El guardameta brasileño, acostumbrado a brillar en un parqué talismán para él, pasó inadvertido en una primera parte que discurrió con más sombras que luces para la totalidad de los jugadores del Cisne.

Fue ya en la fase previa al descanso cuando hizo pie el siete de Jabato, con dos contragolpes consecutivos por el flanco izquierdo que limaron la distancia hasta firmar las tablas con un lanzamiento en apoyo de Javiva (13-13, min. 25). Un espejismo que se diluyó con otro parcial 3-0 con viento mistral que azotó para dejar helado a la formación lerezana.

Lo hizo, eso sí, de la mejor manera posible con un 1-5 forjado en contragolpes furibundos, alguno de ellos incluso a puerta vacía. Con viento a favor y Abián en estado de gracia, el Cisne comenzó a atisbar fisuras donde antes encontraba muros. Del mismo modo fue capaz de ofrecer mayor agresividad en el eje defensivo a través de Calvo, dejando a Etayo la siempre ingrata tarea de pelearse con Khalil.

Fueron las bases sobre las que quiso asentar un triunfo al que aún le quedó perfilar el andamiaje y terminar de la edificación después de surcar el paso por el último cuarto de hora de pelea con una renta mínima (25-26, min. 47).

En los últimos minutos el Cisne pecó de ansiedad y se precipitó en ataque

Un margen tan exiguo que la empresa se convirtió en un ejercicio de funambulismo sin red por parte del bando pontevedrés, al que se sumaron los errores en el lanzamiento tanto en juego como desde los siete metros ante Soria y Domenech. El joven portero de la cantera culé se convirtió en un coloso con su envergadura y capacidad para intuir los lanzamientos para forzar las tablas por enésima vez (28-28, min. 54). Y como a perro flaco todo son pulgas, Ocaña tuvo una mala caída en la que se le fue la rodilla para terminar de ver el envite entre algodones.

Fue ese el momento exacto en el que se perdió la pista a un Cisne que perdió por incomparecencia, quizá fruto del shock. Las prisas en ataque se tornaron en balones perdidos o tiros precipitados y los desajustes en defensa volvieron a hacer presa en un bloque que se sintió castigado por Prada y Javi Rodríguez desde el flanco derecho. Una hemorragia de la que no dejó de manar sangre hasta que los pupilos de Jabato claudicaron en un paraíso que se tornó en infierno.

Ficha técnica
Handbol Ibiza: Domenech, Khalil (2), Prada (7), Jeremic (2), Sancho (5,2p), Bodi (3), J. Rodríguez (7), Soria (p.s.), Dukic (4), Edu Alonso (1), Rubio, Malid, Domingo, Ángel Rodríguez y Joan Benítez.

Cisne Los Sauces: Franzini, Diego López, Pombo (2), Calvo, Etayo, Furtado (7), M. Arias (5), Abián, Javiva (2,1p), Arboleya (1), De Moura (2), Ocaña (3), Serrano (6), Delgado (2) y Conde.

Parciales: 4-3, 6-4, 9-6, 11-9, 14-13, 18-15 (descanso); 19-20, 21-23, 23-26, 26-27, 29-29 y 31-30.

Árbitros: Pinilla Iglesias y Deiros Borràs (Colegio catalán). Excluyeron a Jeremic (2) por el Trasmapi Ibiza y a Arboleya, Pombo y Calvo, por el Cisne.

Incidencias: Pabellón Municipal Es Pratet. 300 espectadores.

Más en Deporte Local Pontevedra
Comentarios