Un Pontevedra continuista

El bloque dirigido por Antonio Fernández mantiene muchos de los patrones del equipo de Ángel Rodríguez que ascendió a Primera RFEF ► Como diferencias, el nuevo técnico no ha dudado en apostar por "Rufles", ha colocado a Rubio en la izquierda o ha alejado a Diz de la punta
Alberto Rubio, en la banda izquierda, trata de superar a Tomás Abelleira en el partido ante el Villalonga. ANXO LORENZO
photo_camera Alberto Rubio, en la banda izquierda, trata de superar a Tomás Abelleira en el partido ante el Villalonga. ANXO LORENZO

La pretemporada no sirve para extraer conclusiones, pero sí es útil para empezar a vislumbrar hacia donde pretende ir un equipo. Y aunque dos test son una muestra demasiado escasa para imponer certezas, todo apunta a que el Pontevedra de Antonio Fernández se parecerá mucho al que construyó Ángel Rodríguez el pasado curso.

Así lo ha venido dejando entrever el nuevo director de orquesta desde su llegada al banco granate. Y así se ha ido demostrando en estas dos primeras semanas de trabajo, cristalizadas en los amistosos contra el Lugo y el Villalonga. El PCF será continuista. En gran parte, porque la plantilla actual es prácticamente idéntica a la del pasado curso. Por el momento, tan solo han llegado dos piezas nuevas -además de los futbolistas que proceden de la base- para darle nuevos matices. Pero, ¿en qué se parece y en qué se diferencia por el momento el Pontevedra de Primera Federación al de Segunda RFEF?

El balón como seña

En general, las intenciones tácticas más "macro" de Antonio Fernández se parecen mucho a las de la escuadra que logró el salto de categoría. El Pontevedra va a seguir siendo un equipo que quiera el balón, aunque no siempre lo pueda tener. Y que tratará de ser agresivo tras pérdida para tratar de recuperar el balón en la misma zona en la que dejó de poseerlo y evitar que el rival progrese. Esos dos conceptos generales se mantienen. Pero también la estructura de 4-1-3-2 que acabó dando resultado el pasado curso y el priorizar finalizar los ataques por fuera a través de las llegadas de unos laterales que, por norma general, tienden a situarse bastante avanzados. En los partidos jugados hasta ahora sí se ha visto que el extremo y el lateral nunca se sitúan ni a la misma altura, ni con la misma amplitud. Son elementos complementarios, que no se pisan: se contraponen y se compensan.

Rubio, también en la izquierda

Precisamente por esa tendencia interior de los extremos, una de las grandes novedades puede ser la posición de Alberto Rubio. El valenciano, siempre anclado al perfil diestro el pasado curso, participó el pasado domingo durante bastantes minutos por la izquierda. Con Oier Calvillo en un buen momento y un Valentín Jaichenco que también puede partir desde la banda diestra, no es descartable que Rubio acabe sumando en ambas bandas, abandonando su exclusividad en la derecha y convirtiéndose también en un relevo de Álex González. Por su condición de futbolista asociativo, podría encajar bien también acostado al perfil zurdo.

Jaichenco, ¿más punta que Diz?

Sin Álex González ni Abelenda en la citación de Vilalonga, se abrían dos plazas para ver a nuevos futbolistas. El citado Jaichenco arrancó de titular en la derecha y Rubio en la izquierda. El canterano permutó de banda con el "14" granate y ofreció muy buen nivel. Ya en el segundo tiempo, disputó sus últimos minutos como delantero. Y todo pese a que por aquel entonces, Martín Diz ya estaba en el césped. El vilarcián, que el pasado curso no terminó de dar el paso adelante en los -pocos- minutos que sumó en el frente de ataque, cambia un poco su rol y parte, por el momento, más como extremo que como delantero.

A la primera de cambio, "Rufles"

Ángel Rodríguez no juntó a Rufo y a Charles ni un solo minuto durante la pasada pretemporada. El técnico leonés prefería jugar 4-3-3, aunque al final acabó apostando por los dos puntas hasta la lesión del madrileño. Este curso, la tendencia apunta a ser diferente. En el segundo partido de pretemporada, Antonio Fernández ya apostó por mezclar a los dos "9" granates desde el inicio. Pesó la ausencia de Abelenda, pero también fue una declaración de intenciones. Con ellos, el PCF ganó presencia en el área, pero perdió algo de juego interior. Su fútbol se volvió todavía más tendiente a fluir en los carriles exteriores para alimentar de centros laterales a sus referencias.

Peso para Román y Ortiz de "6"

En Vilalonga no coincidió con Yelko. Y al lado del joven Rachu, Miguel Román tuvo que asumir un peso mayor en la construcción. El gondomareño fue creciendo en esa faceta en su año de debut y todo apunta a que en la nueva categoría seguirá siendo así. En San Pedro lateralizó constantemente su posición a la altura de los centrales en el inicio de juego para hacer una salida de tres. Román tendrá, con casi total seguridad, más incidencia con balón. Sobre todo porque su actual competidor por el puesto, Mario Ortiz, destaca precisamente en eso. El cántabro debutó con la granate el pasado domingo. Y en los 10 minutos que jugó actuó como pivote por detrás de Yelko Pino.

Más en Deporte Local Pontevedra
Comentarios