2-0. El Pontevedra paga el peaje de su inocuidad en Mérida

El equipo granate tuvo el balón y llegó constantemente, pero ni siquiera fue capaz de rematar y su rival le destrozó al contragolpe

Bastos se lamenta tras errar una ocasión. GONZALO GARCÍA
photo_camera Bastos se lamenta tras errar una ocasión. GONZALO GARCÍA

El fútbol son goles. Y aunque el Pontevedra hizo muchas cosas bien en el Estadio Romano para encontrar la meta rival, se chocó una y otra vez contra su inocuidad. Tanto que pagó un duro peaje, en forma de la segunda derrota de la temporada ante un rival directo. El Mérida castigó a un PCF con ideas, pero inofensivo y que acabó sucumbiendo en dos contraataques ante el equipo que, precisamente, llegaba con el peor registro atacante de todo el Grupo 1.

Antonio Fernández sorprendió en el once dando entrada a Valentín Jaichenco. El preparador pontevedrés, que le dio los primeros minutos del curso al canterano en el último partido en casa, apostó por otorgarle su primera titularidad. Partió Jaichenco por la izquierda para completar comandado por Jon Bakero y Charles por dentro y Rubio en la diestra.

Tardó en entonarse el '26' granate, pero acabó siendo de lo más potable de una primera mitad en la que el equipo visitante generó mucho en ataque posicional, pero careció de contundencia alguna en el último pase. Y es que fue esa nula capacidad para encontrar el remate la que acabó condenando al PCF a irse por detrás en el descanso. Porque no fue solo que el equipo pontevedrés no terminase de encontrar la portería, sino que esa constante incapacidad para terminar sus continuas llegadas al área de Montoya le condujo a tener que correr una y otra vez para atrás.

De este modo, el escenario de partido gustaba a ambos equipos. El Pontevedra tenía el balón. Y encontraba la profundidad por fuera, sobre todo por un carril diestro muy productivo con Bastos acompañando a Rubio primero y a Jaichenco después. Mientras, el Mérida no cortocircuitaba el juego granate, pero defendía bien el área. Y como su rival amagaba pero no sacaba el puño, podía contragolpear. Enseñó los dientes el lateral Felipe Alfonso en el minuto siete, con un chut llegando desde atrás que Cortés despejó con demasiados apuros y que anticipaba el guion del choque. Poco después, fue Cinta el que no remató por muy poco un envío de Sandoval. Fue inmediatamente después de que Bastos, Bakero y Rubio hilaban una jugada que puso al alicantino en posición de centro claro. Por supuesto, el balón no encontró rematador -como en todo el partido- y el Mérida aprovechó para para pillar al PCF con poca protección.

Aunque para poca protección, la del 1-0. Bakero bajó a ayudar en la salida de balón y, de espaldas apretado por Acosta, perdió la redonda. Cinta recibió dentro del área y ante la presencia de Soto, chutó con potencia. Cortés despejó el esférico, pero hacia el medio. Y este cayó a los pies de Sandoval, demasiado desacompañado de un Bastos que ya partía hacia el ataque y no pudo regresar a tiempo. Claro, el asturiano embocó a gol.

Intentos sin acierto

Apenas se había alcanzado la media hora y el Pontevedra ya perdía. Y lo cierto es que el tanto hizo zozobrar algo al equipo dirigido por Antonio Fernández, que perdió durante algunos minutos el pulso al partido. Yelko se enredó en la banda y Cinta picó a la espalda de Churre, que salía para provocar fuera de juego mientras Soto se quedaba, pendiente de otro rival. El disparo del punta no acabó entre palos, pero suponía un aviso más que terminó de despertar a un PCF que culminó el primer tiempo con dos nuevas incursiones por un carril derecho en el que ya estaba Jaichenco ante el desacierto en los envíos de Rubio. El canterano combinó con Román, que puso en franca opción de centro a Bastos. El envío del ex del Rayo lo despejó Bonaque cuando Charles ya se relamía en el segundo palo.

El Pontevedra fluía con balón, pero era absolutamente inofensivo en último tercio. Tanto como para acabar la primera mitad con muchísimas llegadas, pero sin chut alguno. Había que encontrar el veneno y Antonio recurrió al banquillo. Al campo Abelenda y Oier, sus dos futbolistas más dañinos en el banco, por Bakero y Jaichenco.

Pero las modificaciones no surtieron efecto en los primeros minutos, ya que el Mérida tenía muy claro su plan: bajar las revoluciones al partido y desesperar a un Pontevedra que empezaba a revolucionarse en su juego y a tener menos paciencia. Y cuando lograba progresar, seguía sin encontrar esa clarividencia para otorgar al hombre correcto el pase definitivo.

Ante el desacierto en la segunda línea de ataque, Fernández trató de darle la vuelta a la situación modificando al principal receptor de los centros. Poco después de la hora de juego, un desaparecido y desasistido Charles dio relevo a Rufo. No repetía el técnico la fórmula de dos delanteros, ya que aunque el PCF necesitaba más remate, entendía que volver a juntar a ambos nueves podía hacer perder capacidad de construcción al equipo. 

Otro contragolpe

Pero no terminó de concretar el Pontevedra y quien lo aprovechó de nuevo fue el Mérida. En una falta frontal en buena posición a favor del equipo granate llegó, curiosamente, el 2-0. Álex González estampó el esférico contra la barrera, Artiles le ganó el rechace y llegó una contra letal. El canario condujo sin oposición por la izquierda y puso un gran balón al espacio a Larrubia, que definió con facilidad ante Cortés. El PCF se estrellaba en último tercio y el Mérida, simplemente defendiendo bien y corriendo, se lo hacía pagar.

El choque estaba más que cuesta arriba. Y no lo logró levantar un Pontevedra que no chutó -fuera- hasta el minuto 88. Fue un rechace de un córner que Yelko mandó al primer anfiteatro de un Romano donde el Pontevedra fue víctima de su propio desacierto ofensivo, que fue tan grande como para difuminar cualquier tipo de buena sensación en el juego y empezar a preocupar. Porque ni siquiera Rufo, ya en el añadido, embocó a gol un centro de córner rematado en el área pequeña y despejado por Montoya con una intervención antológica. La sequía era mayúscula.

FICHA TÉCNICA
Mérida: Javi Montoya; Felipe Alfonso, Nacho González, Bonaque, Álvaro Ramón; Larrubia (Busi, min. 87), Álex Meléndez (Kamal, min. 87), Acosta, Dani Sandoval (Artiles, min. 61); Copete (Lolo Plá, min. 61) y Cinta (Viñuela, min. 68).
Pontevedra: Cortés; Bastos, Soto, Churre, Álex González; Miguel Román (Mario Ortiz, min. 73), Yelko Pino; Rubio (Guèye, min. 77), Bakero (Brais Abelenda, min. 46), Jaichenco (Oier Calvillo, min. 46); y Charles (Rufo, min. 65).
Goles: 1-0, min. 28: Dani Sandoval. 2-0, min. 76: Larrubia.
Árbitro: Cid Camacho (Castilla y León).  Amonestó con amarilla Artiles, por el Mérida y a Rufo, y Mario Ortiz, por el Pontevedra.
Incidencias: Partido correspondiente a la sexta jornada del Grupo 1 de Primera Federación. Estadio Romano José Fouto, ante 2.008 espectadores.

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