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Portonovo y Moaña, con nombre de mujer

Montse y Estela muestran su unión como presidentas. GONZALO GARCÍA
Montse y Estela muestran su unión como presidentas. GONZALO GARCÍA
Montse Martínez y Estela Santomé son, actualmente, las únicas presidentas de los clubes de Preferente de la zona de Pontevedra. Se pusieron al frente del Portonovo SD y del CD Moaña debido a su amor por el equipo de su pueblo aunque aseguran que no es fácil ser una mujer mandataria en un mundo mayoritariamente de hombres

PORTONOVO Y MOAÑA tienen, a día de hoy, más cosas en común de las que cualquiera puede imaginar. Ambos son municipios costeros conocidos por su playas y sus cálidos veranos y ambos tienen a sus equipos de fútbol en la Preferente Gallega, clubes que están dirigidos por dos grandes mujeres, amantes del fútbol y que viven en sus propias carnes lo que significa ponerse al frente de un club deportivo en un mundo considerado mayoritariamente de hombres.

Montse Martínez y Estela Santomé son, actualmente, las presidentas del Portonovo SD y el CD Moaña, las únicas mandatarias de los equipos de la zona de Pontevedra en la categoría. Las dos se pusieron al mando de los clubes de sus vidas a los que intentan dirigir de la mejor manera posible enfrentándose, eso sí, a comentarios no tan positivos en algunas ocasiones.

Montse Martínez. Presidenta del Portonovo
"Hice que mi padre se sintiese orgulloso. Me presenté por él. Llevaba tiempo ayudándole y decidí emprender esta nueva aventura"

Pese a que, en ocasiones, reciben valoraciones negativas o comentarios que a nadie le gusta escuchar, ambas se sienten apoyadas y bien arropadas ya que, en ambos casos, cuentan con más mujeres en sus respectivas juntas. "Junto a mí, en la directiva tengo a más mujeres que me respaldan en todo momento", explica Montse, algo que Estela reafirma ya que, en el caso del Club Deportivo Moaña, "somos cinco mujeres en la gerencia".

Además, ambas se muestran muy orgullosas de haber tomado las riendas de sus respectivos clubes y no lamentan haber dado un paso de gigante, pese a las comentarios que esto pueda acarrear. Montse comenzó su mandato en junio de 2019 tras vencer, con cierta contundencia, en las elecciones.

La sanxenxina asegura que, desde un principio, tenía claro que si se presentaba lo haría "por mi padre", Valentín Martínez, el expresidente del club. "Hice que se sintiese orgulloso. Me presenté por él. Llevaba tiempo ayudándole en sus tareas como presidente y decidí emprender esta nueva aventura", explica con orgullo.

Estela Santomé. Presidenta del Moaña
"Lo fácil es criticar en vez de ayudar. Nosotras estamos poniendo tiempo, dinero y sacrifi cando a la familia"

Por su lado, Estela, lleva casi diez años "entre idas y venidas" vinculada al CD Moaña, ayudando en diferentes cargos a las anteriores directivas. En octubre de 2018 cuando su predecesor, Cándido Blando, dejó la presidencia por motivos personales ella asumió el cargo que él le dejó "en total confianza diciéndome que siguiese con su trabajo, ya que en aquel momento era su vicepresidenta".

En abril del 2019 se convocaron elecciones y, ante la falta de candidaturas, Estela revalidó su cargo. Al preguntarse el porqué decidió continuar con esta aventura, que ella misma asegura que es sacrificada, asegura que es debido a que "me encanta mi pueblo y soy muy futbolera. Digamos que me pareció una idea de juntar todo, qué mejor que defender los colores de tu pueblo".

Dos mujeres con las ideas claras que no se dejan pisotear por los comentarios dañinos que le llegan en su día a día. Conscientes de la dificultad que supone llevar un club adelante, Estela y Montse decidieron tirar de fortaleza y ponerse al frente de dos empresas con las que sueñan con llegar muy lejos.

Montse Martínez. Presidenta del Portonovo
"Hice que mi padre se sintiese orgulloso. Me presenté por él. Llevaba tiempo ayudándole y decidí emprender esta nueva aventura"

La presidenta del Moaña asegura que, en su día a día, recibe bastantes críticas, muchos "comentarios de pueblo", pero señala que "lo fácil es criticar en vez de echar una mano, ya que nosotros estamos poniendo nuestro tiempo, nuestro dinero y estamos sacrificando en ocasiones a la familia". Mientras que Montse explica que recibe "mucho apoyo y ayuda", pero que siempre hay "comentarios negativos a los que intento no darle importancia. Siempre hay gente que se dedica a atacar".

FUTURO. Pese a todo lo que pueda suponer ser una mujer en un mundo de hombres, pese a las críticas y pese a todo lo que puede pesar un cargo así, Estela y Montse no piensan abandonar. Ambas tienen sueños a corto y largo plazo para sus respectivos clubes y quieren llegar a cumplirlos.

El trabajo con la cantera es una de las prioridades para las dos mandatarias, que también sueñan a lo grande con el primer equipo, aunque tienen los pies en la tierra. Estela asegura que "el club nunca ha estado en Tercera y sería un sueño, pero tenemos que mantener los pies en el suelo, sanear el club, ir poco a poco", afirmación que Montse corrobora ya que "no podemos soñar a lo grande y endeudar al club, lo primero es estabilizar al equipo".

Estela Santomé. Presidenta del Moaña
"En ocasiones cuando hay un equipo visitante y se le dice de conocer a la presidenta se escucha ¡Ah! pero es mujer. Sí, soy una mujer"

Dos mujeres poderosas, con las ideas claras y un gran futuro por delante. Un futuro vinculado al club de sus vidas y a un deporte que, poco a poco, ve como las mujeres van cogiendo fuerza y peso en las instituciones.

Análisis. Críticas, orgullo y continuidad
Tanto Estela como Montse son conscientes de lo que supone ponerse al frente de un club, de que las críticas llegan por todos lados ya que no todo el mundo está de acuerdo en las decisiones.

Además, siendo mujer el trabajo parece duplicarse ya que, en ocasiones, las críticas se convierten en el doble de duras y las trabas son mayores.

Malas palabras
Tanto Estela como Montse han tenido que enfrentarse a situaciones complicadas por le hecho de ser mujeres. En el caso de la presidenta blanquiazul asegura que "en mi club me siento protegida", pero destaca que "sobre mí se habla mucho y más siendo una chica tan joven. Hay comentarios de que como el equipo no está yendo muy bien es culpa mía".

Por su parte Estela explica que las críticas suelen venir de fuera, "sobre todo cuando hay un equipo visitante y se le dice de conocer a la presidenta. En ocasiones se escucha algún ¡Ah!, pero es mujer. Sí, soy mujer y te doy una clase cuando quieras".

Orgullo y normalidad
Pese a que, en ocasiones, las críticas se escuchan más fuerte que los halagos, ambas aseguran sentirse "muy orgullosas" y no les parece extraño ver a una mujer presidiendo un club, sino que para ellas es algo normal.

Estela asegura que "me siento muy orgullosa, pero no por ser la única presidenta. Realmente me da igual si soy mujer u hombre. Para mi eso no tiene importancia ninguna, yo estoy orgullosa de ser la presidenta del club que lleva el nombre de mi pueblo".

Sacrificio y continuidad
Sin embargo, ellas no piensan dejarse pisotear por nadie y continuar con su sueño y trabajo en sus clubes.

Ambas comenzaron en esto debido a su amor por el fútbol, un hecho que siempre ha levantado ampollas ya que, durante décadas, se ha comentado que las mujeres no deben jugar al fútbol.

Pese a esto Estela y Montse tienen grandes planes y no piensan abandonar su sueño por el hecho de ser mujeres.

Portonovo y Moaña, con nombre de mujer
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