Presidentes para toda la eternidad

La retirada de Carlos Menéndez del Salgueiriños tras 60 años al mando pone de relieve el valor de los mandatarios de los clubes de Pontevedra
Arriba: Mele, Santi Picallo, Carlos Paz, Carlos González y Juanjo García. En el medio: Miguel Cortegoso y San. Abajo: José Santiago, Daniel Rivera, Lucho y Nacho Cons. GONZALO GARCÍA
photo_camera Arriba: Mele, Santi Picallo, Carlos Paz, Carlos González y Juanjo García. En el medio: Miguel Cortegoso y San. Abajo: José Santiago, Daniel Rivera, Lucho y Nacho Cons. GONZALO GARCÍA

Ser presidente y no perecer en el intento. Milagros Sanmartín, Carlos Rodríguez Piñeiro Mele, Santi Picallo, Miguel Cortegoso, José Manuel Santiago, Carlos González, Lucho Álvarez, Carlos Paz, Nacho Cons, Juanjo García y Daniel Rivera pueden decir cómo. Son algunos de los presidentes más longevos de los clubes de la ciudad, personas que representan ese grupo de gestores sin cuya presencia sería imposible entender el deporte y la sociedad local, esenciales para articular el modo de vida y la filosofía de la capital, como lo fue y lo es Carlos Menéndez Ogando, de quién toman el relevo.  

La retirada del presidente de un club deportivo más longevo de la historia de Pontevedra (en noviembre se habrían cumplido 60 años desde que mandaba en el Salgueiriños) deja en manos de Milagros Sanmartín San el título honorífico de dirigente en activo con más años en el cargo. 

Casi 40 años al frente del Arxil lleva San, desde agosto del 84, cuando fundó el club junto a unos amigos, de los cuales dos siguen junto a ella como trío indivisible: Maite Méndez y Lino Vázquez. El club se fundó por la necesidad de dar continuidad a la actividad deportiva de jugadoras como ella y Maite Méndez.

Tenía 17 años cuando sus compañeros del nuevo club la señalaron. "Me eligieron porque era la más joven. Me tocó a mí".

San admite que los obstáculos del camino le generan dudas, pero al final siempre se ha impuesto la motivación de algo más que un club. "Empiezas a estar cansada por la dureza que implica seguir adelante, con una economía que nos limita, pero seguimos porque es nuestra familia, una familia que hemos creado hace tiempo". 

Hay temor a lo que pueda suceder con el relevo, de ahí que San, Maite y Lino sigan mientras el cuerpo aguante porque "parece que nadie va a querer coger el testigo, que no hay nadie que vaya a involucrarse tanto y seguir adelante con el club. Los que estamos es porque realmente nos gusta".

En el camino ha habido muchas personas que dan sentido al trabajo. "Lo verdaderamente importante es toda la gente ha pasado por nuestras manos. Te llevas grandes amigos y te sientes importante porque has visto crecer y formarse a muchas personas".

"La gente no se da cuenta del tiempo que estamos dedicados a esto. Entrenamos porque nos gusta y es nuestra forma de vida, pero hacemos esto de forma altruista. No sacamos ni un duro", recalca contra el mito de que los dirigentes de clubes se lucran.

Santi Picallo cumple 30 años

Santi Picallo accedió a la presidencia del Cisne en agosto de 1992. Acaba de cumplir 30 años en el cargo, trabajando para el balonmano, para cientos de niños y decenas de familias. Cuando llegó, la entidad tenía una situación económica complicada y se barajaba la opción de pasar a ser filial de la SD Teucro, lo que entonces podría suponer la desaparición. 

Una serie de personas vinculadas al club prepararon una candidatura alternativa tras la dimisión de la directiva anterior. "Edín cogió el primer equipo y yo, la presidencia del club", recuerda el implicado, que creía que la cosa era para un par de años. Nadie le dijo que casi nunca es para un par de años. "A los dos años les comenté a todos los que estaban en la directiva, apoyando y trabajando: ¿Ahora, qué? Lo estás haciendo muy bien, Santi, ¿para qué vamos a cambiar?, me dijeron. Y ahí sigo".  

El club solucionó el problema de la deuda galopante, con eterno agradecimiento a la comprensión de Autocares Rías Baixas, en su momento principal acreedor. Ahora "siguen apostando por nosotros y confiando en nosotros".

Fue creciendo desde la base, después de encontrarla desmantelada. Y con ella como referencia ha ido dando saltos e cubriendo etapas: El ascenso de 2000 a Primera Nacional, el ascenso a Plata de la pasada década y los dos impensables ascensos a Asobal, así como el título nacional junior. "No lo pensaba ni de coña. Lo hemos logrado con los recursos propios. Ha sido un milagro, derivado de las generaciones que hemos formado". 

Una familia en torno al Taekwondo

Miguel Ángel Cortegoso Estonllo (atención a la palabra que forman sus iniciales, Mace) comenzó dando clases de taekwondo en otros lugares, pero, no contento con los sistemas de entrenamiento, decidió organizarse, buscar un local y organizar su club. Hace ya 30 años de aquello y hoy es uno de los presidentes más longevos de Pontevedra. El taekwondo lo fue y lo es todo para él, hasta el punto de permitirle fundar una familia.

El Mace Sport empezó exclusivamente como gimnasio y se convirtió en club. Cortegoso cree que "o mellor de ser presidente foi convivir moitos anos con miña muller. O mellor recordo que teño é vivir unha vida deportiva coa miña parella", tristemente fallecida hace un año.

En 2005 sufrió un revés, no ir al Mundial. Desde entonces, ve con desconfianza a los poderes fácticos. "Tiña pensado ir ao Mundial e casar. Dixérname que estaba clasificado, pero despois non me seleccionaron. Por non ir ao Mundial, non casei. Desde aquela deixei de confiar nas promesas, nas directivas".

Mele, una vida en A Xunqueira

Todo el mundo conoce a Carlos Rodríguez Piñeiro, Mele. Es el presidente y fundador del AJ Lérez. En 1985 dejó el club en el que estaba con su hermano por diferencias de criterios y creó el suyo propio con Lucía Abreu a su lado.

De allí han salido talentos de la talla de Diego Castro o Teresa Abelleira, pero su gran satisfacción es la gente que conoce. "Mis exjugadores, como los excontrarios, te saludan en los campos o por la calle. Es la grandeza del deporte. Yo puedo contar mis enemigos con los dedos de la mano. Siempre trato de transmitir los valores de la vida a los chavales".

Pero no siempre se puede gustar a todos. "Hay gente que nos valora mucho y otra que no. Las generaciones modernas de padres son muy protectoras con sus niños: pasas de ser héroe a villano si metes o no a su hijo. Pero, al final, los años te curan de todo, de todas las criticas"

El AJ Lérez es su vida, lo que le hace vivir en A Xunqueira de lunes a domingo y en él permanecerá "hasta que el cuerpo aguante. Es algo que te apasiona. No lo ves como trabajo. Lucía me dice que es un vicio. Seguro, pero hay vicios peores".

Carlos González, el 'obrero' del Marcón

Carlos Gonzalez llegó a la presidencia del Marcón Atlético hace dos décadas. Uno de los directivos le hizo una propuesta para formar nuevo equipo de dirección tras la salida de la directiva anterior y decidió tomar el toro por los cuernos. "E desde aquela". Era 2001. 

Le ha pasado por la cabeza dejarlo alguna vez, porque "cansa e hai xente que queima". 

Carlos González no es un presidente figurante. Al contrario, es un hombre de acción. "Hai que estar para todo", dice, recordando que "indirectamente perdes diñeiro e nin te decatas". Tiene el club saneado y lo ha hecho crecer hasta completar una base con todas las categorías. Su familia lo apoya y "fas amigos por todas partes". Ese ha sido el motor para seguir. 

Su sueño es conseguir un relevo fiable. "Se aparece alguén con garantías para deixalo... Eu doulle o dobre de soldo", bromea, recordando que no se ve ni un euro.

Daniel Rivera, la jugada maestra del EXP

Daniel Rivera, uruguayo de Pontevedra, daba clases de ajedrez en diferentes centros en el cambio de siglo y entendió necesario disponer de una escuela propia, "que respirase ajedrez, para difundir nuestro deporte, que es una herramienta cultural y social tremenda. Para alfabetizar en ajedrez. Buscaron su propio local y comenzaron "con cuatro alumnos y poniendo dinero encima de la mesa para pagar los gastos".

Hoy el Escola Xadrez Pontevedra difunde el ajedrez como deporte, pero sobre todo como herramienta social, solidaria y terapéutica. Han sido premiados por su campaña Estratexia pola paz en campos de refugiados, como punta de lanza de la labor social desarrollada también con la Once

Para Rivera la presidencia es una anécdota. "Todos somos peones. Esto es una pasión. Es un orgullo que podamos ayudar a gente y a niños ciegos", explica.

El proyecto pionero de José Santiago

El ABP es un proyecto pionero en Pontevedra. José Santiago, un barcelonés emigrado a Galicia, comenzó en el 97 en el Suh Sport. Allí empezó con el kickboxing y boxeo. En 2000 decidió crear un club deportivo, el ABP. 

¿La gente valora la labor de los presidentes y los directivos? "Es la eterna pregunta. No, no siempre. Lo valoran los que están dentro. Pero para la gente todo parece muy fácil", explica, lamentando la ignorancia sobre el conocimiento específico que requiere la dirección y preparación deportiva. 

La recompensa es grande. "Gratifica comprobar la evolución. La alegría de la competición, la amistad, el compañerismo: es nuestro logro. Ese y la gente que ves crecer personal y deportivamente". En cierto modo, "te sientes un segundo padre cuando empiezan con cuatro años y siguen 14 o 15 años después".  

La transformación del barrio al ritmo del tenis de mesa

El barrio de Monte Porreiro le debe mucho al tenis de mesa y sobre todo a Lucho Álvarez. A finales del siglo XX, Lucho dio vida a la actividad para que los chavales del barrio pudiesen tener otro juego que practicar. "Dije que si me conseguían dos mesas, me hacía cargo de la actividad. Me dijeron que no vendría nadie". Hoy el club juega en SuperDivisión y ha competido en Europa.

Comenzaron a competir como asociación, pero tras ascender de categoría en 2000 debieron establecerse como club.

Para ser presidente de cualquier club, "tiene que gustarte mucho, tienes que estar medio chalado", porque económicamente, a muchos, a la mayoría, no les sale a cuenta. "Yo pondría unas 100.000 pesetas (600 euros al cambio, pero de aquella época) cada año. Cuando no había dinero para viajes, adelantabas el dinero y luego, cuando ingresabas, hacían falta  otras cosas y no lo recuperabas".

Para Lucho, como para otros dirigentes, sin la familia y el entorno no sería posible desempeñar su función. 

"Estoy orgullosísimo de lo que he hecho. No me pesa nada. No podría decir nada malo", sostiene. A sus 73 años sigue como presidente, aunque es su hijo Nando quien lleva las riendas. 

Nacho Cons, una vida sobre dos ruedas

Nacho Cons es el fundador de uno de los clubes referenciales del ciclismo y triatlón de Pontevedra, con gran peso en la organización de pruebas. El Moto Bike Pontevedra no se podría concebir sin él, uno de los rostros de Pontevedra de casi siempre. Cons ha ido alternando su dirección con la de alguno de sus compañeros. "Noutras épocas tiña outros compañeiros ao meu lado no club, para non ser eu sempre o que estivese presente. Pero non sempre podían comprometerse e decidín regresar". 

El club se fundó en 1995 y Cons fue presidente en varias etapas. Representa el perfil de dirigentes que trabaja en primera línea, aunque en los papeles no siempre brille su nombre.

Fútbol sala femenino, pese a quien le pese 

Juanjo García formaba parte del grupo de jóvenes que regentaban el Ateneo de Combarro, local social de la localidad, hace 25 años. Su pasión por el deporte, sumado al de un grupo de amigos amantes del fútbol sala, permitió levantar el fútbol sala femenino en la comarca. Viendo un partido entre solteras y casadas en Samieira, decidió lanzarse a la aventura y llamar a filas a todas las que deseasen jugar en un equipo femenino. Con la ayuda de gente como los hermanos Acevedo, comenzó a buscar "a jugadoras por todas las esquinas".

El 1 de agosto de 1997 nació el club que preside, el Poio Pescamar. Echa la vista atrás y analiza la realidad. "Hay cosas que queman, pero le das la vuelta y las empleas como energía que te da ganas para continuar.

En general, cree que el trabajo es sacrificado, pero reconocido. "Lo valoran más fuera. La gente te dice que eres una referencia para los clubes que empiezan. Nosotros hemos copiado cosas de otros durante muchos años y ahora nos copian a nosotros. Te notas valorado y la gente te respeta".

Por supuesto, un cuarto de siglo desgasta. "Da para quemarte con mucha gente. Sobre todo, si tomas decisiones y yo me caracterizo porque las mías no sean siempre las más diplomáticas. Pero siempre las tomo pensando en el club".

Un histórico al frente de un histórico

Carlos Paz lleva en el Club Naval de Pontevedra desde que empezó como deportista, hace más de medio siglo. Estuvo en varias juntas directivas, en la junta gestora y ha sido vicepresidente en la etapa de Juan Ramírez. Ahora es presidente del club desde hace 13 años.

"He vivido de todo", asegura haciendo referencia a la gran cantidad de vivencias que le han sobrevenido y a las funciones que ha debido desempeñar en uno de los clubes más antiguos de la ciudad. "Hasta he llegado a rescatar un cadáver del río". 

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