Ramiro Díaz: "Intentaremos acercarnos a los equipos del segundo peldaño"

El Marín Futsal afronta su segunda temporada en la élite. Y lo hace tras ser el equipo revelación el pasado curso y buscando dar un paso más en la categoría y a asentarse en la zona noble. Tras el gran papel de Raúl Jiménez, el club ha apostado por Ramiro Díaz. Un técnico ‘novato’ en femenino pero de enorme bagaje con el que busca crecer.
Ramiro Díaz, en A Raña. BEATRIZ CÍSCAR
photo_camera Ramiro Díaz, en A Raña. BEATRIZ CÍSCAR

Ramiro Díaz (Vigo, 1964) debuta en el fútbol sala femenino tras una dilatadísima carrera en ámbito masculino, sobre todo en el extranjero. El preparador vigués analiza estas primeras semanas en el club antes de debutar en liga el próximo domingo visitando al Sala Zaragoza.

Lleva cinco semanas con el equipo. ¿En qué punto están de cara a este inicio de liga?
Estamos en un punto de seguir uniendo el grupo, de seguir conociéndonos y de seguir haciéndonos fuertes. Está claro que ahora empieza la competición oficial y el equipo no puede llegar en su 100% a este inicio. Porque cuenta con muchísimas novedades, con media plantilla nueva y un staff técnico nuevo. Y eso requiere de tiempo. Pero el otro día hicimos un buen partido en la Copa Galicia, que no deja de ser una competición importante. Y eso nos da siempre motivos de confianza para afrontar estos primeros partidos de liga, que serán realmente el final de nuestra pretemporada.

¿Cómo han hecho para tratar de ‘empastar’ al núcleo duro del plantel, que se mantiene del pasado curso, con todas las caras nuevas que han llegado?
Tenemos que tener claro que hay que tocar todos los ‘palos’ que nos ofrece el juego. A partir de ahí, hay dos cosas. Por un lado, veremos qué es a lo que mejor se adapta la plantilla. Porque por ahí intentaremos navegar. Pero para eso nos hacen falta partidos de campeonato para que los errores y los aciertos nos vayan diciendo lo que la plantilla puede dar. Por otro lado, los rivales condicionarán muchísimo. Lectura de partido y situaciones en las que nos metan los rivales nos van a condicionar cómo juguemos ese partido. Estas son las dos vertientes en las que estamos centrados. Pero necesitamos competición para tener mucho más claro si, por ejemplo, nos interesa más una defensa presionante o en medio campo, como hacían el año pasado. Lo mismo con el ataque, con el juego de cinco...

"Un equipo tiene que intentar conocer los mayores registros posibles. A partir de la competición iremos profundizando en lo que nos sintamos más fuertes"

Como dice, el año pasado el Marín tenía un estilo reactivo muy marcado porque el equipo jugaba a esperar y contragolpear. No sé si le gustaría darle una vuelta de tuerca a ese modelo o, por lo que ha visto, es conveniente seguir con esa idea.
Cada entrenador tiene sus ideas y todas son respetables, porque al final todas te llevan al éxito o al fracaso. Pero, particularmente, mi opinión es que un equipo tiene que intentar conocer y dominar en la medida de lo posible los mayores registros que te ofrece el juego. Lo que está claro es que en un mes de pretemporada o incluso en un año no se suele conseguir. Normalmente estas cosas los equipos las suelen obtener cuando hay una continuidad grande de una plantilla y el cuerpo técnico. Es ahí cuando un equipo llega a hacer suyos la mayor cantidad de registros del juego. ¿Ahora mismo? Estamos intentando tocar un poco todo para lo que nos pueda servir en cada partido. Y, a partir de ahí, iremos profundizando en lo que nos sintamos más fuertes y trabajando nuestras debilidades. Si luego hay una continuidad en el tiempo de plantel y cuerpo técnico, podremos llegar a registros importantes. Pero ahora nuestro objetivo es competir, aunque siempre desde un punto de vista constructivo.

Esta temporada el equipo ya no va a partir con la vitola de equipo sorpresa. Todo el mundo espera al Marín arriba. ¿Cómo se afronta ese cambio de chip?
Se afronta muy fácilmente: intentando ser consciente de la realidad. En tu primer año en la categoría, la mayor parte de los equipos te consideran una ‘cenicienta’. Y esa mentalidad ha cambiado totalmente. El equipo hizo una temporada fantástica. Tenemos que asumir que todo lo bien que se hizo son armas que ahora nos vendrán encima, porque los contrarios nos van a tener más respeto, más en cuenta y prepararán muchísimo mejor nuestros partidos. Debemos darnos cuenta de eso y afrontar los partidos sabiendo que, desde el minuto uno, van a venir a por nosotros. Queremos competir, nos gusta competir y afrontamos con ilusión este reto.

¿No es una presión añadida este nuevo ‘rol’?
En la competición no existen presiones añadidas. Las presiones lo son de por sí. Unos equipos tienen unas y otros, otras. Debemos asumir las que vamos a tener nosotros y tenemos que demostrar que estamos preparados para afrontarla.

¿Hablan abiertamente de objetivos en el vestuario o dentro del club?
El objetivo está muy claro: consolidarse en la élite. Marín no es todavía un proyecto de primerísimo nivel en la máxima categoría. Somos un equipo con ganas, ilusión por hacerlo bien y ciertas ambiciones. Pero vamos a ser realistas: no somos un club de primera línea. Entonces lo que tenemos que hacer es consolidarnos en una categoría muy bonita, que es una grandísima ilusión para Marín y para el club. Y, a partir de ahí, la competición nos pondrá en nuestro sitio y veremos si tenemos que apretar un poco más porque vamos peor de lo que preveíamos, vamos bien o vamos un poquito por encima. Si es así, no habría que crear falsas expectativas porque seguiremos siendo lo que realmente somos. 

"Cuando surgió lo del Marín, charlé muchísimo con Raúl Jiménez. De hecho, le ofrecí seguir en nuestro cuerpo técnico. Es un grandísimo entrenador"

Hasta ahora no había trabajado en el fútbol sala femenino. Pero una vez se ha ‘sumergido’, no sé cómo ve la liga.
Yo debo reconocer con toda la humildad que no soy un gran conocedor de la liga. Porque, para empezar, llevo un montón de años fuera. Y además, en el masculino. Por lo tanto, no me voy a permitir hacer ningún tipo de valoración. Lo que sí está claro es que estos últimos años ha sido una lucha a dos con los tres, cuatro o cinco equipos que están ahí cerca y pueden ganar cualquier tipo de partido. Nosotros vamos a intentar acercarnos a esos equipos, que son importantes en la categoría. Está claro que Futsi y Burela han tenido una cierta hegemonía. Pero hay otros equipos muy interesantes que están en un segundo peldaño pero cerca, así que les pueden hacer daño. Nosotros vamos a intentar por todos los medios acercarnos a ese grupo. Ese sería el objetivo del club: consolidarse en los puestos nobles. A partir de ahí, tampoco podemos definir dónde vamos a estar. Porque en esa zona se abre una horquilla de cinco o de seis equipos, así que puedes estar tanto de séptimo como de cuarto.

¿Cómo ha hecho para 'empaparse' de futsal femenino estas semanas y así afrontar con garantías la temporada?
He intentando preguntar un poco a entrenadores amigos que tienen más experiencia que yo en esta categoría. También visionar vídeos. Últimamente, he visto los partidos que he podido en esta pretemporada. Pero, realmente, el inicio tiene que ser concentrarte mucho en tu plantilla, en tus jugadoras. Intentar analizar pros y contras para ayudarlas lo más posible a conjuntarlas y a desarrollar una serie de modelos de juego alternativos sea en ataque o en defensa. A partir de ahí, vamos a conocer a las rivales y a la competición. Porque, al final, la competición siempre bascula entre un año y otro. Hay equipos que, a lo mejor, son buenos pero entran en dinámicas negativas. Y al revés.

¿Dentro de esos entrenadores ha estado Raúl Jiménez o prefiere no interactuar con el último entrenador del club, por mucho que no saliese de malas maneras?
Todo lo contrario. Cuando surgió esto (la posibilidad de fichar por el Marín), yo charlé con Raúl muchísimo. De hecho, por mi parte hubo un ofrecimiento para que él siguiera y estuviera dentro de nuestro cuerpo técnico. Quería colaborar con él porque me parece un grandísimo entrenador y, además, ya entendido dentro del fútbol sala femenino. Creo que podría haber aportado muchísimo. Mi mentalidad es que el camino pasa por contribuir y sumar cuantos más, mejor. Estoy convencido. Luego él tuvo otras ofertas que consideró estimulantes y me alegro mucho por él. Le deseo toda la suerte del mundo y, una vez más, le felicito por el gran trabajo que hizo el año pasado.

"Quería quedarme en España y, si podía ser, al lado de Vigo. Apareció el Marín y no me lo pensé. Es un club estimulante"

No había entrenado nunca a un equipo de fútbol sala femenino. ¿Da un poco de vértigo cambiar o, al final, es lo mismo porque sigue siendo fútbol sala?
Era una decisión que tenía tomada desde hace mucho tiempo. Quería quedarme en España y, si podía ser, en Galicia al lado de Vigo, que es mi ciudad. Entonces apareció esta oportunidad y no me la pensé dos veces. Creo que es interesante. El club lo hizo muy bien el año pasado y es estimulante. Estamos hablando de fútbol sala, sea masculino o femenino. Evidentemente tenemos que hacer ajustes, pero es fútbol sala igual.

¿Cambia la dinámica de grupo al pasar de entrenar a hombres a hacerlo a mujeres?
Por supuesto que cambia, pero no por el tema de masculino o de femenino. Sino porque cada vestuario es totalmente diferente a otro. Si me hubiese cambiado a otro equipo masculino, diría lo mismo. Porque cada plantilla es diferente y cada club tiene personalidades totalmente diferentes. Y hay que adaptarse para tratarlas lo mejor posible. Para mí no tiene sentido el estar hablando de esa diferencia entre el masculino o el femenino. Porque, por ejemplo, dentro del femenino no será lo mismo entrenar al Marín o al Futsi.

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