miércoles. 18.05.2022 |
El tiempo
miércoles. 18.05.2022
El tiempo

CARREIRA DA MULLER-5K

Ellas iniciaron el camino

Marina de Saa, Maite Méndez y Nieves Gamallo en la Praza da Ferrería. GONZALO GARCÍA
Marina de Saa, Maite Méndez y Nieves Gamallo en la Praza da Ferrería. GONZALO GARCÍA
Marina de Saa, Maite Méndez y Nieves Gamallo son tres de las grandes referentes del deporte femenino pontevedrés. Por ser unas pioneras, por su trayectoria y por su decidida apuesta por el deporte y la sociedad en la comarca, las tres serán homenajeadas en la primeira Carreira da Muller-5K del próximo domingo 

La pasión por el deporte y su carácter reivindicativo han hecho de Marina de Saa, Maite Méndez y Nieves Gamallo tres grandes referentes de Pontevedra. Tres mujeres pioneras del deporte femenino, que con sus trayectorias marcaron un antes y un después, y que por ello serán homenajeadas el próximo domingo, en la celebración de la también pionera I Carreira da Muller-5K, organizada por Diario de Pontevedra. Un evento deportivo que busca ser una apuesta por el deporte como transformación de una sociedad y un reconocimiento a las personas que dedicaron su vida a darle a la mujer su lugar en el deporte.

La trayectoria de Marina de Saa comenzó en el instituto, cuando se inició en baloncesto y balonmano. De esta última "me enamoré", confiesa, y cuando tuvo que elegir sus estudios lo tuvo claro: Educación Física. Se fue a Madrid, donde en la Escuela Julio Ruiz de Alda, dependiente de la sección femenina, cursó tres años de carrera. Tampoco tuvo dudas cuando eligió el tema de su tesina, que tituló "¿Es el balonmano un deporte femenino?".

"En el año 1967 ya se jugaba al balonmano", explica, "pero todavía había problemas porque era un deporte de contacto". Marina se graduó de una carrera que admite "me gustó mucho", pero reconoce que "el ejercicio de mi profesión me gustó mucho más". Fueron 40 años dedicados a la docencia, siendo la primera mujer licenciada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en Pontevedra.

Marina de Saa: "En el 1967 ya se jugaba al balonmano, pero todavía ponían obstáculos a las mujeres porque era un deporte de contacto"

Regresó a la Boa Vila para trabajar en la escuela pública y en el Sagrado Corazón de Placeres. Entonces, la sección femenina le pidió que hiciera un equipo de balonmano, y así nació el Medina. "Estuve con el equipo hasta el año 1972 porque tres años antes me había casado con un marino mercante y era difícil compaginar todo", reconoce.

Marina dejó el balonmano, aunque siguió transmitiendo a sus alumnos la afición por esta disciplina, y reconoce que si no fuera por Nieves Gamallo "el balonmano femenino no seguiría, las cosas como son". Y es que Gamallo fue una de las jugadoras pioneras en el primer equipo femenino del Teucro, del que más tarde el club decidió prescindir.

Maite Méndez: "Nos quitaron dos veces el Mercantil y entonces decidimos fundar el Arxil"

"Cuando estábamos un buen grupo de gente, viene un señor y te dice que no le interesa el equipo femenino, pero sí un salón para estar los socios", cuenta. Maite Méndez, fundadora y entrenadora del CB Arxil, reconoce que en aquel momento "estábamos acostumbradas a que nos apartaran y no sabías la durabilidad que podía tener un proyecto así".

Para Gamallo, este fue un motivo para rebelarse "y tomar decisiones que quizás no habría tomado en otra situación". Creó entonces junto a varias compañeras el Benito Malvar, pero se marchó a Madrid a preparar unas oposiciones. "A la vuelta me junté con Mabel, Cuchi, Morocha y Mercedes Couselo (ex compañeras del Teucro) y creamos el Enxobal", cuenta. Gamallo fue entrenadora tanto de masculino como de femenino y recuerda que "lo que más me gustaba era la pista y el trato con mis jugadores".

Aunque el momento más especial de su carrera fue cuando acudió a sus primeros Juegos Olímpicos en Barcelona con la Federación Española de Balonmano, de la que pasó a formar parte en 1985. "Por mucho que cuente, lo tienes que vivir", reconoce, "me enteré un mes antes de que iba y fue una experiencia inolvidable".

Nieves Gamallo: "Ir a los Juegos Olímpicos es una experiencia inolvidable. Por mucho que lo cuente, hay que vivirlo"

Repitió en Grecia en el año 2004: "Lo viví diferente porque ya había hecho preparación con el equipo y además, fuera de casa había menos presión", reconoce. Gamallo afirma sin dudas que "volvería a repetir mi experiencia en el mundo del deporte, aunque si me llaman ahora, no voy. Me gustaba el deporte de antes".

No fue el balonmano, sino el baloncesto, lo que enamoró a Maite Méndez .«Empecé en el Mercantil y estuve dos temporadas hasta que deshicieron el equipo, no interesaba el deporte femenino", reconoce, "probé entonces con balonmano, pero no encajaba. Eso sí, siguió fomentando mi ilusión por el deporte".

Cursó Magisterio, dio clases de educación física durante algunos años y regresó al Mercantil. Pero cuando el club decidió volver a prescindir de la sección femenina, "nos pusimos cabezotas y fundamos el Arxil". Recuerda que entonces hacían deporte "por convicción, nos gustaba y sabíamos que era bueno". Sin embargo, con el paso de los años ha ido viendo cómo cambia la concepción del deporte: "Ahora queremos tener a los niños ocupados y creemos que van a ser estrellas".

Pionera en la formación de deportistas femeninas en Pontevedra, para Méndez también es importante cuidar el trabajo desde la base y que las niñas disfruten como ella hizo. Además, la entrenadora del Arxil reconoce que se ha vivido "un cambio social importante que afecta al deporte", y reconoce con orgullo el poder tener "a jugadoras que son madres en el segundo equipo sénior. Pueden seguir formándose".

Ellas iniciaron el camino
Comentarios