Renacer en zona cero: Ramos regresa a su estadio 'fetiche'

Jesús Ramos regresa a Barreiro, estadio en el que dirigió su primer encuentro como técnico interino del Pontevedra CF ► En el mismo campo que le vio lograr su primera victoria se jugará este sábado la bola extra que le han dado para continuar en el banquillo
Jesús Ramos pide cabeza en un encuentro del Pontevedra frente al Celta B. RAFA FARIÑA
photo_camera Jesús Ramos pide cabeza en un encuentro del Pontevedra frente al Celta B. RAFA FARIÑA

Jesús Ramos intentará este sábado renacer de sus cenizas en el lugar donde comenzó todo, en la zona cero, en el campo en el que dirigió su primer partido con el Pontevedra y donde consiguió su primera victoria, con remontada incluida y gran protagonismo de la cantera que él conoce bien.

Es por ello que el estadio olívico parece el lugar más idóneo para que el técnico marinense consiga reconducir la mala racha de resultados en la que se encuentra inmerso el equipo (tres derrotas en los tres últimos compromisos ligueros y sin conocer la victoria desde el 22 de noviembre cuando venció al Salamanca) y logre una nueva oportunidad para continuar al frente del banquillo granate.

El Celta B no es, solamente, el equipo contra el que Jesús dirigió su primer encuentro como entrenador del PCF, sino que, además, es también el rival contra el que se sentó por primera vez en el banquillo como segundo de Luismi, hace ya algo más de dos años.

Dos hechos que vistos en conjunto hacen pensar que Barreiro es un estadio fetiche para el marinense y que parece el lugar ideal para reconducir esta temporada y volver a sumar de tres en tres.

No es una prueba sencilla para levantar el vuelo debido a que el equipo llega con el orgullo herido por los últimos resultados y con cuatro bajas: los tres lesionados Romay, Cruz y Rufo, además de Xisco Campos que tendrá que cumplir sanción por la expulsión de la última jornada. Por su parte el Celta B lo hace en un momento dulce de resultados, pese a que la incidencia de la Covid-19, le tuvo sumido en un parón competitivo de dos semanas de duración. 

El Celta B es también es rival contra el cual Ramos se sentó por primera vez como segundo de Luismi Areda

EL INICIO. Se cocían los últimos días del mes de octubre de 2019 cuando la directiva del PCF decidió rescindir el contrato de Luismi Areda y poner como entrenador interino a su segundo, Jesús Ramos, un hombre que llevaba tiempo en la estructura granate y que contaba con una oportunidad de oro para convencer a Lupe Murillo y Roberto Feáns.

Barreiro sería la primera prueba de fuego y Ramos supo superarla a matricula de honor, con una victoria con marca de la casa (Santi Figueroa en el 75 y José Rivera, en el 89, fueron los goleadores) y una remontada tras un gol inicial de Manolito Apeh en el minuto 30.

Fue un debut soñado de un técnico que más tarde volvería al puesto de segundo entrenador con la llegada de Carlos Pouso, pero que tras la destitución de este volvió a primera línea de batalla.

El pasado verano, finalmente, el club anunció que el marinense era el entrenador escogido para dirigir al equipo en esta dura, y novedosa, temporada.

Sin embargo, mucho ha pasado desde esos meses de locura en casa granate y ahora, Jesús Ramos se encuentra en serias dudas, cuestionado por un factor de la afición. Su continuidad en el banquillo pende de un fino hilo y tan solo una victoria ante el Celta B le puede dar la oportunidad de continuar peleando. Él sabe que Barreiro ya le brindó alegrías en su primera aventura en solitario y ahora busca resurgir de sus cenizas en la zona cero.

En el debut del marinense, el Pontevedra se impuso al filial celeste con goles de Figueroa y Rivera y remontada incluida

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