martes. 17.05.2022 |
El tiempo
martes. 17.05.2022
El tiempo

El Pontevedra tiene una rotación tirando a escasa

Diz y Romay, esperando en la banda para entrar por Abelenda y otro futbolista durante un partido. DAVID FREIRE
Diz y Romay, esperando en la banda para entrar por Abelenda y otro futbolista durante un partido. DAVID FREIRE
Durante la primera vuelta, Ángel Rodríguez ha contado habitualmente con 15 jugadores de campo y los dos porteros ► Solo 14 jugadores han jugado al menos un tercio de los minutos ► El 58% de los cambios son en el cuarto de hora final

Arrancó mal la competición y acabó la primera vuelta como un cohete. Pero entre esas dos dinámicas extremas que le condenan y a la vez le permiten ser subcampeón de invierno, el Pontevedra Club de Fútbol ha mantenido un denominador común: la tendencia a no repartir demasiados minutos entre su plantilla.

Y es que el técnico granate, Ángel Rodríguez, siempre ha reconocido que es un entrenador reacio a las modificaciones si las cosas marchan bien. Pero es que incluso en los peores momentos, el preparador leonés ha sido conservador a la hora de dar oportunidades.

Un hecho que señala hacia un dato evidente en base al empirismo: el plantel granate puede tener las fichas (casi) cubiertas -Iñaki tiene licencia del filial, pero solo juega con el primer equipo-, pero no es un "roster" profundo. Al menos en cuanto a la confianza que el entrenador deposita en sus piezas.

Ya alcanzado exactamente el ecuador de la liga, tan solo 14 futbolistas han jugado al menos un tercio de los minutos disputados. Es decir, eliminando de la ecuación a los dos porteros, que se han repartido los partidos en un porcentaje 65-35 a favor de Cacharrón, Ángel Rodríguez tan solo ha contado habitualmente con diez hombres casi indiscutibles y dos "suplentes habituales".

Esa decena de futbolistas componen el once más reconocido del técnico, compuesto por Seoane, Soto, Churre, Araújo, Román, Rubio, Yelko Pino, Álex González, Abelenda y Charles. De hecho, esta alineación ha sido la más utilizada en las últimas seis jornadas exitosas. Tan solo la ausencia obligada de Churre ha provocado que no se mantuviese durante toda la racha de encuentros ganados.

A esta decena de nombres que los aficionados de Pasarón recitan ya de carrerilla y en la que solo Soto hace pleno de minutos -aunque Seoane y Charles se le acercan-, se le unen Javi Rey y Rufo.Porque aunque ninguno de supere los 600 minutos, es evidente que cada vez que han estado disponibles han entrado en la rotación del cuerpo técnico, bien fuese como titulares o bien entrando desde el banquillo.

De hecho, ambos han sido calificados como el entrenador como jugadores "fundamentales" o "titulares" dentro de sus planes. Únicamente la aparición de las lesiones les ha apartado de sumar más participaciones.

En el caso de Rey, porque unas molestias musculares le dieron la oportunidad de entrar a Miguel Román y el de Gondomar no ha flaqueado. Y en el caso de Rufo, porque cuando había provocado que Rodríguez apostase por jugar con dos puntas natos como él y Charles, su esguince de tobillo le obligó a parar en seco. De hecho, el delantero madrileño no disputa un partido oficial desde el 24 de octubre, aunque hace seis días recibió, por fin, el alta médica.

También importantes. Pero las lesiones no se han cebado únicamente con el mediocentro y el punta. Y es que tanto Manuel Romay como Oier Calvillo conforman otra pareja de futbolistas con menos minutos de los que probablemente querría haberles dado el cuerpo técnico. Romay ha disputado el 31,3% del juego, mientras que Oier Calvillo no llega al 24%.

En ambos casos las dolencias musculares les han obligado a pasar por la enfermería, aunque bien es cierto que durante sus períodos "sanos", ninguno de los dos logró agarrarse de manera firme a la titularidad. El último encuentro de Calvillo fue el 28 de noviembre, mientras que Romay ya acumula varios partidos sin molestias, pero por el momento se debe conformar con su papel de recambio.

Mientras, hay un decimosexto futbolista en discordia que ni siquiera ha disfrutado del 20% de los minutos disputados, pero es tenido muy en cuenta por Ángel Rodríguez. Se trata de Martín Diz. El vilagarcián solo fue titular ante el Arenteiro -y se quedó en la caseta al descanso-, pero ha tenido presencia en 14 de los 16 partidos restantes entrando desde el banquillo.

El dato demuestra que, aunque su volumen de participación es escaso, siempre está en la cabeza del entrenador para cambiar la dinámica de los partidos o ofrecer oxígeno en la zona de ataque para los últimos minutos.

Y es que precisamente es en los últimos minutos cuando Ángel Rodríguez suele mover el banco. Así lo demuestra el hecho de que el 58% de sus sustituciones sean a partir del minuto 75. Es decir, de los 64 cambios que ha hecho en estos 17 partidos (una media de 3,8 por encuentro), solo 27 fueron durante los primeros 75 minutos de juego.

Solo cuando el partido está encarrilado o el equipo pide piernas frescas se lanza el técnico a repartir minutos. Así es como el PCF se convierte en un equipo de rotación tirando a escasa.

El Pontevedra tiene una rotación tirando a escasa
Comentarios