viernes. 05.06.2020 |
El tiempo
viernes. 05.06.2020
El tiempo

Samu, un reencuentro en busca de una victoria

Samu Gómez muestra su tatuaje. DAVID FREIRE
Samu Gómez muestra su tatuaje. DAVID FREIRE

El pivote cordobés contará en Puente Genil con el aliento de su hermana y su madre, a las que homenajea llevando su nombre tatuado en la muñeca izquierda

Casi 1.000 kilómetros separan a Samu Gómez de su familia. Una distancia que no le impide llevarla con él allá donde vaya. El motivo de que el pivote del Teucro Condes de Albarei nunca viaje solo se halla en su muñeca izquierda. El cordobés lleva el nombre de su madre y la mayor de sus dos hermanas tatuado sobre un pentagrama. En unos centímetros de piel se resumen las motivaciones de su juventud. Solo falta el balonmano: ese lo lleva en la sangre.

Cuando era niño, Samu estudió lenguaje musical y piano durante tres años. "En el certamen de la fiesta de fin de curso tuve que tocar el piano ante mucha gente. Aquello me daba mucha vergüenza, por lo que decidí pasarme a la guitarra", relata el joven jugador palmeño.

Finalmente dejó aparcados aquellos estudios, aunque conserva sus dotes para la guitarra y la percusión. Su pasión por la música y el amor por las mujeres de su familia confluyeron en los días previos a la disputa del último Campeonato de España que disputó cuando era juvenil.

"Siempre me han gustado los tatuajes", reconoce Samu, que diseñó él mismo el grabado que luce ahora en su zurda.

Su hermana y su madre se llaman Ana, por lo que incluyó las letras de ese nombre en pleno pentagrama. Pero también incorpora otro detalle que se sumó con posterioridad a la obra original. "Me enfadé con mi madre por una tontería. Tenía que ir a repasarme el tatuaje y decidí poner el día de nacimiento de mi hermana".

Sin embargo, aquel conflicto familiar pasó a la historia, por lo que el propio jugador andaluz reclama hoy el protagonismo que su progenitora merece. "Es por ambas. Si no fuera por mi madre, mi hermana no se llamaría Ana".

Este es un partido especial porque, acostumbrado a estar solo, cuando la familia lo ve desde la grada me hace sentirme arropado

Este sábado, el jugador andaluz podrá reencontrarse con ambas y con todos los suyos, que presenciarán el vital partido del Teucro contra el Ángel Ximénez de Puente Genil, localidad que se encuentra a 100 kilómetros de su casa.

"Me hace muchísima ilusión que puedan ver el partido. La distancia, el trabajo y los estudios de mis hermanas pequeñas impiden que puedan verme con más frecuencia", explica el cordobés momentos antes de subirse al autocar que atravesará la Península de Norte a Sur.

La gente de Samu acude a los encuentros que su equipo disputa en Andalucía y también lo acompañan "en alguna escapada que puedan hacer a Pontevedra. En el año de División de Honor Plata, vinieron al derbi contra el Cisne", recuerda Gómez.

Eso sí, admite que el calor lo nota antes y después de los enfrentamientos, pero que durante los 60 minutos solo siente los estímulos que se producen dentro de la pista. "Este es un partido especial porque, acostumbrado a estar solo, cuando la familia lo ve desde la grada me hace sentirme arropado. Pero una vez que empieza el encuentro me concentro y no me entero de lo que sucede fuera".

Nos jugamos la vida y el Ángel Ximénez también. Si ganamos el partido, los volvemos a meter abajo

Es un duelo a vida o muerte, en el que los azules podrían acercarse a dos puntos de su rival.

"Nos jugamos la vida y ellos también. Si nos ganan, se escapan un poco. Y si ganamos, los volvemos a meter abajo. Es un envite vital para ambos equipos".

Ganar a domicilio en Asobal, contra un adversario que tendrá el cuchillo entre los dientes, solo puede conseguirse "jugando bien".

Para ello, el pivote andaluz sabe que el camino a seguir es el de la actuación ante el Ademar León. "Tenemos que intentar seguir en esa línea de currar, correr y dejarse la piel. Y luego estar más acertados de cara a portería, que es en lo que hemos estado fallando en los últimos partidos".

BRONCA DE MONTES.  Luis Montes castigó con una sonora bronca a los componentes de la plantilla azul a la conclusión del entrenamiento de este jueves, previo a la salida del equipo en autocar en dirección a Puente Genil.

El entrenador pontevedrés recordó a los jugadores que la falta de intensidad y actividad que demostraron durante la sesión preparatoria los condenaría a la derrota en un partido que puede ser determinante para los intereses de permanencia del colectivo.

La expedición del conjunto azul no cuenta con la presencia de Ángel Iglesias y Andrés Moyano. El jugador internacional argentino acudió este jueves al traumatólogo para conocer con exactitud cuál es el estado de su rodilla. A la espera del informe médico, todo hace prever que deberá pasar por el quirófano. Algo similar le ocurre a Ángel Iglesias, que tampoco se desplazó a tierras andaluzas y podría ser operado de un problema en el menisco en las próximas semanas.

Nunca un refrán ha adquirido tanto sentido como aquel de "A perro flaco, todo son pulgas" en el caso del Condes de Albarei Teucro. Con todo, el equipo no arroja la toalla en la batalla por la permanencia.

Samu, un reencuentro en busca de una victoria
Comentarios