Las tareas pendientes del PCF

Tras el fichaje de Jon Bakero, el Pontevedra tiene en su hoja de ruta dos incorporaciones más 'obligadas': un portero y un central con licencias sub-23 ► La venta de Miguel Román sigue abierta, pero el club quiere que de hacerse, sea ya
Los jugadores del Pontevedra observan indicaciones del cuerpo técnico durante un entrenamiento. JOSÉ LUIS OUBIÑA
photo_camera Los jugadores del Pontevedra observan indicaciones del cuerpo técnico durante un entrenamiento. JOSÉ LUIS OUBIÑA

Falta una semana para que la ventana del mercado eche la persiana. Y apenas cuatro días para que el equipo haga su debut en Primera Federación. Un tiempo de construcción para muchos, aunque no tanto este curso para un Pontevedra Club de Fútbol que ha apostado por la continuidad. Y es que la entidad granate afronta los últimos días del período de fichajes con tranquilidad.

A pesar de la tardanza a la hora de tomar algunas decisiones, el equipo sabe que ya tiene ojos, nariz y boca. La continuidad por la que ha apostado el club en el vestuario hace que Antonio Fernández vaya a poder alinear el próximo domingo por un once que se parecerá muchísimo al del resto de la temporada. Porque al margen de las renovaciones, el club ha ido cerrando fichajes a cuentagotas a lo largo del período estival para reforzar posiciones claves. A día de hoy son seis incorporaciones. Con la confirmación oficial de la llegada de Jon Bakero este martes, el plantel está casi cerrado. Pero en las oficinas de Pasarón todavía hay operaciones abiertas de cara a las últimas horas.

Cerca de un meta sub-23

El Pontevedra tenía las 17 fichas sénior cubiertas tras la llegada del central Luis Martínez. Y con la incorporación de Jon Bakero, tiene 'excedente' de séniors. Sin embargo, la normativa de la RFEF abre la vía de inscribir a un decimoctavo futbolista mayor de 23 años. Para ello, el primer equipo debe contar con tres porteros. Si al menos uno de ellos es sub-23, esa licencia se podrá destinar a inscribir a Bakero.

Con Cortés y Cacharrón confirmados como porteros, el Pontevedra trabaja en la contratación de un tercer meta nacido a partir del año 2000. De hecho, su llegada está prácticamente cerrada y podría llegar a la Boa Vila en las próximas horas. Se trata de un portero de envergadura que procede de un filial y que el pasado curso no contó con demasiados minutos.

Esa ficha destinada a un portero 'de fuera' iba a ser para Manu Vizoso. El de Cangas afronta este curso su primera temporada como 'mayor' tras acabar su etapa juvenil. Sin embargo, pese a que la lesión de Cacharrón le colocaba a las puertas de jugar, el meta prefiere contar con ficha del filial para poder competir cada domingo.

Barcia para completar la zaga

Con un portero sub-23 -cuando llegue-, Miguel Román, Martín Diz y Libasse Guèye inscritos, el PCF podría formalizar todavía dos licencias de jugadores menores de 23 años -aunque no hay por qué agotarlas-. Una de ellas está prevista que la ocupe un central sub-23, que vendría a completar la zaga. En este sentido, el que más gusta es Dani Barcia, del Deportivo.

El internacional sub-19 tendrá muy difícil jugar este curso en el primer equipo blanquiazul. Si acepta salir cedido, el PCF está al acecho como destino ideal para el joven, que podría sumar minutos cerca de casa para curtirse en Primera Federación en un equipo con un modelo de juego similar al deportivista. A su favor, su condición de zurdo, un perfil que no existe en el eje de la zaga.

La salida de Román, posible

A la espera de esos dos fichajes y alguna opción sub-23 interesante que pudiese aparecer en los momentos finales de transferencias, el PCF también está pendiente del capítulo de salidas. No es descartable que salga algún sub-23 en busca de minutos, aunque el foco de atención está en Miguel Román.

El mediocentro gondomareño es pieza de deseo de 'media España'. A las oficinas de Pasarón han llegado varias ofertas formales que no han satisfecho las pretensiones del club granate, que sabe que el próximo verano se podría quedar sin ver un euro por su '5'. Pero no por ello lo regalará.

Con interés de Segunda División -el Mirandés es el predilecto para él- y de algún equipo potente de Primera RFEF, el PCF 'aprieta': la operación debe hacerse estos días o no se hará, ya que el club necesita tener margen de maniobra para contratar a su sustituto.

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