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Tokio 2021, el sueño a un año vista

Los piragüistas Adrián Sieiro y Sergio Vallejo, la nadadora Bea Gómez, los luchadores Lydia Pérez y Pablo García y la regatista Támara Echegoyen ya preparan la cita olímpica de 2021. DP
Los piragüistas Adrián Sieiro y Sergio Vallejo, la nadadora Bea Gómez, los luchadores Lydia Pérez y Pablo García y la regatista Támara Echegoyen ya preparan la cita olímpica de 2021. DP
Los atletas pontevedreses no pierden las ganas y la ilusión por competir en unos Juegos que, de no ser por la Covid-19, habrían comenzado este viernes. Las fases de preclasificación también se aplazan un año y se disputarán previsiblemente en marzo y abril de 2021

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 esperaban ver este viernes cómo la llama olímpica inauguraba la mayor celebración deportiva del año. Una ceremonia de apertura de un evento que la crisis sanitaria por coronavirus ha obligado a cancelar. El Comité Olímpico Internacional ha tenido que aplazar hasta el 2021 el evento, algo que ha dejado a medio camino a cientos de deportistas que durante años lucharon por estar en unos Juegos que, con toda probabilidad, se convertirían en la competición más importante de su trayectoria profesional.

Es la cuarta vez en la historia que el mundo no vislumbrará una cita olímpica. Desde el inicio de los Juegos Olímpicos modernos (Atenas, 1896), únicamente se habían suspendido en tres ocasiones: Berlín 1916, Tokio/Helsinki 1940 y Londres 1944. Las tres veces fue con motivo de las Guerras Mundiales, pero ahora es la pandemia de la Covid-19 la que ha obligado a que el gran evento deportivo cambie su fecha original.

Estos Juegos Olímpicos eran especiales sobre todo para Pontevedra y sus comarcas aledañas, que podían batir su propio récord de participación a pesar de que, por el momento, solo Támara Echegoyen tiene la plaza asegurada.

De este modo, son muchos los deportistas pontevedreses que peleaban sus opciones de competir en Tokio 2020 cuando el coronavirus les obligó a confinarse: Támara Echegoyen, Teresa Portela, Javi Gómez Noya, Jean Marie Okutu, Adrián Sieiro, Sergio Vallejo, Antía Jácome, Bea Gómez, Lydia Pérez, Pablo García... Entre ellos hay sensaciones encontradas. Algunos quieren aprovechar este año como una oportunidad para mejorar y llegar a los Juegos Olímpicos de 2021 al máximo nivel. Otros tratan de superar el golpe de quedarse sin la cita olímpica, confiando en que finalmente la pandemia no les deje sin el gran evento también el próximo año.

Adrián Sieiro: "Mi objetivo está el año que viene en los Juegos, ahí tendré la recompensa de todo el trabajo que estoy haciendo"

MOTIVACIÓN. El primer sentimiento que invadió a Adrián Sieiro, piragüista pontevedrés, cuando le comunicaron el aplazamiento de los Juegos Olímpicos de Tokio fue "alivio, porque al estar confinado no puedes entrenar y al final es lo mejor". Una postura parecida a la que adoptó la palista Antía Jácome en un primer momento, ya que aunque admite que "no fue agradable", la deportista decidió asumir de la mejor forma posible la noticia, siendo consciente de que parar o no "no estaba en mis manos". La piragüista ya entiende esta situación como "algo positivo porque tengo un año más de entrenamiento".

Cada profesional del deporte trató de asimilar a su manera el duro golpe que supuso el aplazamiento de los Juegos de Tokio 2020, pero si hay algo que mantuvieron en común es la motivación y las ganas de volver a competir cuanto antes. A pesar de que no se encuentra como antes de la cuarentena, Jácome siente que está "muy motivada y con muchas ganas de que empiecen las competiciones". El mismo sentimiento que comparte Sieiro, que quiere "competir ya mismo, me da igual la distancia". "Tras dos meses encerrado en casa lo primero que quieres hacer es salir a practicar tu deporte", reconoce Sieiro.

Por su parte, el luchador Pablo García se muestra algo más reticente a celebrar ya una vuelta a la competición que parece resistirse. "Algo de ilusión y motivación ya recuperamos, pero sigues teniendo ahí algo, pensando en si al final vamos a poder competir o no", reconoce el pontevedrés.

Para Bea Gómez "fue un shock" enterarse de que los Juegos Olímpicos no se jugarían este año. La nadadora pasó por "distintas fases", empezando por la "frustración e impotencia de haber entrenado todo el año para eso, haber dejado muchas otras cosas de lado y al final que no sirviera para nada". Un año "perdido en algunos aspectos" después de que la nadadora se quedara a las puertas de certificar su presencia en la cita olímpica.

Pablo García: "Cuando se suspendieron estaba de bajón, pero ahora vuelvo a tener un objetivo más o menos claro"

ILUSIÓN. Mientras, Tokio ya se prepara para adaptar sus Juegos Olímpicos a todas las medidas sanitarias y de seguridad impuestas. Los protocolos apuntan a la posibilidad de que no asista público a ninguna de las competiciones que previsiblemente tendrán lugar en la capital nipona.

Una medida que divide a los deportistas de Pontevedra. Mientras algunos sólo quieren competir en la élite, para otros sería decepcionante hacerlo sin nadie disfrutando junto a ellos de sus logros. Lo que está claro es que todos mantienen intacta la ilusión por competir en unos Juegos Olímpicos.

Para Lydia Pérez, luchadora que se quedó a solo un paso de certificar su presencia en la cita olímpica, "unos Juegos sin público, en privado, no son unos Juegos". Adrián Sieiro reconoce que "no me había parado a pensarlo" aunque para él "sería raro no escuchar nada cuando estás compitiendo los últimos metros, ya que en las finales las gradas suelen estar repletas de gente animando con las bubucelas".

Una idea con la que no coincide la palista Antía Jácome, ya que aunque reconoce que los Juegos "cambiarán, el piragüismo es un deporte en el que no suele haber muchísima gente. Para mí ya es un orgullo poder competir en unos Juegos Olímpicos". Sentimiento que comparte el también piragüista Sergio Vallejo, compañero de Sieiro, cuya ilusión es "estar entre los mejores, competir e incluso conseguir una medalla".

Y es que asistir a unos Juegos es, en palabras del luchador Pablo García, "un orgullo para cualquier deportista", y aunque reconoce que "si van tus seres queridos, te sientes mucho más arropado", el deportista cree que "ir, aunque sea sin público, sería increíble".

Especial ilusión por estos Juegos tiene la pontevedresa de adopción Támara Echegoyen. La regatista acudirá —si finalmente se celebran— a su tercera cita olímpica de forma consecutiva y reconoce que "la emoción de los primeros piensas que sería única y ahora tengo la oportunidad de volver a sentirla con mi compañera Paula Barceló".

Echegoyen tendría que haber presenciado este viernes su tercera ceremonia de apertura de unos Juegos Olímpicos, después de haber pasado por Londres 2012 y Río de Janeiro 2016. Para ella, Tokio 2021 "será una celebración deportiva al hecho de poder haber ganado la lucha al coronavirus".

Los deportes de contacto parten con desventaja 
Los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 ya están marcados en rojo en el calendario de muchos deportistas, aunque estos empiezan a cuestionarse su celebración. La luchadora Lydia Pérez ve complicado que se celebren "ya que los deportes de contacto no podemos entrenar todavía". 

La pontevedresa se quedó a un paso de clasificarse para los Juegos tras la anulación de las fases preolímpicas de abril. "Los que íbamos a jugar las fases preclasificatorias en marzo y abril de este año, las tendremos en marzo y abril de 2021", una cita que no convence a la luchadora, ya que los deportes de contacto partirán con desventaja. "Empezamos a entrenar en enero y pretenden que nos clasifiquemos en marzo, es un poco complicado y me parece muy injusto comparado con otros deportes", declara. 

Pablo García, que también compite en la disciplina de lucha, reafirma las palabras de su compañera. "Hay muchos deportes que sí han podido volver a entrenar y ya están preparándose para los clasificatorios, en cambio los deportes de contacto seguimos parados", comenta. 

El luchador del Club Loita de Pontevedra lamenta que "deportes que no son de contacto pero en los que sí hay contacto, como el fútbol" se hayan reanudado, puesto que en definitiva "lo que mueve todo es el dinero, y la riqueza que genera el fútbol no es la misma que la nuestra".

 

NUEVOS RETOS. El aplazamiento de los Juegos de Tokio ha dejado a nuestros deportistas a expensas de conocer un calendario definitivo de competiciones. Si bien la cita olímpica está prevista para julio de 2021, algunos profesionales no confían plenamente en ello.

La palista Antía Jácome reconoce que "está un poco complicado que se celebren" aunque "la ilusión" por participar "no se va". El piragüista Vallejo también se muestra positivo y motivado, y aunque piensa que "es difícil saber si se van a celebrar o no", él sigue pensando en "pelear por la clasificación, la ilusión no se pierde".

Una clasificación que se le complicó a estos deportistas después de que los Preolímpicos de este año se cancelaran. Los campeonatos que darían el pase directo para estar en los Juegos de Tokio todavía no tienen fecha, aunque previsiblemente serán en marzo y abril de 2021, aplazando un año los encuentros previstos.

Támara Echegoyen, que ya tiene plaza asegurada para la cita olímpica, tuvo que dedicar unos días a "darse cuenta de que hay que reestructurar todo el calendario". La regatista ya tenía "todo preparado para llegar a los Juegos al máximo nivel", pero ahora solo piensa en este tiempo para "consolidarnos como equipo" junto a su compañera Paula y "seguir creciendo".

Sergio Vallejo: "Mi ilusión es estar entre los mejores, competir en Tokio e incluso conseguir una medalla" 

El luchador Pablo García asegura que está "a la expectativa de cómo va evolucionando la cosa", puesto que las fechas de los clasificatorios todavía no son seguras. El aplazamiento de los Juegos cambió por completo la planificación de su temporada. "Los objetivos que teníamos marcados ya los perdimos y tuvimos que volver a estructurar toda la temporada", asegura Pablo.

Pese a todo, los deportistas mantienen sus entrenamientos al máximo nivel, dentro de lo que permite Sanidad. Pablo ya se ha marcado nuevos objetivos para este año y reconoce que está "más motivado que antes e intentando seguir entrenando como puedo".

Ahora, los atletas solo piensan en prepararse para los próximos clasificatorios que les den el pase directo a los Juegos Olímpicos de Tokio 2021. Adrián Sieiro incluso reconoce que "este año me gustaría competir, pero si no se da la oportunidad tampoco me importaría", ya que el piragüista y su compañero se están entrenando "pensando ya en el año siguiente" y en su presencia en los Juegos.

Los deportistas asumen la nueva fecha olímpica 
La pandemia por coronavirus ha afectado a todo el mundo del deporte, pero lo cierto es que cada profesional vive una situación personal distinta. Para algunos, el aplazamiento de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 ha sido casi un alivio. Para otros, el sentimiento ha sido de frustración por ver cómo se les escapaba de las manos una participación olímpica que ya acariciaban. 

Volver más fuerte 
El piragüista Sergio Vallejo estaba pasando esta temporada por "una época un poco difícil". Una lesión, que finalmente se ha confirmado como tendinitis crónica, ralentizaba el ritmo de un joven deportista con grandes objetivos en mente. Entre ellos, los Juegos Olímpicos de Tokio. 

"Por el tema de la lesión me vino muy bien que se aplazaran", asegura, "este año me hubiera sido difícil estar a un alto nivel". Vallejo es una de las caras visibles de esos deportistas a los que la posposición de los Juegos ha beneficiado. 

De cara a la cita olímpica del próximo año, el joven confirma que "los médicos me han dicho que es una lesión sin importancia y estaré al 100%". El piragüista ya entrena con la mirada puesta en Tokio 2021. "Lo importante es coger el año con ganas y estar al máximo nivel para luchar por ir a los Juegos Olímpicos". 

Cambio de rumbo 
Bea Gómez, nadadora que consiguió alcanzar las semifinales de 200m estilos en Londres 2012, reconoce que se sintió "frustrada" cuando conoció la noticia del aplazamiento de los Juegos de Tokio. 

La joven tenía en mente retirarse este año de la piscina para centrarse en sus estudios, pero la nueva fecha olímpica ha cambiado sus planes. "Al principio no sabía qué hacer, pero dándole muchas vueltas he decidido intentarlo", cuenta la nadadora, que busca con estos olímpicos "cerrar una etapa a gusto, habiéndolo intentado". 

Aunque la nueva situación la ha obligado a reorientar su futuro, Bea admite que "hay momentos en los que te diría que tengo más ilusión·.

Tokio 2021, el sueño a un año vista
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