Las Torres Gemelas del Arxil

Nerea Liste y Heather Forster se han convertido en una de las sensaciones del inicio de la temporada en Liga Femenina Dos, como elemento clave del juego colectivo del equipo verde
Heather Forster y Nerea Liste en el pavillón universitario. RAFA FARIÑA
photo_camera Heather Forster y Nerea Liste en el pavillón universitario. RAFA FARIÑA

Nerea Liste mide 1,84. Heather Forster, 1,88. Son las Torres casi Gemelas del CB Arxil y forman un dúo letal que está siendo una de las sensaciones del inicio de la temporada en Liga Femenina Dos.

El pasado fin de semana firmaron su mejor partido como pareja. Liste acabó como jugadora más valorada de la jornada en el grupo A de Liga Femenina Dos, con 34 créditos de valoración resultantes de 19 puntos y nueve rebotes, mientras que Forster, con 11 puntos y 18 capturas, se fue a los 24 tantos de valoración en el claro triunfo contra el Aridane.

"Esta temporada tenemos un juego más colectivo y a nosotras nos toca asumir más responsabilidad", explica la joven pívot santiaguesa de 19 años, actualmente la segunda mujer más valorada de la categoría con 17,29 créditos por encuentro.

"Es una forma de llevar el equipo a otra dimensión. Si nos anulan las opciones ofensivas de las exteriores, siempre tenemos buenas opciones interiores. Nos gusta jugar mucho exterior-interior y realizar un triángulo en ataque y crear a partir de esa situación", asegura Liste, que admite que su juego al lado de la neoyorquina de Harrington le ha hecho crecer.

"Me gusta mucho jugar con Heather. Para mí es la mejor pívot con la que he coincidido en mi corta carrera ya que, como me dicen, soy un "bebé" con mis 19 años. Pero estoy muy cómoda con ella y nos entendemos muy bien".

La opinión es mutua. Para Forster, una de las extranjeras que más temporadas ha militado en el Arxil de la historia, Liste era un diamante en bruto que se está puliendo. "Yo sabía el año pasado que Nerea iba a crecer para alcanzar este nivel. La veía entrenar y estaba convencida de su capacidad", asegura la estadounidense, que se expresa en un castellano más que aceptable, ya adaptada a Pontevedra. "Formamos parte de un equipo muy completo, con dos aleras que pueden generar por fuera y eso nos facilita el trabajo para tener más espacio dentro de la zona", destaca la propia Forster sobre el colectivo.

Si Liste es un bebé, Forster para sus compañeras "es como Big Mama. La tenemos apodada así porque siempre que necesitamos algo, Heather está ahí. Es como nuestra protectora. Destacaría su compañerismo. Aunque por el idioma pudiera tener problemas, siempre se integró muy bien en todos los aspectos, deportivo y a nivel personal".

Pero este Arxil no es cosa de dos, es cosa del grupo. Una plantilla larga y compensada, un coro. "Desde el primer momento, todas nos respetábamos. Creemos en las demás. Yo siempre creo en mis compañeras: sé que todas pueden penetrar, tirar, meter puntos. Tengo confianza en lo que puedan hacer. Es una relación que sobrepasa la pista. Si necesito algo en la cancha, están allí. Si necesito algo fuera de la pista, sé que también están a mi lado. Por eso somos un equipo y funcionamos bien", resume la estadounidense, algo a lo que Nerea apostilla que "el buen ambiente se traslada a la pista. Somos como una piña".

"Para mí Heather es una hermana mayor"
La relación entre Forster y Liste es tan buena como su implicación en la cancha y se ha forjado en el piso que comparten. "Desde que llegué, vivimos juntas y tenemos más contacto. Para mí Heather es una hermana mayor y siempre podré contar con ella si no estoy aquí. Tenemos una excelente relación y eso lo trasladamos a la pista. De ahí nuestra buena conexión y que podamos jugar bien las dos juntas".

No solo no se estorban, sino que se complementan. Su comunicación tiene que ver mucho con la personalidad de ambas. "Nerea es la razón por la que hablo español así", explica Forster, máxima reboteadora de la competición después de las primeras jornadas.

"Quería mejorar mi español. Al vivir juntas, me ayuda, porque hablamos mucho. Esto no solo permite mejorar nuestra relación, sino también nuestra conexión en la pista. A veces con el idioma no nos comprendemos, pero en la pista nos basta con una mirada. Cuando corta, sé donde quiere que vaya yo". El positivismo que irradian se traduce también en carácter. Forster destaca de su compañera su espíritu. "Siempre quiere jugar y siempre quiere hacerlo bien. Siempre apoya a sus compañeras y cuando tenemos un mal partido, intenta levantarnos, pedirnos más. Nos ayuda a crecer como equipo".

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