El autónomo que opera en casa ya puede deducirse el Iva de luz y gas

El Teac acepta que estos profesionales se descuenten el impuesto pagado por servicios básicos "de manera proporcional" al uso de su vivienda para trabajar
Una persona frente a su ordenador. AEP
photo_camera Una persona frente a su ordenador. AEP

El Tribunal Económico Administrativo-Central (Teac) cambió en una resolución del pasado 19 de julio el criterio a respecto de la capacidad de los autónomos que trabajan en su vivienda para deducirse las cuotas del Iva que soportan en las facturas de suministros básicos como la electricidad, el gas, el agua o internet.

El organismo dependiente del Ministerio de Hacienda ha unificado criterio estableciendo que los trabajadores por cuenta propia podrán restar de su factura fiscal las cuotas del impuesto sobre el valor añadido que soportasen en estos recibos "de manera proporcional" a la utilización que hagan del inmueble para desarrollar su actividad empresarial. El Teac contradice así el criterio del director de Inspección Tributaria de la Aeat, que interpuso un recurso.

Así consta en una respuesta de la Dirección General de Tributos emitida el pasado octubre después de que un autónomo que desarrolla su labor desde su hogar realizase una consulta. El documento, al que tuvo acceso AGN, estipula que será el interesado el que tendrá que presentar "medios de prueba" para demostrar el grado de utilización de su casa para desempeñar su trabajo, una documentación que luego será "valorada" por la Agencia Tributaria (Aeat).

Cabe recordar que desde 2017 los profesionales con domicilio fiscal en su vivienda pueden deducirse los recibos de los servicios básicos correspondientes a la parte de la vivienda que usan para su actividad aplicando el 30% a la proporción existente entre los metros cuadrados del inmueble destinados a la actividad profesional respecto a la superficie total, salvo que se pruebe una ratio superior o inferior. Ahora, el fisco accede a que también se haga lo propio con el Iva soportado en esos recibos y para ello, interpreta el artículo 95 de la ley española del Iva –que fija las limitaciones del derecho a deducir– de una forma amplia, amparándose en lo dispuesto en la Directiva comunitaria del Iva de 2006.

Reclamaciones

El cambio de criterio abre ahora la puerta a que los contribuyentes puedan reclamar el Iva no deducido en los últimos cuatro ejercicios fiscales, el plazo de prescripción que prevé la Ley General Tributaria.

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