Proyecto Géminis: Naturgy aprueba escindir su negocio en dos compañías cotizadas

Englobarán su negocio regulado y el liberalizado
Francisco Reynés, presidente de Naturgy. ARCHIVO
photo_camera Francisco Reynés, presidente de Naturgy. ARCHIVO

Naturgy ha aprobado escindir el grupo en dos compañías cotizadas que englobarán los negocios regulados (infraestructuras de gas y electricidad) y liberalizados (generación y comercialización), bajo el denominado proyecto Géminis.

La propuesta del Comité de Dirección de la compañía, que fue aprobada por unanimidad en el consejo de administración del pasado 1 de febrero, nace con el objetivo de "potenciar el papel de Naturgy en la transición energética y acelerar así su plan estratégico".

En ese momento todavía no estaba representado como miembro el fondo IFM, que se ha incorporado con un asiento este mismo jueves al órgano rector de la energética tras alcanzar una participación de más del 12% en el capital.

No obstante, fuentes de IFM indicaron a Europa Press que en el consejo de administración de este jueves, en el que se ha aprobado la entrada en el órgano rector del fondo, representado por su cara visible en España, Jaime Siles, han respaldado el proyecto Géminis. "Estamos al 100% con la medida", añadieron.

El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, consideró que Géminis tendrá "unas consecuencias espectaculares para España, ya que se crean dos campeones nacionales, en tamaño y capitalización, por encima de la mitad de compañías del Ibex 35".

SEPARAR UN VALOR DE EMPRESA DE UNOS 40.000 MILLONES. En concreto, la actual Naturgy tiene un valor de empresa de unos 40.000 millones de euros, sumando su capitalización a día de hoy de unos 27.000 millones de euros y la deuda a cierre del año pasado de casi 13.000 millones de euros, a repartir entre las dos nuevas compañías.

No obstante, el valor final tras el proceso de cada una de ellas dependerá de la asignación final de la deuda para que cada compañía mantenga sus objetivos crediticios de investment grade, señaló Reynés.

Así, el ejecutivo de la energética indicó que se crean "dos hermanos gemelos" con esta escisión del grupo, con el objetivo de que cada una de las dos compañías se "focalicen" en sus actividades respectivas.

De esta manera, el proyecto supondrá la separación de negocios de Naturgy en esos dos grandes grupos cotizados, que mantendrán la composición accionarial actual y se situarían entre las primeras
veinte compañías del Ibex por capitalización bursátil.

El presidente de Naturgy apuntó que esta nueva configuración permitirá, entre otras cosas, "simplificar y focalizar" la gestión de cada uno de los dos nuevos grupos, asegurando, además, que no tendrá ninguna implicación desde el punto de vista del empleo y que "no se contempla la venta de ninguna compañía".

EJECUTAR LA ESCISIÓN A LO LARGO DE 2022. En lo que respecta al calendario, Naturgy espera finalizar el análisis de la operación en los próximos meses, con el objetivo de ejecutar la escisión a lo largo de este año, después de someterlo a la aprobación definitiva por parte de la junta general de accionistas.

Además, Reynés estimó que el momento actual es el "idóneo" para lanzar este proyecto, ya que antes "ni la plantilla, ni la organización ni la cultura estaban preparadas para que la batuta la llevara el 'management' y no el consejo, y que fuera posible avanzar en esta dirección".

Asimismo, añadió que todavía no se conocen los nombres que tendrán estas dos nuevas empresas. "Cuándo nazca el bebé, ya se decidirá, lo más relevante es hacer una correcta reasignación de los recursos y la deuda financiera a cada una y poder dar a los accionistas dos acciones cuando tienen una", dijo.

Reynés también subrayó que este proyecto "no es una respuesta a nadie" y destacó que con esta decisión se busca "hacer lo mejor para el bien de la compañía y sus accionistas", considerando que la entrada en el consejo de administración de IFM supone ya "pasar página" tras la OPA parcial que culminó con el desembarco del fondo australiano en el accionariado.

NEGOCIOS LIBERALIZADOS. De esta manera, uno de los dos grupos que surgirán de esta escisión gestionará esos negocios liberalizados, que abarcan el desarrollo de las energías renovables, la cartera de clientes de energía y servicios asociados, el parque de generación convencional que asegura el suministro energético, y la gestión de los mercados mayoristas de energía.

Así, contará con unos objetivos a 2025 de más de 25 gigavatios (GW) de capacidad de generación eléctrica instalada -14 GW en generación renovable y 11 GW de generación convencional-, 11 millones de clientes, y una cartera diversificada de aproximadamente 290 teravatios hora (TWh) de aprovisionamientos de gas.

El otro grupo aglutinará todos los negocios dedicados a la gestión de infraestructuras reguladas de distribución y transporte de energía, conformados por más de 155.000 kilómetros de redes de electricidad, 135.000 kilómetros de redes de gas y 16 millones de puntos de conexión, presente en seis países.