¿Piensa en comprar un coche eléctrico o híbrido? Cuidado con su elección

David Alonso, ingeniero industrial, advierte: "No recomiendo un coche eléctrico con una autonomía elevada, de 500-600 km. El precio va a ser muy elevado y no lo vas a amortizar" ► "Los microhíbridos van a perder la etiqueta Eco y por lo tanto ya no tendrán sentido en el mercado"

Un coche eléctrico mientras carga la batería en el centro de Palma de Mallorca. LLITERES
photo_camera Un coche eléctrico mientras carga la batería en el centro de Palma de Mallorca. LLITERES

El Parlamento Europeo ratificó en febrero de 2023 que a partir de 2035 las marcas ya no podrán vender coches de combustión (gasolina o diésel), aunque dejan la puerta abierta a combustibles sintéticos. Esta iniciativa busca "alcanzar la neutralidad climática en 2050", explica en un Facebook live Jan Huitema, eurodiputado neerlandés que ha sacado adelante el informe.

Actualmente, ya se limita su entrada al centro de algunas ciudades y se dificulta su tenencia con diferentes medidas. La Unión Europea fomenta claramente cambiar vehículos convencionales por vehículos no contaminantes, pero, ¿qué tipos de coche eléctrico existen?, ¿cuál es la mejor opción?, y, ¿qué diferencias existen entre unos y otros? Por ahora anticipamos que el término coche eléctrico no está bien empleado, sería mejor llamarlos coches electrificados, ya que los eléctricos son un tipo ya incluido en estos.

  1. Coches electrificados

¿Qué entendemos por coches electrificados?

Dentro de los coches electrificados, vehículos que utilizan en mayor o menor medida energía eléctrica, podemos encontrar dos subgrupos. Por un lado, los que funcionan únicamente con electricidad y no disponen de un sistema de combustión clásica. Y, por otro lado, los que utilizan energía eléctrica, pero también cuentan con un sistema de combustible tradicional.

David Alonso, ingeniero industrial: "Si lo puedes cargar en casa, recomendaría un coche eléctrico pequeño para los recados y un híbrido enchufable como coche principal"

Cuando hablamos de los primeros podemos referirnos a dos tipos: los 100% eléctricos y los de hidrógeno. Y cuando nos referimos a los segundos podemos diferenciar tres tipos: los híbridos suaves, los híbridos y los híbridos enchufables. Los del segundo subgrupo, los relacionados con el término híbrido, pueden necesitar utilizar el motor de combustión permanentemente o solo en algunas situaciones, y además pueden necesitar ser enchufados a la corriente para conseguir energía o no, todo esto dependerá del tipo específico.

En los coches electrificados tenemos dos sistemas de propulsión, el sistema eléctrico y el de combustión convencional. El sistema de propulsión eléctrica necesita un motor eléctrico, baterías y mecanismos de producción u obtención de energía eléctrica. Y el sistema de combustión tradicional necesita otro motor de combustión diferente, otras baterías diferentes y un tanque de combustible. Los coches 100% eléctricos y de hidrógeno solo necesitan el sistema eléctrico, pero los de la  rama híbrida cuentan con ambos sistemas en el coche. A pesar de esto, "no ocupan más espacio de forma notable", indica David Alonso, ingeniero industrial y responsable técnico en DIM Formación Mecánica.

Híbrido suave / Mild hybrid

Estos reciben infinidad de nombres: híbrido suave, mild hybrid, híbridos de 48 voltios, microhíbridos, híbridos ligeros, semihíbridos... aunque los más recurrentes son los dos primeros.

Los mild hybrid se podrían definir como un coche de combustión con un pequeño sistema eléctrico que le ayuda a moverse en algunas situaciones. Se propulsan en todo momento gracias al motor de combustión y reciben la asistencia del sistema eléctrico para pequeñas maniobras.

"Los microhíbridos van a perder la etiqueta Eco y, por lo tanto, ya no tendrán sentido en el mercado"

Su sistema eléctrico no necesita ser enchufado a la corriente, ya que obtiene la poca energía que necesita durante la propia conducción. Esto sucede gracias al llamado frenado regenerativo, que consigue recuperar energía al frenar, al levantar el pie del acelerador, con las inercias, etc.

Gracias a este sencillo sistema, los híbridos suaves tienen un precio más asequible que los demás, aunque esto conlleva tener baterías más pequeñas que no son capaces de mover el coche por sí solas.

En palabras de David Alonso, "los microhíbridos desaparecerán seguro. Son coches que consiguieron la etiqueta Eco por tener un sistema microhíbrido, pero pueden consumir muchísimo más que cualquier vehículo de combustión. Con lo cual van a perder la etiqueta Eco y, por lo tanto, ya no tendrán sentido en el mercado".

Híbrido

Para Alonso, el funcionamiento habitual de estos coches es en modo híbrido, es decir, "con el motor de combustión consumiendo en un régimen óptimo mientras el motor eléctrico ayuda en la tracción para intentar consumir lo mínimo posible".

Este tipo de coche híbrido tampoco se puede enchufar a un punto de carga, sino que se irá cargando mientras conducimos con la frenada regenerativa. Debido a esto, "la autonomía 100% eléctrica es prácticamente nula, más haya de maniobras de aparcamiento o marcha atrás".

"Tanto el híbrido enchufable como el no enchufable van a tener consumos parecidos. La diferencia está en que el enchufable te permite conducir con solo el motor eléctrico, mientras no se acabe la batería, y el no enchufable no"

Al igual que los demás coches electrificados, cuenta con dos modos de conducción, Eco y Sport. El primero buscando una conducción más eficiente para conseguir más autonomía y un menor consumo, y el segundo para una conducción más deportiva y con mayores prestaciones.

Híbrido enchufable

Este tipo de coche puede circular con el motor eléctrico, el de gasolina o ambos al mismo tiempo. Cuando la carga es baja, el motor de combustión se activa sin tener que accionar ningún botón y se pone en modo híbrido.

Puedes recargar la batería enchufándola a la corriente o durante la conducción con la frenada regenerativa, aunque de este modo solo sirve para pequeñas maniobras. Te permite tener una autonomía en modo solo eléctrico de unos 50 km de media y desde que se acaba la energía eléctrica tiene un consumo de combustible similar a un híbrido.

Tal y como explica Alonso, "actualmente, cuenta con la etiqueta Cero, pero la DGT propuso cambiársela por la Eco", así que quizás en un tiempo reduzca sus ventajas.

"Si lo puedes cargar en casa te compensa comprar un híbrido enchufable, pero si no es así no te merece la pena gastarte más dinero, puesto que no lo vas a aprovechar, entonces será mejor un híbrido no enchufable"

100% Eléctrico

Los 100% eléctricos cuentan con una única fuente de energía, el motor eléctrico, alimentado por sus baterías. Estas son baterías de alta tensión que se recargan enchufándolas a la corriente. Además, cuenta con el sistema de frenada regenerativa para recuperar una pequeña parte de la energía.

La carga completa permite entre 400 y 600 km de autonomía y su recarga depende mucho de la potencia de carga y el tipo de enchufe. Puede tardar desde minutos en un cargador semirrápido o ultrarrápido a horas en una toma de corriente convencional.

"No recomiendo un coche eléctrico con una autonomía elevada, de 500/600 km. El precio va a ser muy elevado y no lo vas a amortizar porque la media de distancia recorrida en España, y más aún en Galicia, es muy pequeña"

Son más fáciles de mantener que los demás gracias a su mecánica sencilla. No tienen embrague, palanca de cambios, motor de arranque y tampoco necesitan cambiar el aceite. "Con el eléctrico tienes, aproximadamente, una reducción de costes en mantenimiento del 50%. Por ahora, el taller generalista en España no está preparado para vehículos eléctricos, pero puedes llevarlo al concesionario", explica Alonso.

A largo plazo parece que serán, junto con los de hidrógeno, los únicos con la etiqueta Cero, con las ventajas que ello implica. Entre ellas, poder aparcar siempre en el centro de las ciudades, ayudas oficiales a la compra, están exentos del Impuesto de Matriculación, ventajas en el Impuesto de Circulación y pueden usar el carril VAO.

De hidrógeno

Este es un vehículo eléctrico al que le añaden depósitos de hidrógeno. El hidrógeno se combina con el oxígeno exterior para generar corriente eléctrica. Esta sirve para recargar el pack de baterías y para alimentar los motores de tracción eléctrica mientras el agua es expulsada por el tubo de escape en forma de vapor.

"Un coche de hidrógeno es muy similar a un coche 100% eléctrico, pero con la ventaja de que paras en una estación de hidrógeno y puedes rellenar los tanques en 5 o 10 minutos"

"En un futuro, quizás, pero, por ahora, no es posible enchufarlo", por lo que la batería solo se recarga con la frenada regenerativa. Necesita entre cinco y diez minutos para repostar el hidrógeno. Sin embargo, es necesario matizar que a día de hoy "en Galicia no existe ninguna estación de hidrógeno" por lo que no es posible tener un coche de este tipo. Además, "en España solo existen dos, una en Madrid y otra en el Centro Nacional de Hidrógeno, en Castilla-La Mancha". 

La autonomía depende del volumen de tanques de hidrógeno que tengamos. En España todos los coches que se comercializan son de 6 kg de hidrógeno, por lo que "normalmente hablamos de entorno a 600 o 700 km". 

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