Los precios escalan y la economía se frena: ¿hay riesgo de estanflación?

Es un fenómeno difícil de corregir y con efectos negativos para un país. España no está en esta tesitura, pero Francia activa las alarmas
Dos vendedoras junto a su puesto de marisco, este sábado, en la Plaza de Abastos de Pontevedra. DAVID FREIRE
photo_camera Dos vendedoras junto a su puesto de marisco, en la Plaza de Abastos de Pontevedra. DAVID FREIRE

La combinación entre la incesante escalada de los precios y la ralentización de la economía hace temer un escenario de estanflación, un fenómeno que puede llegar a tener efectos muy negativos para un país y que es difícil de corregir. Se da cuando en un contexto inflacionista —como el actual—, el producto interior bruto (PIB) se estanca o incluso se produce una situación de recesión.

Aunque España no se encuentra en esta tesitura, no es algo inimaginable. El índice de precios de consumo (IPC) subió en mayo al 8,7% en tasa interanual, según el dato adelantado por el Instituto Nacional de Estadística (Ine). Tras el estallido de la guerra en Ucrania, la inflación alcanzó niveles sin precedentes en casi 36 años y no se vislumbra un pronto descenso. En cuanto al PIB, el último dato refleja un avance pírrico del 0,3% en el primer trimestre del año en relación al último de 2021. Y el impacto del conflicto bélico puede frenar más el crecimiento en este segundo trimestre.

Con todo, el país que más está haciendo saltar las alarmas es Francia, pues su economía se con trajo un 0,2% entre enero y marzo —frente a la progresión que venía experimentando— mientras la inflación ascendió al 5,2% en mayo.

El fuerte encarecimiento del coste de la vida, impulsado principalmente por la subida de la energía y los alimentos, sacude en mayor o menor medida a todos los países de la zona euro. La inflación en el conjunto de estados que comparten la moneda se desbocó en mayo hasta un máximo histórico del 8,1% en términos interanuales, siete décimas más que en abril. Las tasas oscilaron entre el 5,6% de Malta y el 20,1 de Estonia, según datos de Eurostat. A falta de conocer el comportamiento del PIB de la eurozona tras la detonación de la guerra, en el primer trimestre del año creció apenas un 0,3% es un escenario ya inflacionista y de interrupciones en las cadenas de suministros.

Si los precios continúan desbocados y la economía sigue perdiendo fuelle, se acrecentará el temor a la estanflación, que puede conllevar mas paro. Se trata de un fenómeno complejo de resolver, pues las políticas para salir del estancamiento económico suelen intensificar la inflación y viceversa.

¿Hay precedentes? El ejemplo más relevante de estanflación ocurrió en la crisis del petróleo de los 70. La OPEP dejó de exportar crudo a EE.UU. y otros países de Europa occidental, con lo que el ‘oro negro’ se encareció mucho. Los países importadores experimentaron a la vez inflación y recesión.