Natalia de Santiago, experta en análisis y planificación financiera

"Tener los ahorros cogiendo polvo en una cuenta no es una buena opción"

Estudió ingeniería pero siempre se ha dedicado a las finanzas. En los últimos 25 años ha hecho "casi de todo", desde trabajar en bolsa y en fondos de capital riesgo hasta cofundar una startup de software financiero o diseñar algoritmos de planificación. A través de sus libros e Instagram ayuda a otros a acercarse a las finanzas "con rigor, pero sin miedo"
Natalia de Santiago. DP
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Autora de Invierte en ti e Invierte con poco, esta madrileña que vive en los Alpes con su marido y sus cinco hijas nos ayuda a gestionar nuestra economía con un lenguaje sencillo y humor.

¿Cuáles son los mayores errores que cometemos los ciudadanos al gestionar nuestro dinero?

Los errores más comunes suelen ser por omisión porque tendemos a ver las finanzas como algo que nos pasa y nos viene impuesto desde fuera. Por eso es tan importante que nos informemos y nos formemos para aprender a gestionar nuestro dinero proactivamente y a tomar las riendas de nuestra vida financiera. Aunque es cierto que hay situaciones y circunstancias que no podemos cambiar, hay muchísimas cosas que sí están en nuestra mano y que pueden mejorar nuestra economía.

Tal y como está la vida, ¿cualquiera, o casi cualquiera, puede ahorrar si se lo propone y sabe cómo hacerlo?

Es verdad que, con tanta inflación y los gastos en cosas tan básicas como alimentación, gasolina o electricidad disparados, ahorrar se está poniendo cada vez más cuesta arriba. Pero sí que hay trucos y estrategias sencillas que nos pueden ayudar a ahorrar un poco más sin muchos quebraderos de cabeza.

¿Algún truco o pauta que podamos aplicar para que la inflación no se coma nuestros ahorros?

Para protegerlos de la inflación tenemos que buscar productos de ahorro, como depósitos o cuentas remuneradas, o de inversión, como fondos de inversión o productos de renta fija o variable, que nos den una rentabilidad adecuada para contrarrestar el efecto negativo de la inflación y que tengan un perfil de riesgo que nos vaya para no llevarnos sustos innecesarios.

¿El dinero que ahorramos está bien si lo guardamos en el banco?

Por eso mismo que hablábamos de la inflación, tener los ahorros en la cuenta corriente cogiendo polvo no es una buena opción, sobre todo para nuestros ahorros a largo plazo. Hay que darse cuenta de que la inflación es un proceso acumulativo. Es decir, la inflación de un año se añade a la del anterior y así sucesivamente, por lo que cada año que pasa nuestros ahorros van perdiendo más y más valor.

A un pequeño ahorrador eso de invertir lo que tiene guardado como colchón puede sonarle a riesgo o locura. ¿Está equivocado?

No del todo, invertir siempre conlleva un riesgo, pero no se trata de evitar los riesgos a toda costa, sino de aprender a gestionarlos y a asumir solo aquellos con los que podamos vivir tranquilos.

¿Qué criterios debemos seguir para invertir bien nuestros ahorros?

Antes de invertir hay que formarse e informarse bien, y dejarse asesorar para valorar adecuadamente no solo la rentabilidad, sino también el riesgo, la liquidez (cuándo puedo recuperar mi dinero sin pérdidas), las comisiones y la fiscalidad de nuestras inversiones.

¿Con qué nivel de ahorros se puede empezar a invertir?

Hoy en día se puede empezar a invertir desde 2 euros al mes, pero es importante que antes tengamos un colchón de emergencia suficiente (entre tres y seis meses de ingresos netos) para no tener que tirar de nuestras inversiones si surgue cualquier imprevisto.

Con poco dinero, ¿en qué es recomendable invertir?

Los fondos de inversión están muy bien para empezar. El problema es que hay muchísimos y no todos van a ser adecuados para cumplir nuestros objetivos.

Para no llevarnos sorpresas a fin de mes con los gastos y gestionar nuestro presupuesto, ¿cuán efectivo puede ser un Excel?

El Excel es una herramienta estupenda para llevar el control de nuestros gastos, pero al final, esto es cuestión de gustos. Hay gente que prefiere el papel y el lápiz, y otros que son más de apps que los hacen en automático.

Hoy en día se puede empezar a invertir desde 2 euros al mes, pero es importante tener antes un colchón de emergencia

¿Es momento para hipotecarse? Si se da el paso, ¿tipo fijo o variable?

En estos momentos las hipotecas son cada vez más caras y, en el corto plazo, parece que los tipos de interés van a seguir subiendo. En este contexto, tener una hipoteca fija es una ventaja para el ahorrador, pero, como en ese caso es el banco el que asume el riesgo de que sigan subiendo los tipos, cada vez es más difícil encontrar hipotecas a tipo fijo competitivas, por lo que mucha gente se ve obligada a optar por hipotecas de tipo variable. En este sentido, es importantísimo no pillarse los dedos, negociar el diferencial, lo que le suman al euríbor para calcular el tipo de interés que nos cobran a nosotros, para que sea lo más bajo posible, y calcular cuánto nos subiría la cuota en distintos escenarios (por ejemplo, si los tipos suben un 1%, 1,5% o un 2%) para asegurarnos de que podríamos seguir pagando la hipoteca. Con esta incertidumbre no conviene hipotecarse por encima de nuestras posibilidades.

¿Un mileurista tiene posibilidad de ir ahorrando para la jubilación?

Sí, sobre todo si empieza pronto. En esto del ahorro a largo plazo muchos pocos al final suman y cantidades muy modestas pueden ser un pico importante el día que nos jubilemos. Hay muchas opciones tanto de ahorro como de inversión para canalizar el ahorro para la jubilación, desde planes de pensiones, hasta fondos indexados, pasando por seguros de ahorro. Es importante informarse bien y asegurarse de que entendemos todo y, en particular, la fiscalidad, porque hay bastantes diferencias entre unos productos y otros.

"Hay deuda buena que ayuda a crecer y otra que es venenosa para nuestra economía"
Las deuda se ve muchas veces como un monstruo. ¿Qué hay que tener en cuenta para saber cuándo puede valer la pena endeudarse?
Hay deuda buena, que nos puede ayudar a crecer, y deuda mala que es directamente venenosa para nuestra economía. La deuda buena es la que nos ayuda a crecer, ya sea porque pedimos un préstamo para algo que va a aumentar nuestro patrimonio, como una casa, o porque nos va a ayudar a ganar más dinero en el futuro, como puede ser un crédito para pagar un máster o para montar un negocio. En el otro extremo tenemos la deuda de consumo, la que utilizamos para comprar cosas que no nos ayudan a crecer y que deberían comprarse tirando de ahorro y no de créditos. En este caso lo único que estamos haciendo es pagar más caro, porque además este tipo de deuda suele cobrar intereses más altos.