Trabajo estrecha el cerco: regulariza en dos años a 508 falsos autónomos en Galicia

Con exponentes como Amazon o Glovo, el sector del transporte es el que más tira de esta picaresca para ahorrar costes
Un repartidor trabajando. ARCHIVO
photo_camera Un repartidor trabajando. ARCHIVO

El año arranca con la sorpresiva regularización laboral del patrón de patronos, Antonio Garamendi, que acaba de firmar un contrato de alta dirección después de pilotar desde 2018 la patronal CEOE cotizando como autónomo, un hecho cuyos entresijos prevé analizar el Ministerio de Trabajo. Salvando las distancias, el caso lleva a reflexionar sobre cuánextendidos están los incumplimientos o las interpretaciones torticeras de la legislación laboral.

Con el foco puesto en combatir las irregularidades, la Inspección de Trabajo impuso el año pasado en Galicia sanciones por valor de 1,69 millones de euros a empresas a las que obligó a regularizar la situación de 414 falsos autónomos. En paralelo, tuvieron que abonar 1,6 millones en cotizaciones al Régimen General de la Seguridad Social, con los recargos correspondientes, teniendo en cuenta que la Administración puede remontarse en su reclamación de cobro a los cuatro años que preceden a la fechade la infracción, como máximo.

El control en torno a este tipo de prácticas va en aumento y más desde la entrada en vigor de la Ley Rider en agosto de 2021 para poner orden en la jungla laboral auspiciada por la extensión de plataformas digitales como Glovo o Deliveroo. Así lo refleja la progresión de los casos destapados, pues en 2021 los falsos trabajadores por cuenta propia reconvertidos en asalariados fueron 94, con la imposición de sanciones por 190.686 euros y cuotas sociales a abonar por 1,1 millones.

A nivel territorial, el año pasado fue en la provincia de A Coruña donde más casos se contabilizaron, 274, frente a los 88 de Pontevedra, 49 de Lugo y a los tres falsos autónomos registrados en Ourense. En el conjunto de España, fueron unos 40.000, una cifra "récord", según reconoció la ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz.

Falsos autónomos

"Isto non é algo novo nin algo que estean importando á nosa cultura laboral empresas que veñen doutros países", indican fuentes de UGT, que avanzan que el sindicato tiene en su punto de mira "a algunha que outra empresa con larga tradición na nosa comunidade que leva anos facendo o mesmo". Sin entrar en más detalles, la central explica que ultima una denuncia y estima el número de trabajadores afectados por este caso en entre 150 e 200.

Desde despachos de arquitectura, hasta tecnológicas, fichar como autónomos a profesionales que en realidad deberían ser asalariados es una práctica a la que recurre más de un sector para ahorrarse costes como las cotizaciones, vacaciones pagadas o la indemnización por despido. A esto se suma que los profesionales que se ven envueltos en estas tretas quedan desprovistos de derechos como la representación sindical o la negociación colectiva.

Un problema creciente

Lejos de ir a menos, UGT refrenda que el problema ha ido a más con la última reforma laboral, que ha puesto coto a la temporalidad impulsando los contratos indefinidos y fijos discontinuos. Para evitar pasar por el aro, algunas compañías han optado por externalizar servicios y por tirar de trabajadores por cuenta propia, por lo que toca redoblar el celo en los controles.

"Onde máis situacións deste tipo se detectan é no transporte e no reparto de mercadorías. É onde máis se están dando", exponen desde la CIG. Y son los casos que más eco tienen al afectar a gigantes como Amazon o a plataformas colaborativas como Glovo.

Precisamente, el año pasado trascendió que esta última compañía de delivery con sede en Barcelona tenía en Galicia a 351 repartidores de alta como autónomos de forma fradulenta. Ante la resistencia a ajustarse a la Ley Rider, Díaz anunció quellevaría a Glovo ante la Fiscalía.

El pasado septiembre, tras varias denuncias de UGT, en O Porriño, la Inspección también ordenó al gigante del comercio online regularizar como empleados a decenas de trabajadores de su servicio Amazon Flex, que repartían paquetes con sus vehículos particulares, algo que la legislación prohíbe sin una licencia o autorización para realizar transportes. "Nalgúns casos, nin sequera se esixiu que estiveran dados de alta no Reta", señalan desde UGT, que solo en la comarca de Vigo ha cursado siete denuncias, tres de las cuales afectan a una media de 300 trabajadores "ligados a subcontratas de Amazon".

Vigilantes 

En vistas de que, en muchos casos, los afectados son jóvenes repartidores que "descoñecen" si las empresas les aplican correctamente la normativa laboral, el sindicato indica que es el que toma la iniciativa y recaba información cotejando, por ejemplo, las hojas de salarios. "Logo, tamén se nos achegan a informarse ao trascenderen os casos", refiere un portavoz de la central, que defiende que debería implantarse "un carné de honorabilidade por puntos" para evidenciar ante la opinión pública las prácticas en las que incurren algunas firmas.

Sanción de hasta 12.000 euros por trabajador 

Siguiendo la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, fichar a falsos autónomos es una infracción grave castigada con multas de entre 3.750 y 12.000 euros. Además, se impone una infracción por cada trabajador irregular. 

Con la reforma del Código Penal aprobada en diciembre para eliminar la sedición y rebajar la malversación, el Gobierno aprovechó para endurecer el trato a los incumplidores, pensando en las plataformas tecnológicas. Se fijaron penas de prisión de seis meses a seis años a quienes fichen a profesionales "bajo fórmulas ajenas al contrato de trabajo, o los mantengan en contra de requerimiento o sanción administrativa". Ya se podía ir por la vía penal si las cuotas defraudadas superaban los 50.000 euros.

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