Andrés Ibáñez y Lorenzo Oliván, premios nacionales de la Crítica 2014

El inicio de la obra de Ibáñez se inspiró en la serie televisiva 'Lost', mientras que un poético Oliván apostó por llevar al papel "la mirada del ojo que piensa"
Foto de familia del jurado de los Premios de la Crítica 2014, presidido por Ángel Basanta
photo_camera Foto de familia del jurado de los Premios de la Crítica 2014, presidido por Ángel Basanta

El escritor madrileño Andrés Ibáñez, por su novela Brilla, mar del Edén, y el cántabro Lorenzo Oliván, con el poemario Nocturno casi, son los ganadores de los premios nacionales de la Crítica 2014 fallados este sábado en Pontevedra y que concede la Asociación Española de Críticos Literarios desde 1956.

Estos galardones se otorgan a los mejores libros de narrativa y poesía publicados en España el año anterior a la concesión, tanto en castellano como en gallego, euskera y catalán, y este 2015 aparecía ya bien situado en la modalidad de narrativa española Ibáñez, con un libro que arranca con un accidente de avión en pleno Pacífico, el cual sacude al lector.

Su obra, escrita con una fina prosa y editada por Galaxia Gutenberg, se inspira únicamente para su inicio en una conocida serie televisiva, Lost (Perdidos), y en suma describe la crisis total de un mundo y de una época, hasta proponer un nuevo camino que solamente puede surgir a través de la música y del silencio.

El triunfador en la modalidad de poesía, Lorenzo Oliván, apostó por llevar a la letra impresa la mirada del ojo que piensa, al que él se refiere en numerosas ocasiones, y así optó por dividir su aventura del conocimiento publicada por Tusquets en tres partes, que son Ardua trama, Tocar extremos y Visión nocturna.

El jurado ha estado formado en esta ocasión, entre otros, por Fernando Valls, Javier Goñi, Pilar Castro, Enrique Turpin, Carlos Galán, Araceli Iravedra, José Luis Martín Nogales y José María Pozuelo Yvanco.

En lengua catalana, el premio de Narrativa ha sido para Els nois (Los chicos) de Toni Sala y el de Poesía ha recaído en Ningú més i l'ombra (Nadie más y la sombra), de Màrius Sampere; mientras que en lengua gallega, se ha reconocido a Zapatillas Rotas de Xabier Quiroga en Narrativa y a Celebración de Gonzalo Hermo en Poesía.

En lengua vasca, se han impuesto Iazko hezurrak (Los huesos de antaño) de Unai Elorriaga y Piztutako etxea (La casa encendida) de Felipe Juaristi.

El presidente de la asociación española de críticos, Ángel Basanta, ha subrayado en este acto celebrado en el Café Moderno, trasunto del Café Suizo de "La saga/fuga de JB" de Torrente Ballester, la "muy buena salud literaria" que ha constatado el jurado, con "más de media docena de libros que se podían haber llevado el premio" en la sección de narrativa en castellano, una impresión que ha confirmado para la poesía el vocal Juan José Lanz.

En la descripción de la novela de Ibáñez, la vocal Pilar Castro ha destacado, hasta en tres ocasiones, el carácter "asombroso" imperante en el estilo y la estructura de este trabajo, que narra la lucha por la supervivencia de los pasajeros de una aeronave siniestrada, con un resultado "excelente en todos los sentidos".

Juan José Lanz ha subrayado, en su caso de Lorenzo Oliván, la "luminosidad hiriente" de Nocturno casi, un poemario "existencial y metafísico" que se adentra en la "indagación en la noche del desconocimiento". Els nois es para el jurado un relato sobre "las partes más oscuras y perturbadoras del alma humana" que surge de la noticia de un accidente de tráfico en el que perecen dos gemelos y los efectos en el resto de personajes, y Ningú més i l'ombra se ha percibido como una muestra de que se pueden combinar afabilidad y nihilismo.

Los críticos han coincidido en que la muerte tiene una presencia relevante en la temática de las piezas premiadas este año, una circunstancia aplicable a los libros en gallego.

En Zapatillas Rotas se parte de la huida de un hombre de un centro geriátrico para combinar un estilo "cáustico" con los temas de la memoria y su transmisión, y a la vez una mirada crítica sobre la sociedad, en palabras del vocal Ramón Nicolás, que también ha elogiado cómo aborda en Celebración Gonzalo Hermo "el mundo de las ausencias desde una perspectiva ajena a la nostalgia".

De las obras galardonadas en lengua vasca, el vocal Javier Rojo ha destacado, respecto a la joya literaria de Elorriaga, la "obsesión" del personaje con la violencia y la "visión pesimista sobre la condición humana"; y de los poemas de Juaristi, la combinación de poemas abstractos con otros de tendencia más humanista, filosofía y deseo.

Ángel Basanta ha remarcado en esta ceremonia el prestigio de estos premios, que no tienen consignación económica pero sin los que no se puede comprender la "historia de la literatura en las cuatro lenguas".