La embajadora de Marruecos vuelve a Madrid tras el giro de España sobre el Sáhara

Se abre una nueva etapa, una nueva página en las relaciones entre ambos países, y será una etapa importante", aseguró Karima Benyaich
La embajadora de Marruecos Karima Benyaich. JAVIER OTAZU (EFE)
photo_camera La embajadora de Marruecos Karima Benyaich. JAVIER OTAZU (EFE)

La embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, regresó este domingo a Madrid casi un año después de que su Gobierno la llamara a consultas, según confirmó hoy a Efe la propia embajadora. 

"Es un placer volver a trabajar en Madrid y reforzar las relaciones entre España y Marruecos, tal y como han determinado nuestros respectivos países", dijo Benyaich poco después de aterrizar en Madrid. 

El regreso de la embajadora de Marruecos se produce dos días después de que España anunciara que apoya la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara, por considerarla como la base "más seria, realista y creíble" para la resolución el conflicto. 

Benyaich se mostró "contenta y satisfecha" por el regreso a su puesto y resaltó que "las crisis sólo se producen entre aquellos que somos familia, y ahora es un placer volver a trabajar en Madrid". 

"Se abre una nueva etapa, una nueva página en las relaciones entre ambos países, y será una etapa importante", recalcó la embajadora marroquí. 

Preguntada por el respaldo de España a la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara, Benyaich afirmó que "Marruecos aprecia en su justo valor" esta nueva posición, que también comparte Estados Unidos. 

"Somos países hermanos, y es un honor contribuir a profundizar nuestras relaciones", concluyó la embajadora marroquí. 

El regreso de Benyaich a España pone punto y final a la crisis diplomática entre España y Marruecos desencadenada por la decisión de Madrid de acoger en un hospital de Logroño el año pasado al líder del Frente Polisario, Brahim Gali, para tratarle de covid-19. 

Esa decisión empeoró las relaciones entre ambos países, y tuvo su episodio de mayor gravedad en la oleada migratoria de mayo de 2021, cuando cerca de 10.000 inmigrantes entraron en avalancha sobre Ceuta, muchos de ellos menores. 

Desde entonces Madrid y Rabat trabajaron conjuntamente para resolver la crisis y no han faltado gestos tanto de Mohamed VI como del rey Felipe VI para acerdar posturas.