La exhumación de Queipo de Llano, entre la indiferencia y la indignación

Los restos del general franquista, su mujer y un auditor fueron sacados de madrugada de la Basílica de la Macarena de Sevilla
Una alfombra cubre ahora la zona en la que estaban las sepulturas de Queipo de Llano y su esposa en la Basílica de la Macarena de Sevilla. MARÍA JOSÉ LÓPEZ (EUROPA PRESS)
photo_camera Una alfombra cubre ahora la zona en la que estaban las sepulturas de Queipo de Llano y su esposa en la Basílica de la Macarena de Sevilla. MARÍA JOSÉ LÓPEZ (EUROPA PRESS)

Indignación, rabia y también indiferencia son los sentimientos que mostraron a las puertas de la Basílica de la Macarena los sevillanos que se acercaron tras la exhumación de los restos de los generales franquistas Gonzalo Queipo de Llano y Francisco Bohórquez en cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática. 

La mañana del jueves amaneció sin los cuerpos del general —considerado el responsable del fusilamiento de más de 45.000 personas—; de su esposa, Genoveva Martí, y de Bohórquez dentro de la Basílica de Macarena, un hecho que no ha sido ajeno a quienes se acercan diariamente y a los que han aprovechado el foco mediático para curiosear.

Con secretismo y nocturnidad

Fue a las dos y veinte minutos de la madrugada del miércoles al jueves cuando salieron los restos mortales de la basílica, con lo que culminaba una operación desarrollada en poco más de cinco horas, en un ambiente de secretismo y nocturnidad. Cuando se abrían a esa hora las puertas de la basílica y salía el coche fúnebre, en el exterior del templo solo había una veintena de informadores un par de vecinos del barrio con un perro y una emocionada Paqui Maqueda, presidenta de la asociación memorialista Memoria Nuestra, además de unos veinte familiares de Queipo que habían asistido a la exhumación. El silencio de ese momento solo fue roto por unos tímidos aplausos de los familiares y un grueso insulto a Paqui Maqueda que no se sabe bien de donde venía.

La Hermandad de la Macarena ya había anunciado que los restos de Queipo de Llano, de su mujer y de Francisco Bohórquez —un militar que estuvo a las órdenes de Queipo como auditor de guerra y organizó las ejecuciones sumarias durante la Guerra Civil— iban a salir de la Macarena en noviembre. Ningún organismo había comunicado que las exhumaciones se iban a llevar a cabo este jueves. De hecho, la basílica permaneció abierta al culto con normalidad y a las nueve de la noche, ya cerrada, fue cuando llegaron los operarios y los familiares de Queipo y de Bohórquez, además del forense y de algún representante gubernativo.

Cuando se completaba el traslado, Paqui Maqueda, muy emocionada, comenzó a gritar "honor y gloria a las víctima del franquismo", "contra la impunidad" y a pronunciar los nombres de sus familiares víctimas de la represión.

Placa conmemorativa en la capilla de la Basílica de La Macarena en Sevilla donde se encontraban los restos mortales del general Gonzalo Queipo de Llano. RAÚL CARO (Efe)
Placa conmemorativa en la capilla de la Basílica de La Macarena en Sevilla donde se encontraban los restos mortales del general Gonzalo Queipo de Llano. RAÚL CARO (Efe)

En declaraciones a los periodistas, Maqueda, al borde del llanto, dijo que Sevilla "ha cerrado una etapa histórica" y que la Virgen de la Macarena "paseará por las calles de este barrio, que fue el último bastión antifascista, más digna porque la Virgen de la Macarena es del pueblo".

Los restos de Queipo de Llano, de su esposa y de Bohórquez fueron incinerados este jueves en el tanatorio de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) y las cenizas se entregaron a las familias, según han informado fuentes de la Secretaría de Estado para la Memoria Democrática.