Sánchez espera abrir "muy pronto" las fronteras con Marruecos tras el acuerdo sobre el Sáhara

El Gobierno defiende un papel activo en el Sáhara entre críticas de Podemos ►Zapatero cree que la postura de Sánchez es la suya de 2008 ► "Cuando vean la calima, acuérdense de la traición al pueblo saharaui", afirmó Rufián
Albares, en el Congreso. EDUARDO PARRA (EFE)
photo_camera Albares, en el Congreso. EDUARDO PARRA (EFE)

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, confía en que las fronteras de Ceuta y Melilla con Marruecos puedan abrirse "muy pronto" tras el acuerdo sobre el Sáhara Occidental alcanzado con el país vecino, al tiempo que espera también que se puedan recuperar en breve las relaciones diplomáticas con Argelia. En cualquier caso, no ha respondido a la pregunta de si había informado a Argelia del cambio de posición de su Gobierno. 

Se ha escudado en que el acuerdo es del Gobierno de España con el del reino de Marruecos, recalcando que con Argelia "las relaciones son extraordinarias". De hecho, el presidente ha dicho considerar a ambos países como "socios" y "aliados" en múltiples ámbitos, mostrándose convencido de que lo van a seguir siendo en los próximos años.

En una rueda de prensa en Melilla, ciudad que junto a Ceuta ha visitado este miércoles, Sánchez ha explicado que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, viajará próximamente a Rabat y será en esa visita cuando se inicie la "normalización" de la relación fronteriza, comercial y de cooperación entre ambos países. "El ministro se va a desplazar en breve a Rabat y a partir de ahí irán conociendo los siguientes pasos que van a dar los dos gobiernos, pero todos van a ser buenos y positivos", ha garantizado Sánchez, que considera que se abre una nueva etapa de "cooperación reforzada".

Al igual que ha hecho este mediodía en Ceuta, el jefe del Ejecutivo ha defendido en presencia del presidente melillense, Eduardo de Castro, el acuerdo alcanzado con Marruecos, un acuerdo que afianza y asegurada la integridad territorial de ambos países y que pone fin a una grave crisis que se inicio hace diez meses con el asalto masivo a la frontera.  "Si recordamos lo que pasó en mayo de 2021, todos sabemos qué importante es tener una buena relación con Marruecos", ha argumentado Sánchez, que ha reconocido que había una crisis abierta "que teníamos que resolver".

Zapatero cree que la postura sobre el Sáhara es la suya de 2008

El ex presidente del Gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, ha aseverado que la posición expresado por el actual jefe del Ejecutivo central, Pedro Sánchez, sobre el Sáhara en una carta remitida al rey de Marruecos "no es más que la confirmación de la posición" que su Gobierno inició en 2008, por lo que ha negado que haya "giro histórico" sobre esta cuestión. "No es más que la confirmación de la posición que mi gobierno inicio en 2008" ha aseverado Rodríguez Zapatero, quien ha explicado que está en las hemerotecas y así se puede comprobar, por lo que ha rechazado que se haya producido un "giro histórico o de ninguna otra naturaleza", al tiempo que ha apuntado que aunque "cuesta mucho que la verdad se abra camino, se va a abrir porque es la posición razonable". 

En este sentido, el expresidente ha puesto sobre la mesa que cincuenta años de abandono y de no dar solución "obliga a todos" a buscar una solución "que sólo puede ser fruto del acuerdo, en el marco de las Naciones Unidas". 

Por ello, confía en que nuevo representante del secretario general de Naciones Unidas, que ya está realizando contactos, "pueda abrir una expectativa de acuerdo" a lo que ha añadido, que cuando hay algún problema o crisis con Marruecos "es un tema de estado" y en los termas de estado "la oposición debe ayudar al Gobierno". "Y lo digo con legitimidad, también está en las hemerotecas" ha asegurado José Luis Rodríguez Zapatero, quien ha recordado que en la crisis de la isla perejil "en un momento de crisis casi bélica" a él le tocó liderar a la oposición y dio al entonces Gobierno su "apoyo sin fisuras". 

Por ello, ha concluido que el patriotismo "se demuestra de verdad cuando uno está en la oposición" a lo que ha matizado que él siempre ha defendido que se puede hablar "de España de verdad o de España como argumento". 

El Gobierno defiende un papel activo en el Sáhara entre críticas de Podemos

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, cree que España debe ser parte activa en el conflicto entre Marruecos y el Sáhara Occidental después de ser mero espectador durante años, aunque Podemos insiste en que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le debería dar explicaciones como socio que es del Ejecutivo de coalición.

La ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, se ha vuelto a alinear con los partidos políticos de izquierda y reclama una explicación a Sánchez, que este miércoles ha eludido en la sesión de control al Gobierno en el Congreso al dejar todo el protagonismo al ministro de Asuntos Exteriores.

 "España lleva demasiados años siendo espectador y sin hacer nada ante el conflicto del Sáhara Occidental" y "tiene que dejar de ser espectador. Esto es lo que quiere hacer España en el marco de las resoluciones de las Naciones Unidas", ha señalado Albares el día en el que diario El País publica la carta que el presidente del Gobierno envió el martes pasado al rey de Marruecos Mohamed VI.

Una misiva que ha reconocido Albares y que en su opinión es "mutuamente reconocible" por ambos países. "La famosa carta", ha señalado, minutos después de que la portavoz del PP, Cuca Gamarra, haya preguntado por ella a Sánchez y el presidente haya evitado comentarios.

Ha sido en respuesta a una pregunta del líder de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, cuando el jefe del Ejecutivo ha dejado claro que hablará "largo y tendido" sobre el Sáhara y la relación de España con Marruecos en su comparecencia del 30 de marzo.
De esta forma Sánchez no ha entrado en el fondo del cambio de posición, por el que España considera ahora la propuesta de Rabat de autonomía para el Sáhara la "base más seria" para la "resolución" del conflicto, aunque tanto la bancada de la derecha como de la izquierda le ha criticado una actuación sin consenso parlamentario.

"Un giro inexplicable" que no responde de ninguna manera "ni al espíritu de la coalición progresista, ni al acuerdo de Gobierno ni a su propio programa electoral", recalcaba la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 y líder de Podemos, Ione Belarra, al inicio del pleno.

Y es que aunque Belarra ha reiterado que no se plantean romper el gobierno de coalición, algunos socios parlamentarios como ERC o Más País sí alertan de que la legislatura se le puede ir de las manos a Sánchez.

"Estamos en un momento de bifurcación de la legislatura", ha alertado Errejón. "El Gobierno no puede equivocarse de prioridades... debe estar a lado de los autónomos y de las familias porque de eso depende su suerte y la de toda España", ha subrayado.
Mientras, Rufián añadía dirigiéndose a las "señorías del PSOE" que "la calima, la arena del Sáhara, aún dura, aún queda en Madrid y cuando la vean, acuérdense de la traición al pueblo saharaui".

Fuentes de ERC no descartan incluso pedir la reprobación del ministro Albares en caso de que haya problemas de suministro con Argelia debido a este cambio de posición.
Pero Rufián también ha avisado a la izquierda. Tienen que hacer una reflexión y preguntarse si no están hartos de decir que viene la ultraderecha mientras el líder de Vox, Santiago Abascal, "se pasea por manifestaciones de la clase trabajadora".

"Tenemos que dejar de militar exclusivamente en la moral y empezar a militar en la utilidad", ha incidido en un pleno en el que casi todo el arco parlamentario ha pedido medidas económicas antes del 29 de marzo y en el que Sánchez ha insistido en que se está construyendo un acuerdo de país en el que espera el apoyo del PP.

Gamarra le ha respondido: "Cambia de un plumazo la política exterior de España en un tema tan delicado como es el Sáhara, sin traerlo a este parlamento y traicionando su propio programa electoral y lo hace con un gobierno roto, y en absoluta minoría que se entera por el reino de Marruecos de lo que pasa. Tendría que estar aquí compareciendo y dando explicaciones, pero menosprecia esta cámara y, con su soberbia, a los españoles".

PP, Vox y Ciudadanos han reprochado a Sánchez su parálisis permanente ante las huelgas de ganaderos, agricultores, pescadores o del sector del transporte y le urgen a aprobar medidas inmediatas y dejarse de excusas.

"Parece que se ríen de nosotros", ha censurado el portavoz adjunto de Ciudadanos, Edmundo Bal, mientras el portavoz de Vox, Iván Espinosa de los Monteros le recriminaba que acuse a los colectivos que se manifiestan contra sus políticas de ser de ultraderecha. "No están escuchando a la gente de la calle", incide después de que Sánchez haya anunciado que esta misma semana se cerrará un acuerdo con los transportistas para amortiguar el alza del precio de la gasolina y el gasóleo.