Las Víctimas de Delitos Violentos piden que excarcelados de la 'Parot' que reincidan cumplan su primera condena íntegra

La Asociación Nacional de Víctimas de Delitos Violentos considera que los violadores y otros peligrosos delincuentes excarcelados por la derogación de la doctrina Parot que delincan al salir de prisión, como el violador del estilete, deben cumplir íntegramente la pena que se les había impuesto inicialmente.

La asociación se ha referido así, en un comunicado, a la detención y posterior ingreso en prisión ayer, por un intento de agresión sexual, de Félix Vidal Anido, quien había cumplido 35 años de prisión por delitos sexuales y fue excarcelado el pasado mes de diciembre al anularse la doctrina Parot.

La Asociación Nacional de Víctimas de Delitos Violentos ha recordado que, en su opinión, las excarcelaciones de este tipo de condenados son "injustas e indebidas" y "no pueden suponer el cumplimiento de la pena o la extinción de la pena", ya que "dar por cumplidas las penas supone un nuevo escarnio para las víctimas y tampoco obedece a la aplicación estricta del Código Penal".

Por eso, entiende que si alguno de estos asesinos o violadores comete un nuevo crimen "se deberá entender que no se cumplen las condiciones de su libertad y deberá cumplir el resto de sus condenas o bien, en su caso, se deberá entender que comete el delito de quebrantamiento de condena". Eso es lo que pide para el violador del estilete, si se confirma que es autor de un intento de agresión sexual: "que se cumpla la pena anterior en su integridad".

Y también para Pedro Antonio Seco Martínez, alias El Seco, quien según ha relatado un mes después de ser excarcelado fue arrestado por un robo. "A pesar de que en este caso se trató de un delito menor, se trata de un asesino psicópata que puede volver a delinquir", ha advertido a Efe el presidente de la asociación, José Miguel Ayllón Camacho.

Ayllón ha aseverado que la anulación de la doctrina Parot "deja en la calle a alimañas sin que haya instrumentos legales de control y aseguramiento de estos sujetos", cuando los hay "en la mayoría de los países".

Estos instrumentos podrían ser controles, vigilancias o elementos de seguimiento como pulseras que indiquen dónde está el delincuente. "Las medidas que existen en España son para cuando ya ha ocurrido un crimen, no en previsión de que ocurra", ha lamentado Ayllón, y ha pedido al Estado que se implique con las víctimas y no permita "que se les falte al respeto, se les abandone o se mire para otro lado".