Una macrofiesta en una nave de Llinars congrega a más de 200 personas

Sobrepasa ya las 21 horas de duración y los Mossos no prevén desalojarla para "evitar desórdenes y daños"
Un vehículo de los Mossos d'Esquadra. AEP
photo_camera Un vehículo de los Mossos d'Esquadra. AEP

Los Mossos no prevén desalojar a las más de 200 personas de varias nacionalidades que llevan más de 21 horas en una fiesta rave ilegal para celebrar la Nochevieja en una nave del municipio barcelonés de Llinars del Vallès, suceso por el que hasta el momento se ha denunciado a cuatro participantes. 

Fuentes de los Mossos han explicado a EFE que en el entorno de la nave hay aparcados unos doscientos vehículos, por lo que la policía catalana, "por criterios de oportunidad, congruencia y proporcionalidad", ha decidido esperar a que los asistentes a esta fiesta ilegal salgan por su propia voluntad y "evitar desórdenes y que la gente puede acabar dañada". 

La nave está custodiaba por efectivos de la policía local de Llinars y efectivos de los Mossos de las unidades de seguridad ciudadana, antidisturbios ARRO y tráfico. 

Las mismas fuentes han explicado que cuando uno de los asistentes a la fiesta abandona la nave "se le identifica y se tramita la correspondiente denuncia", entre otras cosas por asistir a una fiesta prohibida con motivo de la COVID-19. 

La celebración fue denunciada por los vecinos de la zona sobre las 21 horas de ayer y, según ellos mismos, está previsto que se alargue hasta el 4 de enero. 

Tanto Mossos y como policías locales han intervenido esta Nochevieja en otras tres fiestas ilegales en Cataluña: una dentro de una discoteca de Cornellà de Llobregat (Barcelona), otra en un hotel de Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona) y una tercera en la localidad de Esponellà (Girona), con dieciséis personas sin mascarilla en una casa de colonias alquilada. 

Al margen de estas celebraciones al borde de la ley, Mossos y policías municipales han levantado 544 actas administrativas de sanción por incumplir el toque de queda, no llevar mascarilla o por reuniones de personas en un número superior al permitido, y han inspeccionado noventa locales de restauración y hostelería.

Pese a las fiestas y a las actas levantadas, el titular de Interior, Miquel Sàmper, ha destacado el cumplimiento "generalizado" de las medidas restrictivas aprobadas por el Govern por parte de la ciudadanía.

Durante este fin de año, el teléfono de emergencias 112 ha recibido 3.044 llamadas por 2.208 incidencias, sobre todo entre la una y las dos de la madrugada, aunque ninguna de ellas destacable, de manera que Protección Civil de la Generalitat no ha tenido que activar ninguno de sus planes a lo largo de la noche.

Otro dato destacable es que no ha habido ninguna víctima mortal ni herido grave por accidentes de tráfico, en una noche en la que el operativo especial de los Mossos, desde las 22:00 horas del jueves 31 hasta las 10:00 horas de este viernes, ha contado con 46 controles de tráfico repartidos por todo el territorio.

En concreto, los agentes de tráfico de la policía catalana realizaron la pasada noche 440 lecturas de alcoholemia, de las cuales 29 dieron positivo, y de estos once han sido denunciados penalmente. También se efectuaron 10 pruebas de drogas, con seis positivos.

En cuanto a la movilidad en el área metropolitana de Barcelona, desde las 22:00 horas del jueves hasta las 08:00 horas de este viernes han entrado 19.208 vehículos, lo que supone un descenso del 25,8 % respecto al mismo día del año pasado, mientras que el flujo de coches de salida ha sido 23.704, es decir, un 67,7 % menos que en 2019.