Adif dice que se cumplió con el acta que pedía regular los saltos de velocidad

Sostiene que era "absurdo" colocar varias señales con tan poca distancia entre las curvas, por lo que se homogeneizó el trazado fijando una velocidad de 65 kilómetros

Curva de A Grandeira. AEP
photo_camera Curva de A Grandeira. AEP

El exdirector de Vía de Alta Velocidad y subdirector de Vía de Adif, José Manuel Galindo, ha garantizado que se cumplió con el acta que pedía corregir el cuadro de velocidades máximas para evitar saltos de velocidad en la línea accidentada en 2013 a su paso por el barrio compostelano de Angrois.

Concretamente, en junio de 2011, en una reunión en la que estuvo presente Galindo como se refleja en la citada acta, se pedía modificar el cuadro de velocidades máximas en el tramo de entrada en Santiago para evitar saltos de velocidad. Según ha explicado, no obstante, esto no afectaba a la curva de A Grandeira –en la que se pasaba de 200 a 80 kilómetros por hora– sino a otras tres curvas posteriores que estaban próximas entre sí y que por cuestiones físicas presentaban velocidades distintas.

Galindo ha reconocido que era "absurdo" colocar señalizaciones distintas con tan poca distancia entre las curvas y que los trenes no podían frenar y acelerar con tan poca separación. Por ello, ha afirmado que se decidió homogeneizar el trazado posterior a la curva de A Grandeira fijando una velocidad de 65 kilómetros por hora en las tres curvas posteriores y de 60 kilómetros por hora ya entrando en la estación de Santiago.