Dos de cada tres profesores que pidieron ayuda el curso pasado tenían ansiedad

El sindicato Anpe alerta sobre el aumento de los problemas de salud mental en alumnos y docentes tras la pandemia
Tristeza suicidio depresión salud mental
photo_camera Un importante porcentaje de profesores padece depresión. AEP

El Defensor del Profesor -el servicio de atención para docentes víctimas de situación de conflictividad en las aulas puesto en marcha por el sindicato Anpe en Galicia- atendió el curso pasado a 127 profesores, más de la mitad de ellos de educación secundaria y casi dos de cada tres con síntomas de ansiedad.

Son datos que mantienen a la comunidad en una "situación excepcionalmente privilegiada" respecto a otras zonas del país pero que no excusan "la necesidad de actuar ya" con medidas "más eficaces y específicas" para enfrentarse con "seguridad y solvencia" a unos conflictos de convivencia cada vez "más frecuentes", asegura Anpe. De hecho, en lo tocante al presente curso, avanza que está haciendo "especial hincapié" en asuntos de salud mental "tanto del alumnado como del profesorado" a raíz de la "repercusión" de la pandemia.

El presidente del sindicato en Galicia, Julio Díaz, puso ejemplos de este deterioro de la salud mental en las aulas. Citó para ello un estudio ya difundido en junio y realizado por la Sociedad de la Información y la Comunicación en los Centros Educativos, del Ministerio de Educación, que refleja que el 9,3% de los 14.000 alumnos de entre 12 y 19 años encuestados en todo el país admite haber amagado con suicidarse en algún momento. Además, el 24,4% de estos ya han acudido alguna vez al psicólogo y el 9,8% siente depresión o desánimo a diario.

Son casuísticas, añadió, que se reflejan también en el informe del Defensor del Profesor en forma conflictos de convivencia, autolesiones y menosprecios al profesorado. "Problemas graves" que se suman a la "ya de por sí afectada salud mental" del personal educativo, lamentó Díaz.

Gráfica en la que se recogen las llamadas al defensor del profesor. EP
Gráfica en la que se recogen las llamadas al defensor del profesor. EP

En este sentido, el 51,18% de las 127 llamadas recibidas por este servicio -un número que en realidad es a la baja, ya que no incluye las atendidas por el servicio provincial de Ourense ni las recibidas desde Galicia por el servicio a nivel estatal- abordaron cuestiones de tipo psicológico. Luego, casi el 30% tocaron asuntos relacionados con la Administración y el 18,9% restante fueron para pedir asesoramiento jurídico. Las tablas de Anpe revelan que, desde la puesta en marcha del Defensor del Profesor en abril de 2006, las de segundo tipo fueron las más numerosas hasta 2018 y, desde entonces, priman sobre todo las atenciones de apoyo psicológico. No por nada, el 63,78% de los docentes que llamaron este último curso referían casos de ansiedad, el 1,57% de depresión y, de hecho, un 5,51% estaba de baja.

Por otro lado, la etapa escolar de la que se reciben más quejas es de largo la Eso (52,8%), seguida de la FP (27,6%) y la primaria (16,5%). Y entre los conflictos con los alumnos destacan los problemas para dar clase, un 42,52%, y las faltas de respeto (32,3%), que en algunos casos pueden desencadenar en conductas agresivas, aunque nunca llegaron a lo físico. Y no son pocas las faltas de respeto por parte de los padres (21,3%). Además, el 16,5% afirma no haber recibido respaldo de la dirección del centro.

Lugo. Del total, 25 llamadas procedieron de la provincia de Lugo. Trece fueron para pedir asesoría psicológica, 7 de tipo administrativo y 5 por temas jurídicos.