Cae en Santiago un depredador sexual que suplantó a una joven en redes para pedir fotos a niños

El arrestado, de 29 años, se apropió de imágenes y vídeos de una malagueña para engatusar a los menores y lograr que le enviaran material erótico. Llegó a tener más de 2.000 seguidores
Una adolescente consulta su móvil. AEP
photo_camera Una adolescente consulta su móvil. AEP

La joven malagueña no dudaba en proponer a los menores que contactaban con ella en sus redes sociales, atraídos por sus fotos y sus vídeos, que le enviaran imágenes sexuales. Pero ella ni era una chica ni era de Málaga, sino un tipo de 29 años residente en una localidad próxima a Santiago y que, a resultas de estos hechos, quedó en manos del juzgado de instrucción número dos de la capital gallega después de ser detenido como presunto autor de un delito de corrupción de menores.

La Policía Nacional informó el sábado de los frutos de una investigación que se inició a mediados de 2022 a partir de la denuncia de esta chica malagueña, que alertó de que una persona estaba utilizando sus fotografías y videos para dar vida a un perfil de una conocida aplicación de internet con el que parecía interesado en contactar con menores de edad y conseguir de ellos "contenido visual de índole sexual".

En aquel momento, las pesquisas quedaron a cargo del grupo de Ciberdelincuencia adscrito a la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (Udev) de la comisaria provincial de Málaga, que encaminó las pesquisas hacia localizar a la persona que se escondía detrás de este perfil falso.

Muy popular entre jóvenes, "principalmente menores"

Los pasos dados, junto con los datos aportados por algunas de las víctimas, trazaron el rastro de este individuo hasta la comunidad gallega, "donde era muy conocido entre jóvenes, principalmente menores de la zona". Prueba de ello es que llegó a superar los 2.000 seguidores.

La cosa es que estos chavales creían que estaban hablando íntimamente con una chica más o menos de su edad que, además, les proporcionaba abundante contenido audiovisual desde su perfil. Así se iba trabajando su confianza hasta que los creía listos para enviarle imágenes eróticas. Y unos cuantos cayeron en su truco.

Pero, al final, la Policía consiguió identificar plenamente a este sujeto y arrestarlo. En el registro de su domicilio se intervinieron varios dispositivos informáticos y, en el análisis posterior de los mismos, se encontraron casi 800 archivos de la denunciante, extraídos de fotos y vídeos que ella misma colgaba en sus redes.

Más vale prevenir que lamentar

La Policía recuerda los peligros de las redes, donde los depredadores sexuales se valen del anonimato y de la facilidad para crear perfiles falsos a los que dotan de unas características concretas –jóvenes atractivas con ropa sugerente, por ejemplo– para captar la atención de víctimas inmaduras. Y los delitos pueden ir más allá de la corrupción de menores, ya que algunos recurren a la extorsión, amenazando con pasarles material comprometido a familiares y amigos, para garantizarse su silencio.

¿Los consejos de los agentes? Nunca hacerse fotos sexuales, no enviarlas siquiera a amigos –que "pueden dejar de serlo"–; alertar a los padres si nos las piden, no aceptar chantaje alguno y denunciar de inmediato todo acoso. Y si se recibe material de este tipo, hay que dar aviso.