¿Cómo llegó la gripe aviar a una granja de visones de Carral?

Una investigación apunta a que el virus, que llevó a sacrificar a los casi 52.000 animales de la explotación a finales de 2022, se pudo introducir a través de aves silvestres y mutar para transmitirse entre mamíferos
Visones en una jaula. EFE
photo_camera Visones en una jaula. EFE

Un brote de gripe aviar detectado en una granja de visones americanos en Carral a finales del pasado año pudo llegar procedente de aves silvestres, ya que antes se había detectado el virus en numerosas especies de aves marinas en diferentes lugares de Europa, incluida España. Esto es lo que apuntan los científicos, en un caso que ha hecho saltar las alarmas. Y es que se habría registrado una mutación con la que el virus se transmitió ya entre mamíferos.

Los resultados de la investigación, que ha sido adelantada por el diario El País, se han publicado en la Revista europea sobre vigilancia, epidemiología, prevención y control de enfermedades infecciosas, tras analizar este brote de gripe aviar "altamente patógena".

Las sospechas se desataron cuando en octubre del pasado año se detectó un aumento de la mortalidad en la granja, que albergaba entonces casi 52.000 animales que se alimentaban con pescado crudo y subprodutos avícolas.

Los datos de la investigación revelan que todas las granjas avícolas y mataderos que suministraban esos subproductos avícolas estaban también en Galicia, pero que no se han notificado brotes de gripe aviar en aves de corral en la comunidad.

Los visones estaban alojados en jaulas de malla de alambre que proporcionaban protección superior a los animales pero no un refugio total a los lados, y los investigadores han determinado que las aves silvestres han podido desempeñar un papel importante en la introducción del virus en la granja, ya que los visones se criaron en un edificio parcialmente abierto en el que pudieron estar en contacto con las aves marinas.

De hecho, el genotipo del virus que se ha diagnosticado en numerosas especies de aves marinas de toda Europa es el mismo que se detectó en alcatraces y gaviotas en Galicia semanas antes de descubrirse el virus en esta granja de visones.

Tras el brote se procedió al sacrificio de todos los animales de la granja de Carral. En ella trabajaban doce personas, once de las cuales habían estado en contacto con los animales y habían participado en las actividades de sacrificio, pero tras la realización de muestras y análisis todos dieron negativo, aunque se les aplicó un régimen de semicuarentena para evitar cualquier contacto con otras personas durante diez días desde su último contacto con los animales o con las instalaciones de la granja.

Desde que en abril de 2020 se detectó por primera vez la infección por el coronavirus en granjas de visones de Países Bajos, el uso de mascarillas es obligatorio en todas en España, y durante los últimos meses se han aplicado medidas adicionales de bioseguridad.

Los investigadores han sugerido la importancia de fortalecer la cultura de la bioseguridad y la bioprotección en el sistema de cría de visones de granja destinados a la industria peletera, así como promover la implementación de programas de vigilancia para los virus de la gripe A y otros patógenos zoonóticos a nivel mundial.  Estas intervenciones son fundamentales para prevenir el contacto entre los visones y los animales silvestres, y para controlar los eventos de transmisión de enfermedades de los visones a los trabajadores agrícolas y viceversa, según los expertos.