Las condenas relativas a delitos de tráfico rozaron en Galicia las 6.500 el año pasado, un 11% más

El 94% fueron por circular sin carné o por consumo de alcohol o drogas ▶ Los castigos judiciales en el país superaron los 100.000 por primera vez
Un vehículo de la Guardia Civil de Tráfico. ARCHIVO
photo_camera Un vehículo de la Guardia Civil de Tráfico. ARCHIVO

La Fiscalía presentó en 2022 un total de 105.078 escritos de acusación por delitos viales de peligro, mientras que los tribunales dictaron 104.660 sentencias condenatorias por esta causa. Son datos que marcan sendos récords en la serie histórica desde la reforma llevada a cabo por la Ley Orgánica 15/2007, ya que los primeros superan la "barrera psicológica" de las 103.853 de 2009 y las segundas el "listón"de las 100.000. Galicia no es ajena a esta tendencia. Los juzgados gallegos dictaron 6.446 condenas, 642 más que en 2021 –un 11% más–, con dos delitos que sobresalen sobre otros: ir al volante sin carné y conducir drogado o con más de 0,60 miligramos de alcohol por litro en aire espirado, que ocupan el 94% de casos.

Las estadísticas las ofreció este jueves el fiscal coordinador de Seguridad Vial, Luis del Río, quien achacó ese incremento "a la pérdida de la necesaria conciencia vial" por las restricciones a la movilidad por la pandemia, por lo que apeló a recuperar los buenos hábitos en las carreteras para evitar tragedias.

Tanto el volumen de acusaciones como el de condenas experimentaron el año pasado "extraordinarios incrementos", tanto en relación con 2021 –en que las cifras "eran ya notablemente elevadas"–, como con el periodo prepandemia, especifica el informe de la Fiscalía. En concreto, en 2022 se formularon unas 8.800 acusaciones más que en el curso previo (+9,1%) y se dictaron unas 9.700 condenas más (+10,2%). En consecuencia, los delitos viales de peligro estuvieron detrás de más de un tercio de todas las acusaciones y las condenas penales en España.

Repunte de víctimas

En este sentido, el balance provisional de siniestralidad vial de 2022 recogía un repunte de víctimas mortales del 4% respecto de 2019 –un total de 1.145 fallecidos, 44 más–; una tasa alineada con el incremento del 3% en los niveles de movilidad y paralela, pero no proporcional, al aumento la delincuencia vial, que es bastante mayor, de entre el 20% y el 30% dependiendo del indicador, matizó Del Río.

Por su parte, las 89 personas que se dejaron la vida en las carreteras gallegas fueron 12 más que en 2021, pero solo una más que en ese 2019 de antes del covid. Sin embargo, a diferencia del dato estatal –que apunta por ahora a una caída del 6% en las muertes–, este 2023 va camino de superar las cifras del curso pasado: del 1 de enero al 12 de julio se anotaron 44 fallecidos, seis más que en 2022.

El incremento del 15,6% de las víctimas en Galicia entre 2021 y 2022 corre bastante parejo al aumento del 11% en las condenas por delitos de tráfico. Son elementos que pueden compararse ya que más del 73% de los procedimientos incoados en el país y más del 82% de las acusaciones formuladas por los delitos viales de peligro se han tramitado por juicios rápidos.

Según consta en el análisis, en 2022 el volumen de sentencias de condena asciende de forma generalizada a excepción de Cataluña –con unas 900 menos–, Aragón y La Rioja. Los mayores incrementos absolutos se producen, por este orden, en Madrid –con prácticamente 5.000 más–; Comunidad Valenciana, Andalucía y Canarias –estas tres con aumentos de en torno a un millar–. Pese a estas fluctuaciones, Cataluña mantiene su tradicional primer puesto con 18.506 penas, seguida de Andalucía (18.400), Madrid (15.610) y Comunidad Valenciana (12.373).

Aunque ya a distancia, Galicia y sus 6.446 condenas viene a continuación en el quinto puesto –y con el quinto mayor aumento en términos porcentuales–. Sobresalen las 3.645 dictadas por una tasa de alcohol delictiva o consumo de drogas, el 56,5% del total, y las 2.425 impuestas a conductores que se pusieron al volante pese a no tener carné –ya sea por haberse quedado sin puntos previamente, por que se lo había quitado la justicia o por no haberlo tenido nunca–, que suponen otro 37,6%.

El 90% por conformidad

En 2022 siguió elevándose el "ya alto" porcentaje de procedimientos que terminan con condena: el 76% de los que se incoaron, un punto más que en 2021, indica la Fiscalía.

Alrededor del 90% del total de las 104.660 condenas son dictadas de conformidad, lo que ha permitido la ejecución prácticamente inmediata de las 66.231 penas de privación del derecho a conducir y 1.612 pérdidas de vigencia del permiso impuestas en 2022, así como un pronto cumplimiento de buena parte de las 76.000 penas estimadas de multa y 25.485 penas de trabajos en beneficio de la comunidad, detalla el balance.

Comentarios