El perito propuesto por 'Nunca Máis' asegura que el barco pudo haberse salvado en Corcubión

El perito Felipe Louzán Lago ha afirmado esta mañana que el Prestige debió ser "abrigado" en la zona de Corcubión tras el accidente que sufrió el 13 de noviembre de 2002 que culminó con su hundimiento seis días después frente a la costa gallega, y ha asegurado que esa opción hubiera permitido "salvar" el buque y la carga.

Propuesto como perito por la plataforma ciudadana Nunca Máis, Louzán, capitán de la marina mercante y profesor de la Universidad de A Coruña (UDC), ha declarado esta mañana en el juicio que evalúa los daños medioambientales causados por el hundimiento del Prestige en noviembre de 2002 frente a las costas gallegas.

Durante su declaración ante el tribunal, Louzán ha subrayado que la mejor opción tras el accidente hubiese sido la de llevar el Prestige hasta Corcubión y ha recordado que el día 14 el buque se encontraba a 18 millas, por lo que podría haber llegado en unas nueve horas tras tomar remolque.

Al respeto, ha recalcado que, "aunque con daños", el estado estructural del Prestige el día 14 era "bueno" y ha subrayado que si el petrolero se hubiese llevado a Corcubión "con toda seguridad se habría salvado el buque y la carga y se hubiese evitado la contaminación de 2.900 kilómetros de litoral en España, Portugal y Francia".

Ha insistido en que el rumbo noroeste 320-330 que tomó el barco tras el accidente a instancias de las autoridades españolas "era el peor que se podía elegir" porque llevaba el barco directamente hacia el temporal y, además, debilitaba su estructura.

El juicio del Prestige lleva varias semanas analizando las pruebas periciales encargadas por las distintas partes personadas en la causa.

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