Un encarcelado y 14 detenidos por más de 40 robos de material valorado en 700.000 euros

El centro de operaciones de este grupo criminal estaba en el poblado lucense de O Carqueixo
Agentes del GRS de la Guardia Civil entrando en una chabola en O Carqueixo. G.C.
photo_camera Agentes del GRS de la Guardia Civil entrando en una chabola en O Carqueixo. G.C.

La Guardia Civil ha detenido a 15 personas, 11 hombres y cuatro mujeres, de los que uno ha sido encarcelado, en el marco de la denominada operación Salvamorel por su presunta participación en al menos cuarenta robos con fuerza en naves industriales y almacenes eléctricos de Galicia, sobre todo de las provincias de A Coruña y Lugo, en los que sustrajeron material por un valor superior a los 700.000 euros.

Las investigaciones, iniciadas el pasado mes de marzo por el equipo Roca de la Guardia Civil de Santiago de Compostela, se encaminaron al poblado de O Carqueixo, en Lugo, en donde centraba sus operaciones este grupo criminal.

La mayoría de los investigados contaban con un amplio historial delictivo con antecedentes por robos con fuerza e incluso algunos de ellos con numerosas órdenes de búsqueda y detención.

En la madrugada del pasado jueves, como había informado este diario, se llevaron a cabo registros en ocho viviendas de Betanzos, Melide, Santiago de Compostela y Lugo y en el poblado de O Carqueixo, en los que participaron decenas de guardias civiles de las Comandancias de A Coruña y Lugo y del Grupo Rural de Seguridad (GRS) de Pontevedra. El caso, que sigue abierto, por lo que no se descartan más detenciones, lo dirige el juzgado de Instrucción número 2 de Ordes (A Coruña).

El material sustraído que fue recuperado. G.C
El material sustraído que fue recuperado. G.C

En esos registros los agentes hallaron televisores, maquinaria, herramientas, equipos de sonido, armas de fuego, pistolas simuladas, neumáticos y cable de cobre, sobre todo. Los detenidos solían trasladar el material robado a O Carqueixo, desde donde lo trasladaban a las pocas horas a otras comunidades autónomas para su venta.

El principal blanco de este grupo eran las naves industriales y los almacenes de material eléctrico, dado el alto precio que tiene en el mercado el cable de cobre. Así disponían de dos máquinas industriales para pelar cable.

También solían sustraer vehículos en el entorno de donde iban a cometer los robos, sobre todo un modelo en concreto, del que se habían especializado en vulnerar su sistema de seguridad de encendido. Los utilizaban para dar los palos y después los abandonaban para no dejar pistas.