Varias familias luchan de forma desesperada por recuperar a miembros 'secuestrados' por la orden de San Miguel

La familia de uno de los devotos de la orden y mandato de San Miguel Arcángel, cuyo presidente y fundador ha sido apartado por la diócesis de Tui-Vigo por comportamientos presuntamente sectarios, reclama la mediación de la Iglesia para que se lo "devuelvan".

Marisol Pombo, madre de Gabriel, un joven de Cuntis (Pontevedra) que fue "secuestrado", según ella, por esta orden, ha demandado "que la Iglesia nos lo devuelva", porque "no basta con destituir al fundador" de la misma, Miguel Rosendo, que una vez fue apartado de sus funciones se ha instalado en Collado Villalba (Madrid).

Así se expresó este jueves en una rueda de prensa acompañada por su marido, Emilio Mosquera, y su otro hijo, David, en la que ha relatado que hay otras trece familias que luchan por sacar a alguno de sus miembros de esta orden y ha avanzado que llevará el caso a la nunciatura apostólica y al secretario de Estado en el Vaticano.

Estas familias contrataron a una empresa de detectives privados que elaboró un informe, independiente de las pesquisas del Obispado, en el que se habla de posible fraude fiscal y posibles abusos sexuales.

Pombo se ha preguntado cómo la Iglesia pudo dar cabida a una orden que exige el "aislamiento total" de sus miembros respecto de sus familias, y cuyo líder, que "ejerce como vidente", "dirija la vida" y "anule la voluntad" de sus seguidores.

Cree que la Iglesia "ha de convencerlos -a su hijo y a otros adeptos de la orden- de que están equivocados", después de que durante años la Diócesis de Tui-Vigo "no hizo caso" a sus "ruegos" al percibir comportamientos sospechosos.

Esta madre ha relatado que desde que su hijo ingresó en la orden y mandato de San Miguel Arcángel se abstrajo de su entorno, nunca pudo hablar con él a solas en las visitas, y que no le ha facilitado su nueva dirección en Madrid, donde supuestamente continúa su actividad Miguel Rosendo, ya fuera del seno eclesiástico.

"Sabemos que a partir de hoy vamos a ser como el mismo demonio para ti", ha dicho esta madre refiriéndose a su hijo, "pero también necesitamos estar en paz con nuestra conciencia, dejar de fingir que estamos de acuerdo con tu nueva forma de vida, de aparentar que estas conversaciones telefónicas vacías nos llenan realmente".

El Juzgado de Instrucción 1 de Tui ha abierto unas diligencias penales contra esta orden religiosa procedentes de un atestado desde Madrid.

La diócesis de Tui-Vigo decidió apartar cautelarmente de sus funciones al líder de la orden después de que en diciembre de 2012 llegaran al Obispado una serie de acusaciones sobre la "conducta moral" de Miguel Rosendo, tras las indagaciones realizadas en el terreno por un visitador canónico.

La misión de este visitador fue observar y realizar entrevistas durante nueve meses sobre el "estado de vida y apostolado" de sus miembros, así como el gobierno y el cumplimiento de los estatutos de la orden, según explicó la diócesis viguesa en un comunicado.

Desde la sanción a Rosendo, la orden y mandato de San Miguel Arcángel ha sufrido innumerables bajas entre sus asociados, que llegaron a superar los 400.

En estos momentos, la integran 27 miembros llamados "exploradores", seglares laicos que realizan su labor de apostolado en la Diócesis de Tui-Vigo, y cuatro "consagradas miguelianas", que atienden una residencia geriátrica en Bustarviejo (Madrid).

Esta orden saltó a la fama a raíz de que Tamara Falcó, hija de Isabel Preysler, realizase en sus instalaciones en Oia un retiro espiritual durante un fin de semana, y de que la exactriz y exmodelo viguesa Olalla Oliveros (actuó en varias series como "El comisario" o "Escenas de matrimonio") ingresase en la misma.