Filipinas ordena arrestar a los policías implicados en el crimen de Diego Bello

Esta diligencia es el "último paso antes del juicio" y supone un espaldarazo para la familia ▶ "Asuntos internos vio indicios de peso de que lo asesinaron", explica el tío del joven coruñés
Varias personas piden en A Coruña justicia para Diego Bello. EFE/ARCHIVO
photo_camera Varias personas piden en A Coruña justicia para Diego Bello. EFE/ARCHIVO

Las autoridades filipinas acaban de ordenar el arresto de los tres policías implicados en la muerte del coruñés Diego Bello: el oficial Vicente Panuelos y sus dos subordinados Ronel Azarcon Pazo y Nido Boy Esmeralda. El Gobierno del país asiático ha emitido un edicto en el que insta a "todo agente de la ley" a capturar a estos tres hombres, en un aviso en el que figuran sus últimos domicilios conocidos y advierten de la gravedad de los cargos contra ellos: un delito de asesinato.

La emisión de este documento por parte de Filipinas, remitido este miércoles a AGN por Francisco Lafuente, tío del joven ejecutado, supone situar el caso en la antesala de la vista oral. "Este es el último paso antes del juicio y quiere decir que los propios asuntos internos de la Policía filipina los investigó y vio indicios suficientes de que cometieron un asesinato", explicó el pariente de Diego, sobre una decisión que supone un espaldarazo para la familia y a la confianza en que se haga justicia, pese a las reticencias iniciales del país asiático.

Tras este paso, está previsto que los tres policías sean detenidos en las próximas horas, siempre que no haya complicaciones, como podría ser una hipotética fuga. Además, se da la circunstancia de que los imputados serán arrestados por sus propios compañeros de la comandancia de Siargao, isla en la que desempeñaban sus funciones policiales, en el ejercicio de las cuales, el 8 enero del 2020, ejecutaron al joven surfero bajo al peregrina excusa de que era "el traficante número uno de la isla".

Se desconoce quién de los tres apretó el gatillo, o si disparó fue más de uno, y eso tratará de aclararlo un juez durante una vista oral que se celebrará conforme a las –cuestionadas– leyes del país asiático, si bien los abogados de la familia confían en tener garantías legales. Para la familia, la orden de arresto contra los policías supone una muestra de que es posible confiar en la justicia filipina.

La Fiscalía filipina acusa también a los tres agentes de manipular pruebas: cree que la pistola hallada junto a Diego la colocaron ellos

FALSIFICACIÓN DE PRUEBAS. El de asesinato no es el único cargo que afrontan los procesados, ya que también están acusados de "falsificación de pruebas y perjurio". La primera de estas acusaciones se debe a que la Fiscalía los acusa de colocar una pistola en las manos de Diego, y la segunda se refiere al propio hecho de mentir asegurando que el arma era del joven.

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