El fuego cerca As Pontes y vuelve a Valdeorras

La proximidad de las llamas en As Pontes ha obligado a activar la alerta de nivel 2 ► En Carballeda de Valdeorras han ardido ya 120 hectáreas ► Sofocado el incendio en las Fragas do Eume

La columna de humo provocada por el incendio vista desde As Pontes. CEDIDA
photo_camera La columna de humo provocada por el incendio vista desde As Pontes. CEDIDA

Tres incendios forestales que se declararon a última hora de la tarde de este martes mantienen en vilo a los vecinos de As Pontes, por la gran rapidez con la que se propagaron las llamas y por la proximidad de estas al núcleo de A Cuíña, que se vio cercado por el fuego

Dada la peligrosidad, desde la Consellería do Medio Rural se solicitó la declaración de situación 2, por la que se movilizaron los recursos necesarios para la protección del núcleo. Finalmente no se llegó a proceder a la evacuación de los vecinos, que rondan la veintena, y tampoco se vio afectado ningún inmueble, aunque hubo momentos de mucha tensión

Las primeras llamas se iniciaron alrededor de las 20.20 horas en el entorno del pantano de A Ribeira y rápidamente, debido a las fuertes rachas de viento, en poco más de una hora se extendieron hasta A Cuíña, arrasando unas 30 hectáreas de monte a su paso, según las últimas estimaciones ofrecidas desde la Xunta de Galicia. 

La columna de humo provocada por el incendio vista desde As Pontes. CEDIDA
La columna de humo provocada por el incendio vista desde As Pontes. CEDIDA

Debido a la amenaza que suponía para las casas, numerosos medios se desplazaron hasta el lugar para tratar de contener el avance del fuego, una ardua tarea para la que contaron también con la ayuda de los vecinos. Y aunque una de las viviendas estuvo seriamente amenazada debido a la cercanía de las llamas por un remolino de viento, según narraron los testigos, al final las rachas cambiaron de dirección conduciéndolas monte arriba hacia la antigua sede de Cruz Roja. 

La incertidumbre se apoderó también por momentos de los vecinos de los lugares de Os Chaos de Arriba y de O Narón, donde las llamas también se aproximaron peligrosamente a otra vivienda. 

Como medida de precaución, la Policía Local procedió a cortar la circulación en la carretera que conduce al pantano, y se instaló un puesto de control en la zona de Cotarou. 

El que afectó al núcleo de A Cuíña no fue el único foco que se declaró este martes en As Pontes. En la zona de Gondré, lugar en el que el pasado 1 de agosto un incendio calcinaba casi cuatro hectáreas de monte arbolado y raso, comenzaba otro fuego a las 20.50 horas, solo media hora después del primero. Este fue estabilizado sobre las diez de la noche. 

Y cuando ya todo el pueblo estaba alerta saltó un tercer foco en la parroquia de A Vilabella, que se inició sobre las 23.00 horas y en el que seguían trabajando los medios de extinción bien entrada la noche. Sobre las dos de la madrugada, la Xunta estimaba en 40 las hectáreas afectadas.

Las llamas acabaron rodeando el casco urbano de As Pontes causando una fuerte impresión entre los vecinos, que salieron a las calles para comprobar de primera mano el avance del fuego, que se podía ver desde casi cualquier punto. La gran columna de humo también se percibió desde municipios próximos como Vilalba, Xermade o Pontedeume.

Vuelven las llamas a Valdeorras

El fuego también vuelve a castigar la comarca ourensana de Valdeorras. Después del que arrasó unas 10.500 hectáreas en julio —y se convirtió, junto al de O Courel, en uno de los mayores registrados en la historia de Galicia—, las llamas han vuelto este martes al municipio en el que habían empezado aquellas: Carballeda de Valdeorras. Un incendio declarado cerca de las tres de la tarde en la parroquia de Casaio había arrasado ya al llegar la noche alrededor de 120 hectáreas, atendiendo a las estimaciones de la Consellería do Medio Rural.

Este es uno de los cinco fuegos en los que están trabajando actualmente los medios de extinción en la comunidad, que llevan días desplegados en Boiro, Verín y Ponte Caldelas y este martes han tenido que hacerlo también en Chandrexa de Queixa y Laza.

Allí, un incendio declarado en la parroquia de Camba ha calcinado unas 20 hectáreas. En Chandrexa, un fuego iniciado en la parroquia de Queixa ha dañado ya unas 50 hectáreas.

Mientras, el iniciado en Monfero, dentro del parque natural de las Fragas do Eume, ha quedado sofocado en la tarde de este martes tras afectar a menos de una hectárea de superficie.

Focos controlados y estabilizados

Mientras que los fuegos de As Pontes, Carballeda de Valdeorras, Chandrexa de Queixa y Laza siguen activos, los otros tres incendios están controlados o estabilizados, según los últimos datos divulgados por la Consellería do Medio Rural.

El de mayor entidad, estabilizado desde este lunes, es el que se declaró el pasado jueves en la parroquia de Cures, en el municipio coruñés de Boiro, y que ha afectado también a A Pobra do Caramiñal y Ribeira. Este fuego es el de mayor superficie calcinada en el mes de agosto en Galicia, con 2.200 hectáreas afectadas.

Mientras, el de Verín continúa controlado desde este lunes. En este incendio, que según la Xunta se inició en más de diez focos diferentes, han ardido unas 600 hectáreas.

Por otra parte, en la provincia de Pontevedra se encuentra controlado el fuego de la parroquia de Xustáns, en Ponte Caldelas. Y está extinguido el de Caldas de Reis, declarado en la parroquia de Saiar y que se extendió a Vilagarcía.

En el último parte de Medio Rural tampoco se aprecian cambios en la superficie afectada en estos dos incendios, que se mantienen sin cambios: 380 hectáreas calcinadas en el de Ponte Caldelas y 450 en el de Caldas de Reis.

En total, los incendios forestales que se han producido en la última semana en la comunidad gallega han calcinado ya más de 4.500 hectáreas en las provincias de Ourense, A Coruña y Pontevedra.

Medio Rural habla de nuevos intentos

Asimismo, el titular de Medio Rural, José González, ha informado de que la pasada noche hubo "nueve intentos de prender" fuego. "Por la noche no hay medios aéreos. No hay tormenta seca y no había cerca líneas eléctricas, y por tanto detrás claramente hay la mano del hombre", ha afirmado.

En este contexto, González ha apelado a la "concienciación ciudadana" para que, tanto en casos de intencionalidad como de negligencias, se eviten "comportamientos que puedan desembocar en algún incendio". Así, ha pedido a los vecinos que, si ven cualquier actitud sospechosa, avisen "por cualquier medio", también a los teléfonos 085 y 900 815 085.

El conselleiro ha detallado que este mes ya hubo "120 llamadas" a estos números y que "alguna de ellas está abriendo líneas de investigación". "Tenemos cámaras, drones y toda la gente de las fuerzas de seguridad del Estado y la Uifo (Unidad de Investigación de Incendios Forestales) de Medio Rural. Podemos trasladar con claridad a todos aquellos que de modo intencionado están provocando incendios en Galicia, que los vamos a coger y que va a caer sobre ellos el peso de la ley", ha advertido.

Evaluación de daños 

Preguntado sobre si la Xunta prevé aprobar más ayudas a los afectados por los fuegos, después de las líneas ya lanzadas para reparar casas arrasadas en la primera ola de julio, el conselleiro ha respondido que por ahora están "evaluando daños" y comprobando "posible existencia de escorrentías y erosiones" en el terreno, como ya hicieron "estos días" en Valdeorras (Ourense) y O Courel (Lugo) los técnicos del Centro de Investigación Forestal de Lourizán.

De hecho, ha avanzado que "próximamente" acudirán a la zona arrasada en Boiro, después de que las mariscadoras de la zona preguntasen a la Xunta sobre si algunas escorrentías podrían afectar a su actividad.

"Después vamos a analizar con claridad a medio y largo plazo la recuperación de las zonas afectadas por incendios forestales utilizando los mecanismos que hasta ahora no teníamos pero que ahora disponemos de ellos", ha agregado, en referencia a la ley de recuperación de la tierra agraria y al anteproyecto de ley de lucha integral contra los incendios. Y es que "la clave ahora es preparar el territorio para que sea lo más resiliento posible" ante las llamas, ha concluido González.