El interventor negó la llamada que desubicó al maquinista del Alvia

Varios policías reconstruyen lo que sucedió tras el accidente ► El maquinista: "La he jodido, venía a 190"
Garzón Amo, durante su declaración en el juicio del Alvia. LAVANDEIRA JR
photo_camera Garzón Amo, durante su declaración en el juicio del Alvia. LAVANDEIRA JR

"La he jodido, la jodido, la he jodido... Venía a 190 por hora". Esas fueron las primeras palabras del maquinista del Alvia que descarriló en A Grandeira, el monfortino Francisco José Garzón Amo, al policía nacional que lo auxilió tras el siniestro, quien declaró este martes en la cuarta sesión del juicio por la tragedia de Angrois.

"Intenté tranquilizar al maquinista, que me decía: ¿Cómo no voy a estar preocupado, si hay personas heridas?. Luego nos sentamos en un banco mientras lo atienden los sanitarios.  Estuve una media hora con él hasta que lo evacuaron al hospital. Hizo varias llamadas desde su móvil, pero desconozco sobre qué", testificó este mando policial, "el primero en llegar al accidente" según él mismo refirió, y a quien encomendaron la cruda labor de comunicar los fallecimientos a los familiares.

También explicó que Garzón Amo tuvo que ser "evacuado en un vehículo camuflado para evitar contacto con los heridos, porque podía haber problemas".

Asimismo, indicó que "en un primer momento había olor a quemado y amonal, que es una sustancia explosiva", lo que unico a que era la víspera del Apóstol levantó inicialmente las sospechas de un atentado.

"Ojalá me pasara a mí"

El tercer policía en testificar pudo hablar con el maquinista ya pasados los momentos iniciales, cuando se intuía ya la magnitud de la tragedia a falta del recuento de víctimas. "No paraba de lamentarse y decía: 'Ojalá me pasara a mí'", dijo sobre lo expresado por el monfortino Garzón Amo.

Este agente inquirió al conductor sobre las causas del accidente. "'Me despisté, pensaba que estaba dos túneles anteriores', me contestó". Y hubo un aspecto, además, que "llamó la atención" de este policía. "Me dijo que no había señalización y que debía de reducir la velocidad de memoria. Que si se equivocaba no había seguridad y que esto se preveía", dijo este policía.

El interventor negó la llamada que desubicó al maquinista

El interventor del Alvia que descarriló en Angrois, Antonio Martín Marugán, negó hasta en dos ocasiones haber realizado la llamada que, a las 20.39 horas del 24 de julio de 2013, desubicó al maquinista del convoy, el monfortino Francisco José Garzón Amo. Así al menos lo declaró este martes en el juicio el agente de la Policía Nacional que instruyó el atestado del mayor accidente ferroviario de la democracia en España, quien explicó que el interventor solo reconoció haber realizado esa llamada una vez se habían analizado los teléfonos y, por tanto, cuando era consciente de que la Policía ya disponía del registro de llamadas.

"El interventor dijo dos veces que no se había comunicado con el maquinista con la salvedad de una pequeña llamada en Ourense", declaró ayer el instructor del atestado. Añadió además que el vigilante de seguridad y otro maquinista que iban a bordo del tren siniestrado negaron la fatídica llamada de 100 segundos que desubicó al maquinista. Una llamada que versaba sobre la situación de la vía en Pontedeume para que se bajaran unos viajeros, que el interventor habría negado en un principio a sabiendas de que podría haber influido en el accidente.

El interventor está llamado este miércoles a declarar, un testimonio que tendrá que vertir con la presión añadida de haber sido acusado este martes de mentir.

La declaración del instructor del atestado fue lo más destacado de la cuarta sesión del juicio por el accidente de Angrois, que este 25 de octubre reunió en el edificio Cinc del Gaiás a apenas una veintena del centenar de letrados que toman parte en el juicio y que no contó con la presencia de los dos acusados, el maquinista Garzón Amo y el exjefe de seguridad de Adif Andrés Cortabitarte, después de que la jueza Elena Fernández Currás les concediese permiso para no tener que regresar a sala hasta la lectura del veredicto.

El instructor del atestado también refirió que desde el primer momento les constó que "la velocidad en el momento del siniestro superaba la que correspondía a la vía" y que visitó en el hospital al maquinista, "que estaba en la misma ala [del Clínico de Santiago] donde estaban los heridos". "Pusimos una custodia y no djimos que estaba allí porque podía haber problemas con los heridos y sus familiares".