Investigan el vertido de pastillas para depuración de aguas en el Miño

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha abierto una investigación para determinar el origen del vertido al río Miño de pastillas plásticas empleadas en la depuración de aguas, según informaron fuentes del instituto armado.

El Seprona ha activado un protocolo de investigación que incluye la recogida de muestras y su envío al laboratorio para el correspondiente análisis de las mismas, al objeto de determinar el origen de estas piezas plásticas, conocidas como "carrier" o biosoportes.

Agustín Ferreira, de la Asociación Naturalista del Baixo Miño (Anabam), señaló que estas piezas ya fueron detectadas en 2010 por pescadores de lamprea, y entonces la Guardia Civil abrió una investigación en la que no pudo determinar cuál fue su origen.

Ha indicado que desde el pasado mes de marzo volvieron a aparecer estas piezas, en mayor cuantía en la playa de Camposancos, aunque también han recogido muestras río arriba a ambos márgenes del Miño.

Ferreira ha calculado que por el Miño han podido pasar "millones" de estas piezas que finalmente llegaron al mar, y que las que han recogido en tierra son apenas "la punta del iceberg".

Ha enfatizado que al ser de plástico, estas pastillas no son biodegradables, y que, al llegar al mar, los peces las pueden ingerir al confundirlas con comida, lo que les puede acarrear "graves problemas".

Anabam ha realizado sus propias pesquisas sin conseguir concretar la procedencia del vertido, pues puede provenir de urbanizaciones, bodegas o industrias, e incluso maneja la hipótesis de que los restos aparecidos en los últimos meses procedan del que hubo en 2010 y que hasta ahora permanecieran ocultos bajo la arena.