El jurado declara culpables a dos hombres por matar a un preso para cobrar una herencia

Los homicidas conocieron al recluso en la cárcel de Pereiro de Aguiar, y se quedaron con el dinero de la fallecida madre de la víctima
Centro Penitenciario de Pereiro de Aguiar. AEP
photo_camera Centro Penitenciario de Pereiro de Aguiar. AEP

Los nueve miembros de un jurado popular constituido contra dos acusados de matar a un recluso y de quedarse con el dinero de la herencia de la madre de éste último han declarado este jueves a ambos culpables de asesinato y estafa continuada, tal y como solicitaba la Fiscalía. 

Ocho de los nueve miembros del jurado han considerado a Francisco Javier G.H. culpable, mientras que siete de ellos han culpabilizado también a Óscar G, y han rechazado las atenuantes planteadas por las defensas. 

Además, el jurado ha considerado por unanimidad que ambos son culpables de estafa continuada.

Los dos fueron condenados así por matar a un recluso, al que conocieron en el centro penitenciario de Pereiro de Aguiar (Ourense), para quedarse con el dinero de la herencia de su madre.

La decisión interviene tras un día y medio de deliberaciones y otros cinco de la vista oral del juicio, celebrado en la Audiencia Provincial de Ourense, que deberá determinar ahora las penas que impone a ambos. 

La Fiscalía solicita para ambos un total de 45 años de prisión mientras que las defensas han pedido que se les aplique la mínima y ha advertido de la intención de recurrir en apelación al Tribunal Superior de Justicia de Galicia.

En 2018 el entonces recluso Fernando Iglesias, que cumplía condena por haber matado a su mujer y a sus dos hijos en Gran Canaria en 1996, tras disfrutar de un permiso temporal de salida no regresó al centro penitenciario. 

Su cadáver fue localizado cuatro meses después en la finca de la familia de uno de los acusados y los investigadores sospechaban de dos compañeros de prisión, a los que había conocido durante su período de reclusión.

En los trece puntos del objeto del veredicto, el jurado ha considerado acreditado que los dos mataron en agosto de 2018 a Iglesias, al que le faltaban dos años para concluir su condena de reclusión.

Según la acusación, Iglesias fue conducido a una finca propiedad de la familia de uno de los compañeros del centro de reclusión, donde lo enterraron y se apropiaron de su dinero. 

Para ello, el jurado ha tenido en cuenta la declaración voluntaria de Óscar, quien facilitó de forma voluntaria la localización del cuerpo.

El veredicto no fue aprobado por unanimidad del jurado y hubo alguna discrepancia, circunstancia que no afecta al veredicto de culpabilidad, al considerar probado que se apropiaron del dinero, un total de 22.490 euros.

Tras la lectura de la sentencia, el Ministerio Público ha ratificado su petición de 20 años de prisión para cada uno de los acusados por un delito de asesinato y otros dos años para Francisco Javier y tres años para Óscar por estafa. 

La defensa de Francisco Javier ha pedido que se le aplique la pena mínima de 15 años de reclusión por concurrir circunstancias modificativas, mientras que el abogado del otro acusado ha solicitado penas de 7 años y medio a 15 años de cárcel atendiendo a su "expresa colaboración" con la investigación. 

En cuanto a la responsabilidad civil, las cuantías son bastante inferiores a las solicitadas por la Fiscalía, y el abogado de Óscar ha pedido aplicarlas "conjunta y solidariamente" a ambos acusados. 

A la salida del juicio, ambos letrados han confirmado su intención de recurrir, a la espera del dictamen de la Audiencia, al entender que no quedaron probados los hechos y que no había "vestigios" que determinen la culpabilidad de los acusados.